Alerta en los mercados: retraso en siembras de papa y riesgo en arroz amenazan la oferta de alimentos para inicios de 2027

El último reporte del ENFEN advierte que las condiciones extraordinarias del fenómeno climático se prolongarían hasta febrero, mientras que el Senamhi prevé temperaturas extremas y precipitaciones irregulares que podrían complicar la campaña agrícola en distintas regiones del país

La siembra de papa ya presenta retrasos en la sierra por la falta de humedad, mientras que el arroz enfrenta riesgos por posibles problemas de abastecimiento de agua y daños en los sistemas de riego.
La siembra de papa ya presenta retrasos en la sierra por la falta de humedad, mientras que el arroz enfrenta riesgos por posibles problemas de abastecimiento de agua y daños en los sistemas de riego. Foto: Imagen Ilustrativa Infobae
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El avance de El Niño Costero, cuyo escenario extraordinario se extendería hasta febrero de 2027, mantiene bajo vigilancia al sector agropecuario peruano. Las condiciones climáticas previstas para los próximos meses podrían complicar el desarrollo de diferentes cultivos, especialmente por la combinación de temperaturas elevadas, lluvias intensas en algunas regiones y déficit de precipitaciones en otras.

Uno de los principales focos de preocupación está en la campaña agrícola de la papa, que ya registra retrasos en zonas de la sierra debido a la falta de humedad en los suelos. A ello se suman los riesgos para la producción de arroz, tanto en la costa como en la selva, por posibles limitaciones de agua y afectaciones a la infraestructura de riego. Estas condiciones podrían comprometer la disponibilidad de alimentos para los primeros meses de 2027.

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El Niño Costero prolongaría su fase extraordinaria hasta febrero de 2027

La Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN) mantuvo la alerta de El Niño Costero en su comunicado del 30 de octubre. En comparación con su pronóstico anterior, la entidad amplió hasta febrero de 2027 el periodo en que se espera un calentamiento extraordinario del mar frente al litoral peruano. Posteriormente, las condiciones comenzarían a disminuir gradualmente hasta junio.

El reporte previo contemplaba que la magnitud extraordinaria se prolongaría hasta enero y que en febrero pasaría a una categoría fuerte. Sin embargo, la nueva evaluación modificó ese escenario. En el Pacífico central, en tanto, se mantiene la previsión de una magnitud muy fuerte hasta febrero. Estas categorías describen la intensidad del calentamiento oceánico, pero no representan porcentajes de pérdidas agrícolas ni implican que las precipitaciones tendrán el mismo comportamiento en todas las zonas productivas.

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En un enlace en vivo para Exitosa Noticias desde la sede del Senamhi en Jesús María, una representante de la institución explica las cifras récord de precipitaciones registradas en Lima Sur, donde se alcanzaron 119.8 milímetros de llovizna acumulada. A través de pantallas informativas, se detallan los registros pluviométricos en distritos de la capital, alertas de lluvias en el norte del país como Tumbes y Piura, y el monitoreo meteorológico de cara a eventos programados a nivel nacional.

Lluvias intensas y temperaturas elevadas generan preocupación en el agro

Las proyecciones del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) para noviembre de 2026 y enero de 2027 anticipan precipitaciones por encima de sus valores habituales en la costa norte y central, además de sectores de la sierra noroccidental y centro occidental. En contraste, se esperan lluvias inferiores a lo normal en zonas de la sierra centro y sur oriental.

Algunos episodios registrados en octubre muestran la intensidad que pueden alcanzar estas condiciones. El 27 de ese mes, Bellavista y Pachiza, en San Martín, reportaron temperaturas de 39,8 °C y 39,2 °C, respectivamente. En Piura, el distrito de Canchaque acumuló 154,9 milímetros de lluvia durante una noche, un registro que representa un riesgo para parcelas, caminos e infraestructura de riego, aunque no confirma por sí mismo daños en los cultivos.

El ENFEN también advierte sobre temperaturas muy superiores a los valores habituales en la costa, con posibilidad de nuevos récords, así como mayores caudales en distintos ríos. En su último comunicado incorporó al río Lurín entre los que requieren vigilancia. A este panorama se suma la situación de los reservorios de Tinajones y Paucarani, que mantienen niveles bajos y podrían enfrentar dificultades de recuperación si se presenta un déficit de precipitaciones.

Siembras de papa se retrasan y cultivos enfrentan riesgos por el clima

La papa figura entre los cultivos que ya presentan dificultades. Un reporte del Senamhi publicado el 14 de octubre identificó retrasos en las siembras de Puno debido a la escasa humedad del suelo. En Mañazo también se observaron quemaduras y marchitez en las plantas. Mientras tanto, en Cajamarca y La Libertad, las condiciones de humedad incrementaron el riesgo de aparición de rancha, una enfermedad que puede afectar la producción.

En Acocro, Ayacucho, las bajas temperaturas dañaron cultivos de quinua en octubre. Además, la falta de humedad podría dificultar la germinación, por lo que se recomienda evaluar el suelo antes de sembrar o resembrar.
En Acocro, Ayacucho, las bajas temperaturas dañaron cultivos de quinua en octubre. Además, la falta de humedad podría dificultar la germinación, por lo que se recomienda evaluar el suelo antes de sembrar o resembrar. Foto: AgroPerú

En el caso de la quinua, el organismo meteorológico informó el 2 de octubre sobre daños ocasionados por las bajas temperaturas en Acocro, Ayacucho, incluso durante la etapa de formación de panoja. La falta de humedad al momento de instalar nuevas parcelas también podría perjudicar la germinación. Por ello, se recomienda comprobar las condiciones del terreno y solicitar una evaluación técnica antes de realizar nuevas siembras o resembrar campos afectados.

El arroz también requiere atención diferenciada según la zona de producción. En la costa, las crecidas de los ríos podrían perjudicar canales de riego y bordes de parcelas, mientras que los bajos niveles de algunos embalses podrían limitar el abastecimiento de agua antes de la llegada de las lluvias. Los productores deben verificar la disponibilidad de este recurso con sus juntas de usuarios antes de instalar almácigos o realizar trasplantes.

En la selva, las temperaturas elevadas y la posibilidad de precipitaciones insuficientes podrían incrementar las necesidades de riego del cultivo. Una de las etapas más sensibles es la floración, debido a que la falta de agua puede aumentar la proporción de granos vanos y reducir el rendimiento. No obstante, los registros de calor en San Martín no constituyen, por sí solos, evidencia de pérdidas en las plantaciones arroceras.

Frutales y ganadería también requieren medidas preventivas

Otros productos agrícolas que deben mantenerse bajo observación son la palta, mandarina, mango, uva y arándano. En el caso del palto, el exceso de agua en la costa puede provocar acumulaciones en el suelo y reducir el oxígeno disponible para las raíces. En las zonas de sierra, en cambio, será necesario vigilar el abastecimiento hídrico y los avisos de heladas.

Un reportero de Latina Noticias recorre los puestos del Mercado Mayorista de Frutas en San Luis para consultar el valor de productos como fresas, mangos y naranjas. Durante las entrevistas en directo, comerciantes y representantes informan sobre las variaciones en las tarifas por cajón y la influencia de las condiciones climáticas asociadas al fenómeno de El Niño.

Para los demás frutales, el seguimiento debe concentrarse en las etapas de floración, formación y calidad de los frutos. También será importante revisar los sistemas de drenaje y mantener transitables los accesos utilizados para las labores de cosecha y distribución. Las fuentes consultadas no confirman pérdidas de estos productos durante octubre, por lo que las recomendaciones corresponden a medidas de prevención.

La actividad pecuaria tampoco está exenta de dificultades. Los reportes meteorológicos identificaron episodios de estrés por calor en Cajamarca y La Libertad, aunque las precipitaciones permitieron recuperar pasturas en algunas localidades. En Puno, por el contrario, se registró escasez de alimento fresco para los animales. Ante estas condiciones, se recomienda garantizar agua limpia y sombra durante el día, además de contar con reservas de forraje y cobertizos para proteger al ganado vulnerable durante las noches frías.

¿Qué medidas deben adoptar productores y autoridades?

Entre las principales recomendaciones para los agricultores está revisar el estado de los sistemas de riego y drenaje, limpiar las salidas de agua y coordinar el mantenimiento de los canales. También deben comprobar la humedad del suelo y el abastecimiento disponible antes de iniciar una campaña. La eventual llegada de lluvias o crecidas no garantiza que exista agua suficiente para atender las necesidades actuales de los cultivos.

Otra medida consiste en vigilar permanentemente las plantaciones y el ganado, identificando señales como marchitez, manchas, alteraciones en la floración o problemas durante la formación de frutos. Ante posibles afectaciones, se aconseja solicitar asistencia a las agencias agrarias o al Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa), en lugar de aplicar productos sin orientación especializada. Asimismo, resulta necesario almacenar semillas, cosechas y forraje en espacios secos y prever rutas seguras para el traslado de personas y animales.

Cobertura periodística desde el Mercado de Frutas en el distrito de San Luis, donde comerciantes reportan el incremento en los precios de la palta y el mango. Los vendedores señalan que las variaciones responden a factores climáticos vinculados al fenómeno de El Niño, la escasez por cambio de temporada y el incremento en los costos del flete desde las zonas de producción.

En cuanto a las autoridades regionales y locales, el Cenepred cuenta con un escenario de riesgo por lluvias para el periodo octubre-diciembre de 2026, elaborado a partir de información del Senamhi. Este documento permite identificar zonas que requieren preparación e intervenciones preventivas, pero no constituye un registro de daños ya producidos. Entre las prioridades figuran la protección de bocatomas, el mantenimiento de drenajes y la rehabilitación preventiva de caminos expuestos.

A nivel nacional, se plantea una coordinación entre el Midagri, la Autoridad Nacional del Agua (ANA), Senasa, Senamhi e Indeci para reforzar el monitoreo de los recursos hídricos, la asistencia técnica y la sanidad vegetal y animal. También se considera necesario preparar mecanismos de apoyo para los pequeños productores, de acuerdo con los riesgos y daños que puedan verificarse, además de fortalecer las reservas de alimento para el ganado.

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