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Estos son los sismos más potentes en la historia del Perú: terremoto de 8.1 en Lima figura en la lista

Desde el terremoto de Arequipa de 2001 hasta los eventos históricos de 1746 y 1868, los registros muestran la magnitud de los movimientos telúricos que han afectado al territorio nacional y sus consecuencias

Terremoto de Yungay de 1970
Terremoto de Yungay de 1970. Foto: archivo
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La historia sísmica del Perú está marcada por terremotos de gran intensidad registrados en distintas zonas del territorio. De acuerdo con la información recopilada por ASISMET, el mayor movimiento telúrico que ha podido ser medido instrumentalmente ocurrió el 23 de junio de 2001 y alcanzó una magnitud de 8.4 Mw. Su ruptura se extendió por buena parte del litoral de Arequipa.

Dentro de los eventos registrados también aparecen terremotos que superaron o alcanzaron una magnitud de 8.0, entre ellos los ocurridos frente a Lima, Nasca, Pisco, Piura y Loreto. A esta relación se suman otros sismos históricos cuya intensidad no pudo medirse directamente debido a que ocurrieron antes del desarrollo de los instrumentos modernos, pero cuya magnitud ha sido estimada a partir de documentos y daños históricos.

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Los terremotos que superaron los 8.0 de magnitud

El terremoto de Arequipa de 2001 encabeza la relación de sismos instrumentales, con una magnitud de 8.4 Mw. El movimiento provocó daños importantes en Arequipa, Moquegua y Tacna, además de generar un tsunami local. Ocurrió el 23 de junio y es considerado el mayor sismo registrado instrumentalmente en el país.

En el caso de la costa central, destacan el terremoto de Huacho-Lima de 1940, de magnitud 8.2, y el de Barranca-Lima de 1966, que alcanzó 8.1. El primero ocasionó graves daños estructurales en Lima y Callao, mientras que el segundo tuvo su epicentro frente al Callao y produjo una fuerte afectación en la costa central. También figura el terremoto de Nasca de 1942, con 8.1.

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En la costa central, sobresalen el terremoto de Huacho-Lima de 1940, con una magnitud de 8.2, y el sismo de Barranca-Lima de 1966, que registró una magnitud de 8.1.
En la costa central, sobresalen el terremoto de Huacho-Lima de 1940, con una magnitud de 8.2, y el sismo de Barranca-Lima de 1966, que registró una magnitud de 8.1. Foto: archivo

Pisco, Loreto y otros grandes movimientos

La lista también incluye tres eventos de magnitud 8.0. Uno de ellos fue el terremoto de Pisco de 2007, ocurrido el 15 de agosto, que dejó una profunda huella por la devastación registrada en Ica, con cientos de víctimas y miles de damnificados. Los otros correspondieron a Piura, en 1912, y Loreto, en 2019.

El terremoto de Loreto de 2019 tuvo una característica particular: fue un evento muy profundo, por lo que sus efectos fueron percibidos en buena parte del Perú e incluso en países vecinos. Sin embargo, su profundidad contribuyó a que los daños en superficie fueran menores en comparación con otros sismos de magnitud similar.

Por debajo de los 8.0 Mw aparecen también numerosos movimientos de gran intensidad. Entre ellos destaca el terremoto de Chimbote de 1970, de magnitud 7.9, ocurrido el 31 de mayo. El sismo desencadenó un gigantesco aluvión desde el nevado Huascarán que sepultó Yungay y provocó decenas de miles de fallecidos, convirtiéndose en una de las mayores tragedias naturales del país.

Los sismos de 7.0 a 7.9 Mw

En este grupo también figuran el terremoto de Loreto de 1922, de 7.9, y el de Nasca de 1996, de 7.7, que ocasionó severos daños en Ica y fue sentido con fuerza en varias zonas del sur. Otros eventos de magnitud 7.7 ocurrieron en Puno, en 1963, y Arequipa, en 1913. Asimismo, no se registra un sismo instrumental de magnitud exacta 7.8 en territorio peruano.

Terremoto de Nasca en 1996.
Terremoto de Nasca en 1996. Foto: archivo

La relación continúa con movimientos de 7.6, 7.5 y 7.4, ocurridos en diferentes regiones. Allí aparecen eventos en Madre de Dios, Arequipa, Cañete-Lima, Lambayeque, Satipo, Loreto y San Martín, entre otros. El terremoto de Cañete-Lima del 3 de octubre de 1974 destaca por ser el último gran sismo que sacudió la capital.

Entre los movimientos de 7.3 a 7.1 se encuentran terremotos registrados en Chachapoyas, Tumbes, Loreto, Apurímac, Áncash, Caravelí, Rioja, Islay, Nasca, Moquegua y Trujillo. La base también reúne diversos eventos de magnitud 7.0, con registros en Arequipa, Puno, Contamana, Cusco, Amazonas, San Martín, Huarmey e Ica.

Los grandes terremotos anteriores a los registros instrumentales

La historia también incluye terremotos ocurridos cuando todavía no existían instrumentos capaces de medir directamente su magnitud. En estos casos, las estimaciones actuales se construyen mediante el análisis de crónicas históricas, testimonios y daños ocasionados por los movimientos y tsunamis.

Uno de los casos más importantes es el terremoto del 28 de octubre de 1746, ocurrido en la noche y que golpeó con enorme intensidad a Lima y sus alrededores. Estudios posteriores estiman que pudo alcanzar entre 8.5 y 9.0 Mw. La destrucción de gran parte de las edificaciones de la capital estuvo acompañada por un gigantesco maremoto que arrasó el Callao.

Terremoto en Ica y Pisco del 17 de agosto de 2007.
Terremoto en Ica y Pisco del 17 de agosto de 2007. Foto: archivo

Otro evento de dimensiones extraordinarias ocurrió el 13 de agosto de 1868, frente a las costas de Arica, entonces perteneciente al territorio peruano. La magnitud ha sido estimada en torno a 9.0 y el terremoto destruyó localidades como Arequipa, Moquegua y Tacna. El posterior maremoto generó olas que cruzaron el Pacífico y alcanzaron lugares tan distantes como California, Hawái y Filipinas.

Estos dos terremotos no forman parte de la lista de sismos instrumentales debido a la época en que ocurrieron. Sin embargo, las evidencias históricas permiten dimensionar la enorme capacidad destructiva que han tenido los grandes movimientos telúricos que han afectado al territorio peruano.

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