Juan Manuel Vargas regresó a Colón de Santa Fe: dos décadas después, el ‘Cementerio de los Elefantes’ le abrió las puertas

El exfutbolista nacional permaneció una temporada y media en el ‘sabalero’ antes de firmar por el Catania de Italia. “¡Que zurda, peruano!”, saludó el club santafesino la grata visita

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Juan Manuel Vargas visitó el 'Cementerio de los Elefantes'. Crédito: X Colón.

Juan Manuel Vargas emprendió un viaje a Santa Fe lleno de recuerdos de una etapa sobresaliente de su entonces corta carrera deportiva. El ‘Loco’ llegó a Colón luego de destacar con Universitario. En el cuadro argentino, el de Magdalena del Mar deslumbró por su potencia y capacidad para conducir y mover redes rivales gracias a su formidable disparo desde su botín izquierdo.

20 años más tarde y luego de concluir una carrera de vicisitudes en el ‘Viejo Continentey la selección peruana, Vargas visitó el Estadio Brigadier López, conocido popularmente como ‘El Cementerio de los Elefantes’. “¡Que zurda, peruano!”, compartió el club ‘sabalero’ en sus redes sociales y adjuntó una imagen del peruano posando con la camiseta ‘sangre y luto’.

“Juan Manuel Vargas visitó el Cementerio de los Elefantes en la jornada de hoy. Dueño de una inmemorable pegada, disputó 54 partidos en el sabalero y marcó cuatro goles”, celebró el club santafesino que actualmente milita en la segunda división de la liga argentina.

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Juan Manuel Vargas recibió una camiseta de Colón de Santa Fe a manos de un dirigente del club. Crédito: Historias Instagram juanmavarri.

Durante la temporada 2005, Vargas firmó un Clausura en la Liga de Fútbol Profesional de antología. Fuera de Santa Fe, el formado en Campo Mar destelló con notables anotaciones. El propio Boca Juniors padeció al ‘Loco’ en La Bombonera.

A los 30 minutos de la segunda mitad, el ex seleccionado nacional ejecutó un tiro libre a metros del balcón del área ‘xeneize’. Su disparo pasó por un costado de la barrera —integrada por Martín Palermo y el ‘Flaco’ Schiavi, por ejemplo— que formó el ‘Pato’ Abondanzieri y el cuero se coló en un lugar imposible para el meta argentino.

Otro de sus tantos más memorables en ese inolvidable Clausura tuvo lugar en el Estadio Tres de Febrero de Almagro. Vargas dominó el balón con naturalidad y se sacó a rivales de encima con lujos y una habilidad sin igual sobre el verde. Al llegar al área, amagó a un defensor y al guardameta para firmar un auténtico golazo.

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Juan Manuel Vargas, marcado por Rodriogo Palacio en La Bombonera. Crédito: GEC.

“Después de 20 años vuelvo a Santa Fe y a pisar el Cementerio de los Elefantes. Mucha emoción por tantos recuerdos, gracias al Club Atlético Colón por el recibimiento”, publicó el ex Fiorentina y Génova tras recorrer el Complejo Deportivo 4 de Junior y el Brigadier López junto a un dirigente.

El ‘Loco’ en Europa

La travesía europea de Juan Manuel Vargas inició en Italia con el Catania, donde su potente pierna izquierda llamó la atención de los grandes clubes del continente. Este desempeño le permitió dar el salto definitivo hacia la Fiorentina, institución donde alcanzó la plenitud futbolística.

En Florencia, el ‘Loco’ se transformó en una pieza fundamental del esquema táctico. Su polifuncionalidad y sus centros precisos lo convirtieron en un referente de la Serie A. El punto más alto de su carrera llegó al disputar la Champions League, torneo donde enfrentó a potencias europeas y demostró que tenía nivel para la élite mundial. La afición ‘viola’ todavía recuerda sus goles de larga distancia y su entrega en el campo.

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Juan Manuel Vargas rindió a un alto nivel en Fiorentina de Italia en seis temporadas. - créditos: Agencias

Tras su exitosa etapa en la Fiorentina, el lateral peruano pasó a las filas del Génova, donde mantuvo la regularidad en el exigente Calcio. Posteriormente, probó suerte en el fútbol español con la camiseta del Real Betis. En la ‘liga de las estrellas’, dejó destellos de su calidad técnica, aunque las lesiones empezaron a mermar su rendimiento físico.

El destino final de su trayectoria profesional fue Universitario de Deportes. Su retorno al club de sus amores representó un gesto de lealtad, pero el cierre fue agridulce. A pesar del cariño de la hinchada, su estado físico no le permitió brillar como antes y coincidió con el crítico momento administrativo y el bajo nivel futbolístico del club.