Pescado más caro por fenómeno El Niño: La escasez de especies altera los precios en el terminal pesquero de Lima

Jurel, carajito y cabrilla voladora llegan en cantidades menores, mientras los puestos recortan el volumen de mercadería que adquieren

Cobertura televisiva del programa Al Día con Willax desde un terminal pesquero en Villa María del Triunfo. Una reportera informa en vivo sobre el aumento en los precios de diversas especies marinas, como la chauchilla, asociado al fenómeno El Niño.
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El impacto de El Niño sobre la temperatura del mar comenzó a trasladarse a los puestos del terminal pesquero de Villa María del Triunfo, donde la menor disponibilidad de varias especies elevó los precios y redujo el movimiento comercial. Algunos pescados duplicaron su valor en pocas semanas, mientras otros dejaron de llegar con la frecuencia que tenían antes.

El caso más visible es el de la chauchía, cuyo precio pasó de un rango de entre 15 y 18 soles a 30 soles. La variación responde a la escasez de producto en los puntos de venta y a una oferta que no logra cubrir los volúmenes habituales de compra de los comerciantes.

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Una vendedora del terminal explicó que los cambios en el mar alteraron la llegada de especies que antes eran comunes en los mercados de Lima. La reducción de la presencia de pescado obligó a los puestos a ajustar sus precios para cubrir el mayor costo de adquisición y el riesgo de que parte de la mercadería no encuentre compradores.

Puestos de venta con pescado sobre camas de hielo, cajas plásticas azules, carteles de precios y varias personas dentro de un galpón techado.
Comerciantes y compradores recorren los puestos de pescado fresco con oferta reducida en el terminal pesquero mayorista de Villa María del Triunfo, en Lima. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La escasez alcanzó a especies de consumo frecuente

La situación también afectó al jurel, al carajito y a la cabrilla voladora, variedades que ingresan en menor cantidad al terminal. Los vendedores indicaron que estos pescados ya no aparecen con la regularidad de semanas anteriores, un escenario que limita las alternativas disponibles para los consumidores.

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Una reportera con micrófono habla frente a un puesto de venta de pescado atendido por una comerciante con mascarilla en un mercado techado
Una reportera transmite desde el terminal pesquero de Villa María del Triunfo sobre el incremento en los precios de especies marinas debido al fenómeno de El Niño.

El aumento de la temperatura del agua modificó la presencia de especies que suelen encontrarse cerca de la costa. Ese fenómeno impacta en la actividad extractiva y en la cadena de abastecimiento que conecta los desembarcaderos con los mercados mayoristas y minoristas de la capital.

En los puestos, la menor variedad obliga a los compradores a comparar precios y buscar productos que se ajusten a su presupuesto. La disponibilidad irregular de ciertas especies también cambia la planificación de los vendedores, que adquieren menos mercadería para evitar pérdidas ante una demanda debilitada por los precios.

Puestos con piezas de pescado en bandejas metálicas, vendedores con delantales blancos y personas caminando junto a rótulos televisivos
Comerciantes despachan cortes de pescado en un mercado de Villa María del Triunfo durante una transmisión informativa sobre el abastecimiento de especies.

Las ventas cayeron de 50% a cerca de 20%

El encarecimiento del pescado afectó a las familias que acuden al terminal en busca de productos para el consumo diario, pero también a los comerciantes. Según una de las vendedoras, las ventas que antes podían representar hasta el 50% de la mercadería disponible se redujeron a cerca del 20%, debido a que muchos clientes compran menos o directamente optan por otras proteínas.

Cortes de pescado apilados sobre un mostrador junto a un cartel blanco y una barra informativa de televisión en el margen inferior
Un reporte de Willax en Villa María del Triunfo informa sobre el aumento del precio del pescado ante la escasez del producto en los puestos de venta.

La caída de la demanda también modificó el volumen de compra de los puestos. Antes, algunos comerciantes adquirían hasta 10 jabas de 25 unidades cada una para atender el movimiento diario. Ahora compran alrededor de tres jabas, una reducción que refleja tanto el mayor costo del producto como la cautela frente a la menor salida de mercadería.

El menor flujo de compradores tiene efectos directos sobre los ingresos diarios de quienes dependen de la venta de pescado. Los comerciantes deben calcular con mayor precisión cuánto adquirir, ya que una compra elevada puede traducirse en pérdidas si las especies no se venden a tiempo. En productos frescos, el margen para conservar la mercadería sin afectar su calidad es limitado.

Hombres y cajones de plástico con pescados enteros sobre el suelo húmedo en un mercado pesquero
Comerciantes manipulan pescado fresco en el terminal de Villa María del Triunfo ante la baja en las ventas ocasionada por el alza de precios.

El perico aparece como una alternativa frente a otras alzas

Entre las opciones que aún conservaban un precio relativamente accesible figuraba el perico, que se ofrecía entre 35 y 36 soles. El valor se mantenía por debajo de los 40 a 45 soles que esta especie puede alcanzar en otros momentos, por lo que concentraba parte de la atención de los compradores que buscaban una alternativa para sus comidas.

Pescados frescos expuestos sobre bandejas en un puesto comercial con carteles de ofertas y una persona a un costado
Un puesto de venta exhibe diversas especies marinas en un mercado de Villa María del Triunfo ante el alza de precios generada por el fenómeno de El Niño en Perú.

El perico es utilizado en preparaciones como ceviche, chicharrón, jalea y platos fritos. Los vendedores lo presentan como un pescado de carne blanca que puede adaptarse a distintas recetas, una característica que le permite mantenerse entre los productos más consultados pese al contexto de menor disponibilidad general.

El bonito también registró un incremento. Su precio llegó a 13 soles, frente a los ocho soles que costaba antes del aumento. En los puestos había además cojinova y tilapia, especies que funcionaban como opciones para quienes buscaban un producto de menor precio o una variedad distinta ante la falta de jurel, carajito y cabrilla voladora.

Cajas de plástico naranja con pescados enteros y hielo colocadas sobre el suelo húmedo de un mercado
Varias cajas con pescado fresco permanecen en un terminal pesquero de Villa María del Triunfo en un contexto de menor demanda por el incremento de los precios.

Tumbes registró aumentos de hasta 60% en algunas variedades

El alza no quedó limitada a los mercados de Lima. En Tumbes, algunos tipos de pescado registraron incrementos de hasta 60%, una situación que añade presión sobre los hogares y comerciantes del norte del país, donde las alteraciones vinculadas a El Niño afectan la actividad pesquera y el acceso a especies de consumo frecuente.

Una mano coloca un pescado sobre una balanza comercial de metal con una etiqueta de precio, junto a trozos de hielo sobre un mesón.
Un vendedor pesa una pieza marina en una balanza mecánica con una etiqueta de 48 soles por kilo en un mercado de Lima. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los aumentos evidencian que el problema no depende solo de la comercialización en los terminales, sino también de la disponibilidad en las zonas de extracción. Cuando la presencia de determinadas especies disminuye, el menor volumen que llega a los mercados eleva los costos para mayoristas, minoristas y consumidores finales.

Tres cajas de plástico con pescado sobre hielo se ubican frente a un pasillo donde caminan personas de espaldas en un mercado techado.
Comerciantes reducen su provisión de pescado fresco en un mercado mayorista para mitigar pérdidas ante variaciones en el consumo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

A pesar de los precios más altos y de la menor oferta, los compradores continuaron llegando al terminal pesquero de Villa María del Triunfo. Muchos recorren los puestos en busca de variedades que se ajusten a su presupuesto, mientras los vendedores esperan una mayor disponibilidad de especies que permita recuperar el volumen de ventas de semanas anteriores.

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