Cirugía de casi tres horas permitió salvar a una niña de 3 años: médicos del INSN Breña retiraron un tumor de 4 kilos

La menor llegó con su familia desde Chanchamayo al INSN Breña tras presentar un crecimiento inusual del abdomen. Los médicos detectaron un tumor de cuatro kilos que representaba cerca de un tercio de su peso corporal

INSN Breña realizó la operación. (Foto: INSN)
INSN Breña realizó la operación. (Foto: INSN)
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Lo que al inicio parecía una inflamación terminó convirtiéndose en un problema que le impedía comer, jugar e incluso soportar el dolor. Con apenas tres años, Ainoha fue trasladada desde Chanchamayo hasta el Instituto Nacional de Salud del Niño (INSN) Breña, donde los médicos descubrieron que una enorme masa ocupaba gran parte de su abdomen.

Los exámenes revelaron un diagnóstico poco común: un tumor ovárico de aproximadamente cuatro kilos que comprimía órganos vitales y representaba cerca de un tercio del peso corporal de la niña. La única alternativa era una cirugía de alta complejidad que, además de salvarle la vida, buscaba preservar su desarrollo futuro.

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Tras casi tres horas en el quirófano, el equipo multidisciplinario logró extraer completamente la tumoración sin complicaciones y conservar el útero, el ovario derecho y la trompa uterina derecha. El caso también encendió una alerta entre los especialistas sobre la importancia de identificar a tiempo síntomas que muchas veces pasan desapercibidos en los niños.

Una médica vestida con bata blanca se inclina hacia una niña sentada en una cama de hospital con barandas
Una médica se acerca a una niña sentada en una cama de hospital, interactuando con ella en un entorno clínico. (Foto: Agencia Andina)

El crecimiento del abdomen fue la primera señal de que algo no estaba bien

La historia comenzó en Chanchamayo, donde la familia notó que el abdomen de Ainoha aumentaba de tamaño de forma progresiva. Con el paso de las semanas aparecieron otros síntomas: vómitos constantes, dolor abdominal e intolerancia a los alimentos. La pequeña dejó de hacer las actividades propias de su edad y su estado de salud empezó a deteriorarse.

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Su madre buscó atención médica en su ciudad, pero la complejidad del cuadro obligó a derivarla al INSN Breña. Allí, los especialistas realizaron estudios que confirmaron la presencia de una gran masa abdominal originada en el ovario izquierdo.

La ginecóloga pediátrica Noemí Aquino Cabrera explicó que el tumor había crecido rápidamente y ya ejercía presión sobre el estómago de la menor. Esa compresión era la causa de los intensos dolores, los vómitos y las dificultades para alimentarse que presentaba la paciente.

Un médico y una médica de bata blanca, una mujer con mascarilla y una niña en una cuna. Se ven cortinas azules de hospital y equipos médicos
Médicos del Instituto Nacional de Salud del Niño (INSN) Breña y la madre de Ainoha acompañan a la niña de tres años en su recuperación tras la extracción exitosa de un tumor ovárico en Lima, Perú. (Foto: Agencia Andina)

Operación de alta complejidad evitó complicaciones que ponían en riesgo la vida de la menor

Luego de evaluar el caso, los médicos programaron una intervención quirúrgica de alta complejidad. El procedimiento demandó cerca de tres horas y reunió a un equipo multidisciplinario para reducir al máximo los riesgos durante la operación.

En el quirófano comprobaron que se trataba de una tumoración abdominopélvica de entre 25 y 30 centímetros de diámetro, con componentes sólidos y líquidos. El crecimiento del tumor había comprometido por completo el ovario izquierdo y la trompa uterina del mismo lado.

Pese al tamaño de la masa, los cirujanos lograron retirarla por completo sin complicaciones. Además, preservaron el útero y los órganos reproductivos del lado derecho, una decisión que permitirá que Ainoha tenga un desarrollo normal en el futuro.

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Médicos piden estar atentos a síntomas que podrían alertar sobre un tumor ovárico en niñas

Los especialistas advirtieron que retrasar la cirugía habría expuesto a la menor a complicaciones graves. Entre ellas figuraban una obstrucción intestinal, la torsión del tumor o su ruptura espontánea, situaciones que podían desencadenar una peritonitis y comprometer seriamente su vida.

Aunque los tumores ováricos en niñas son poco frecuentes, la doctora Noemí Aquino señaló que pueden detectarse mediante controles médicos y ecografías cuando existe sospecha clínica. En determinados casos, incluso es posible identificarlos durante la etapa prenatal.

Por ello, recomendó a los padres acudir de inmediato a un establecimiento de salud si observan un crecimiento anormal del abdomen, dolor persistente, vómitos o dificultades para alimentarse. Mientras continúa bajo seguimiento médico, Ainoha deja atrás una de las etapas más difíciles de su corta vida y comienza su recuperación con un nuevo pronóstico.

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