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Keiko Fujimori y por qué se quebró al ver al comando Chavín de Huántar: “Ella llevó comida a los rehenes del MRTA durante Navidad y Año Nuevo de 1996”

La ceremonia en Lima incluye un tributo a los integrantes del Comando Chavín de Huántar, con la presidenta entre lágrimas al recordar las visitas solidarias que realizó a la embajada de Japón durante la crisis

Cobertura periodística de la primera Parada Militar con la participación de Keiko Fujimori como presidenta del Perú y jefa de las FF.AA. y PNP. La política peruana es observada en una plataforma junto a altos funcionarios del Estado mientras presencian un desfile de efectivos militares. En otro momento, recibe un reconocimiento formal de un oficial uniformado.
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La emoción marcó la jornada central de la Parada Militar 2026 en Lima, cuando el desfile de los integrantes del Comando Chavín de Huántar y el Grupo de Inteligencia despertó una reacción inesperada entre autoridades y espectadores. Keiko Sofía Fujimori, presidenta del Perú y jefa suprema de las Fuerzas Armadas, no pudo contener las lágrimas al ver pasar a los veteranos de la operación que rescató a rehenes del MRTA en 1997. El episodio ocurrió en la intersección de la avenida Brasil y la avenida San Felipe, donde la mandataria, visiblemente conmovida, fue reconocida también por su rol durante la crisis, según la transmisión oficial.

El desfile, que comenzó a las 10:40 de la mañana, reunió a altos mandos militares, miembros del Ejecutivo y a cientos de ciudadanos. Desde los balcones y tribunas, los aplausos y los vítores se intensificaron al paso de los comandos, algunos de ellos en silla de ruedas y asistidos por personal de salud. “Terrorismo nunca más”, corearon varios grupos, en alusión directa a la derrota de Sendero Luminoso y del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA), hechos que marcaron la historia reciente del país.

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La imagen de Fujimori emocionada cobró fuerza cuando un narrador recordó que, durante la Navidad y el Año Nuevo de 1996, la entonces joven hija del presidente visitaba la residencia de la embajada de Japón, llevando alimentos a los secuestrados en una de las crisis más prolongadas y mediáticas de la región.

Cobertura televisiva en pantalla dividida muestra a una multitud observando un desfile cívico militar. En el palco de honor, asistentes presencian el evento que incluye la participación de los comandos Chavín de Huántar, un acontecimiento de interés mediático.

El homenaje a los comandos y el recuerdo de la crisis de los rehenes

Durante la ceremonia, la presencia de los miembros del Comando Chavín de Huántar fue uno de los momentos más intensos. Este grupo ejecutó la operación militar que puso fin al secuestro de 72 personas a manos del MRTA en 1997, un episodio que tuvo repercusión internacional y se convirtió en símbolo de la lucha contra el terrorismo en el Perú. Muchos de los participantes del operativo, convertidos en figuras emblemáticas de las Fuerzas Armadas, desfilaron entre aplausos, algunos con evidentes secuelas físicas.

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El ambiente se cargó de recuerdos y de gestos de reconocimiento. La transmisión oficial resaltó la presencia en la tribuna de familiares de rehenes y de los propios comandos, quienes recibieron muestras de gratitud de parte de los presentes. El paso del contingente motivó, según narradores, un silencio respetuoso seguido de aplausos sostenidos, especialmente cuando se informó que varios de los comandos habían regresado a la vida civil tras años de servicio.

Keiko Fujimori fue mencionada en la transmisión como “jefa suprema de las Fuerzas Armadas” y en reiteradas ocasiones se hizo alusión a su participación indirecta durante la crisis de los rehenes. “Ella llevaba comida a los rehenes durante la navidad y año nuevo de 1996”, recordó la periodista Maritere Braschi en transmisión de Latina. Esta referencia histórica generó comentarios entre los asistentes, quienes recordaron el contexto familiar y político en el que se desenvolvieron los hechos.

Efemérides – Efemérides en Perú – Perú – historias – 21 abril
Esta fecha recuerda el sacrificio de comandos como Juan Valer y Raúl Jiménez, caídos en la operación que rescató a rehenes del MRTA. (Andina)

Contexto político y repercusiones públicas

La Parada Militar tuvo además un marcado carácter simbólico en la coyuntura actual de Perú, donde la memoria sobre el enfrentamiento contra el terrorismo y la figura del Comando Chavín de Huántar siguen generando debate. La presencia de Fujimori en la ceremonia, sumada a la evocación de su papel durante la crisis, reforzó la narrativa sobre la continuidad institucional y el reconocimiento a las fuerzas de seguridad.

La transmisión destacó que, a las 10:24, la presidenta llegó a la tribuna principal, donde saludó a oficiales y ex rehenes. Diversos sectores políticos y sociales han utilizado la efeméride para expresar posturas sobre la memoria histórica y la reconciliación nacional, haciendo énfasis en la importancia de no olvidar las consecuencias del terrorismo.

Reconocen a Keiko Fujimori como jefa suprema de las Fuerzas Armadas y la Policía durante ceremonia en Palacio de Gobierno. (Foto: Presidencia Perú)
Reconocen a Keiko Fujimori como jefa suprema de las Fuerzas Armadas y la Policía durante ceremonia en Palacio de Gobierno. (Foto: Presidencia Perú)

Entre los asistentes, la emoción fue palpable. “Ver a los comandos y a la presidenta juntos es un mensaje de unidad”, expresó un espectador, mientras que otros manifestaron su apoyo a la política de seguridad del gobierno. El evento, según voceros oficiales, buscó rendir homenaje tanto a los caídos como a los sobrevivientes, y sirvió para reiterar el compromiso estatal con la paz y el orden democrático.

La operación Chavín de Huántar y su legado

La operación militar que liberó a los rehenes de la embajada de Japón en 1997 es considerada una de las acciones más precisas en la historia de las Fuerzas Armadas peruanas. El despliegue de inteligencia y la coordinación entre las diferentes ramas del ejército y la policía permitieron poner fin a un secuestro de más de cuatro meses, bajo la mirada atenta de la comunidad internacional.

Durante la transmisión se recordó la participación de Keiko Sofía Fujimori, quien, a sus 21 años, visitó la residencia en varias ocasiones para entregar comida y mensajes de apoyo a los secuestrados. Testimonios de ex rehenes han confirmado este gesto, que muchos consideran parte del esfuerzo por mantener la moral en circunstancias extremas.

El legado de la operación se refleja en el reconocimiento anual al Comando Chavín de Huántar, cuyos miembros reciben condecoraciones y homenajes en fechas patrias. El desfile de este año, con la presencia de veteranos y nuevas generaciones de oficiales, reafirmó el vínculo entre la memoria histórica y el presente institucional de las fuerzas armadas peruanas.

Keiko Fujimori llega a la Gran Parada Militar 2026 en la avenida Brasil recibida por varios simpatizantes
Keiko Fujimori llega a la Gran Parada Militar 2026 en la avenida Brasil recibida por varios simpatizantes. Carlos Díaz - Infobae

Reacciones ciudadanas y significado social

El paso de los comandos provocó reacciones diversas en la opinión pública. En las redes sociales, el video de Fujimori emocionada se difundió rápidamente, acompañado de mensajes de apoyo y de reflexión sobre el significado de la fecha. Organizaciones de víctimas del terrorismo y asociaciones de veteranos destacaron la importancia de mantener vivo el recuerdo de los hechos y de honrar a quienes participaron en la operación.

Algunos analistas subrayan que la Parada Militar de 2026 se inscribe en un ciclo de reafirmación de la identidad nacional, donde la memoria del conflicto interno sigue ocupando un lugar central en la narrativa oficial. La evocación de la figura de Keiko Fujimori y su relación con la crisis de los rehenes refuerza, para muchos, la idea de continuidad institucional y de reconocimiento a los actores clave del pasado reciente.

Una mujer de pelo oscuro con vestido claro y banda presidencial roja y blanca sonríe y saluda desde un balcón con barandilla cubierta de tela roja y blanca
Keiko Fujimori saluda al público desde un balcón decorado con los colores nacionales, vistiendo un diseño de Fátima Arrieta para un acto presidencial. (Andina)

El cierre de la ceremonia estuvo marcado por la interpretación del himno nacional y el despliegue de banderas, en medio de un ambiente de respeto y solemnidad. Los asistentes coincidieron en que la jornada dejó un mensaje claro sobre la importancia de la memoria, el sacrificio y la unidad frente a los desafíos históricos del país.

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