Caso Liceo Naval: Presunto intento de agresión sexual dentro de Maranguita sería represalia por declaraciones de la nueva víctima

La Fiscalía investiga una denuncia ocurrida en las duchas del centro juvenil. El menor agraviado sostuvo en cámara Gesell que el hecho podría estar vinculado con su testimonio sobre el caso inicial

Intento de presunta agresión sexual en duchas de Maranguita sería por represalía.
Intento de presunta agresión sexual en duchas de Maranguita sería por represalía.
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Una denuncia por un presunto intento de agresión sexual dentro del Centro Juvenil de Diagnóstico y Rehabilitación de Lima, conocido Maranguita, abrió una segunda investigación alrededor de los adolescentes internados por el caso Liceo Naval Almirante Guise.

La versión del menor agraviado incorpora un elemento que la Fiscalía deberá contrastar: ante la cámara Gesell, sostuvo que el episodio en las duchas pudo responder a una represalia por sus declaraciones previas sobre la agresión denunciada en un bus escolar, según reveló Punto Final, dominical de Latina Noticias.

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El hecho denunciado habría ocurrido el 6 de octubre en el área de aseo del módulo Bienvenida. Allí permanecen seis estudiantes sometidos a internamiento preventivo mientras avanza el proceso por la presunta agresión sexual contra un compañero durante el retorno de una actividad deportiva. La investigación todavía no establece responsabilidades por el incidente posterior ni ha validado el móvil señalado por el adolescente.

Según la denuncia presentada en la Comisaría de San Miguel, uno de los internos habría utilizado un palo de escoba contra uno de sus compañeros durante el horario de aseo. El adolescente presuntamente afectado contó lo sucedido a su familia al día siguiente.

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A partir de esa comunicación, el Ministerio Público dispuso diligencias preliminares para tomar declaraciones, realizar evaluaciones médico-legales, revisar los registros del centro e identificar al personal responsable de la supervisión en ese sector.

Fachada del Centro Juvenil de Diagnóstico y Rehabilitación de Lima y agentes de policía junto a un grupo de personas encapuchadas
El Centro Juvenil de Diagnóstico y Rehabilitación de Lima alberga a los seis menores procesados por el caso del Liceo Naval bajo el régimen general de internamiento. (Composición: Infobae Perú)

El testimonio bajo reserva vinculó el hecho con declaraciones previas

El posible vínculo con una represalia surge de lo que el adolescente dijo en una entrevista en cámara Gesell, según el expediente. De acuerdo con esa versión, el menor consideró que el hecho pudo estar relacionado con los testimonios que brindó ante la Policía Nacional del Perú (PNP) y el Tercer Juzgado de Familia de Lima sobre el caso inicial. Esa hipótesis forma parte de la investigación y no constituye una determinación fiscal ni judicial sobre el motivo de la denuncia.

En las declaraciones iniciales, varios de los adolescentes investigados atribuyeron la agresión ocurrida en el transporte a un estudiante de menor grado. Más tarde, uno de los menores modificó parte de su relato ante el juzgado e indicó que otros compañeros habrían participado al sujetar a la presunta víctima. Esas versiones deberán ser evaluadas en el proceso reservado para adolescentes, donde rige la presunción de inocencia.

Audiencia continuará con testimonios y revisión de elementos

La primera audiencia de esclarecimiento, ocurrida el pasado viernes 9, incluyó las declaraciones de los padres del menor denunciante y de médicos legistas. Juan Peña, abogado de la presunta víctima del caso inicial, afirmó que esos aportes buscan “esclarecer algunos puntos grises” y ratificar elementos ya reunidos. La continuación fue programada para el 15 de octubre, cuando el juzgado prevé escuchar a testigos, incluidos alumnos que viajaron en el bus.

En tanto, la Décima Fiscalía Provincial de Familia de Lima fijó un plazo de 15 días para las primeras actuaciones del caso ocurrido en las duchas de Maranguita. Las cámaras no están instaladas dentro de esa zona por razones de privacidad, pero los equipos ubicados en pasadizos podrían permitir reconstruir los ingresos y salidas de los menores.

También se revisarán el cuaderno de ocurrencias, la distribución del personal y las medidas aplicadas tras la denuncia. El adolescente señalado fue separado del presunto agraviado, de acuerdo con el Programa Nacional de Centros Juveniles.

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