¿Fueron nazis argentinos los que compraron el saco de Hitler?

Investigaciones históricas y periodísticas apuntan a la existencia de ex jerarcas nazis en Argentina.
Investigaciones históricas y periodísticas apuntan a la existencia de ex jerarcas nazis en Argentina.

Las pistas sobre quienes habrían sido los compradores de Munich de las reliquias del Tercer Reich apuntan a un solo lugar: argentinos nazis. Así parece desprenderse de lo publicado por el diario alemán Bild, en cuya portada reflejó la noticia con un sugerente título: "¿Se llevan viejos nazis el saco de Hitler a Argentina?".

Los enigmáticos hombres compraron 56 objetos pertenecientes al régimen totalitario, entre ellos un saco de Adolf Hitler valuado en 309.980 dólares. Mientras realizaban la transacción en la casa Hermann Historica, donde se produjo la subasta, los sujetos revelaron en un inglés con tonada española que eran argentinos y que los bienes se destinarían a "un museo", afirmaron a la prensa alemana sin dar mayores precisiones.

Sin embargo, los indicios alimentan que, en realidad, detrás de la operación hay un interés de culto a aquel oprobioso régimen alemán. Es que, sostiene la crónica, el hombre que formalizó la compra se acreditó con el número 888, una cifra que es conocida entre los neonazis: el 88 es usado como abreviación de HH (Heil Hitler), por el número de la posición de la letra H en el alfabeto.

Las pertenencias eran de Adolf Hitler y del comandante nazi Hermann Göring. El presunto argentino – quien estaba acompañado por otro- compró los pantalones de Hitler por 62.000 euros; una radiografía de la cabeza del dictador, por 21.000 euros; el camisón de Göring y sus calzoncillos, por 3000 euros, y un reloj de éste, por 42.000 euros. También, por otros 26.000 euros, el recipiente de bronce que contenía el vial de cianuro con el que el "mariscal del aire" se mató antes de su prevista ejecución en Nuremberg, en 1945.

Un reloj de Göring se valuó en 42.000 euros (PR)
Un reloj de Göring se valuó en 42.000 euros (PR)

La lista incluía también otras prendas como medias, corbatas, manteles y hasta un certificado fiscal por tenencia de perros. Todos procedían de la colección privada de John Lattimer, un médico estadounidense que trató a los detenidos alemanes durante los juicios de Nuremberg.

El hecho tuvo su impacto en la comunidad judía local. "En principio habría que ver cuáles son las intenciones de esta persona en mostrar los objetos. Si es de forma histórica o alegórica. Aunque ¿Qué puede sumar de histórico unos calzoncillos o una radiografía?", opinó al diario Clarín Mónica Dawidowicz, sobreviviente del Holocausto que nació en el año 41 en Belarus y tuvo que esconderse en casas de distintas familias que la ocultaban de los nazis: "Jamás iría a un museo así y creo que ningún ente gubernamental debería permitir que se expongan estas cosas".

Chaqueta alemana de Adolf Hitler. (Auktionshaus Hermann Historica)
Chaqueta alemana de Adolf Hitler. (Auktionshaus Hermann Historica)

El fiscal porteño Gustavo Galante consideró que, de ocurrir una exposición o subasta similar en la Argentina, el evento podría implicar una causa penal hacia los organizadores por propiciar o incitar a la persecución u odio racial o religioso contra una persona o grupo de personas a causa de su raza o religión.

"La exhibición pública de esos objetos utilizados durante el Tercer Reich, los cuales podrían estar íntimamente ligados con el aniquilamiento del colectivo judío, "la Shoa¨, podría constituir una hipótesis de investigación suficiente para que el Estado por medio de sus organismos de persecución penal inicien el pertinente proceso penal para llevar a juicio a sus responsables y determinar su culpabilidad o inocencia", planteó Galante al matutino.

Medias de Adolf Hitler, desgastadas. (PR)
Medias de Adolf Hitler, desgastadas. (PR)

En Alemania, la casa de remates recibió una ola de críticas por la subasta, a la que el Consejo central de los Judíos llegó a calificar de "repugnante". "Somos concientes de la nefasta historia alemana desde 1933 hasta 1945 y rechazamos absolutamente todas las tendencias neonazis y nacionalsocialistas", expresó la casa Hermann Historica en un comunicado. El objetivo de la venta, aseguraron, fue ofrecer los objetos históricos a los museos y hacer un aporte a la ciencia.