Nevado mortal: la historia de los tres montañistas desaparecidos en el Huascarán y las vidas perdidas en la nieve

Alejandro Ugarte, Freddy Saúl Mendoza y Artidoro Salas llevan días desaparecidos en la montaña más alta del Perú, donde las labores de rescate enfrentan grietas, avalanchas y condiciones extremas

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Dos helicópteros participarán en la búsqueda de los tres montañistas desaparecidos desde las primeras horas del jueves. Composición: Infobae
Dos helicópteros participarán en la búsqueda de los tres montañistas desaparecidos desde las primeras horas del jueves. Composición: Infobae

Lo que debía ser una expedición más hacia la cima del Huascarán, la montaña más alta del Perú, con 6.768 metros sobre el nivel del mar, terminó convirtiéndose en una carrera contra el tiempo. Alejandro Ugarte, Freddy Saúl Mendoza y Artidoro Salas permanecen desaparecidos en el macizo ubicado en la Cordillera Blanca, luego de que su última comunicación se registrara el martes 14 de julio, cuando alertaron que se habían perdido durante el descenso.

La emergencia ha movilizado a familiares, guías de alta montaña, voluntarios, efectivos policiales y aeronaves de la Fuerza Aérea del Perú (FAP), quienes desafían avalanchas, grietas, temperaturas bajo cero y fuertes vientos para intentar encontrarlos.

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Un mensaje que encendió las alarmas

La última señal conocida de Alejandro Manuel Ugarte Jordán fue tan breve como inquietante. De acuerdo con el testimonio de su pareja la influencer Paola Chiappina, el fotógrafo logró enviar un mensaje en el que solo escribió una palabra: “Perdidos”.

Era la mañana del martes, fecha en la que el grupo debía iniciar el descenso tras alcanzar la cumbre. Después de ese contacto no volvieron a comunicarse.

Ugarte no estaba solo. Lo acompañaban Freddy Saúl Mendoza Lizana y Artidoro Salas Gaytán, ambos experimentados guías y conocedores de la Cordillera Blanca. Los tres integraban una expedición conformada originalmente por cinco personas. Mientras dos de los montañistas consiguieron continuar su recorrido, ellos quedaron rezagados en una de las zonas más peligrosas del Huascarán, entre el Campo 1 y el Campo 2, a más de seis mil metros de altitud.

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El guía Rolando Morales informó que la brigada llegó hasta los 6.500 metros, cerca de las coordenadas de los montañistas desaparecidos. FacebooK: Lenin Ramirez
El guía Rolando Morales informó que la brigada llegó hasta los 6.500 metros, cerca de las coordenadas de los montañistas desaparecidos. FacebooK: Lenin Ramirez

La información preliminar permitió establecer que el grupo habría perdido la ruta durante el descenso, uno de los momentos más delicados en cualquier ascenso de alta montaña.

Tres vidas unidas por la montaña

Alejandro Ugarte era ampliamente conocido en el mundo audiovisual. Fotógrafo y cineasta, había convertido la naturaleza peruana en uno de los principales escenarios de su trabajo. Sus imágenes de montañas, glaciares y paisajes andinos eran frecuentes en sus redes sociales y en distintos proyectos audiovisuales.

Familiares contaron que llevaba varias semanas en Áncash aclimatándose antes de intentar la ascensión al Huascarán, una preparación indispensable para enfrentar la falta de oxígeno propia de esas altitudes.

Freddy Saúl Mendoza y Artidoro Salas, por su parte, eran guías de montaña con amplia experiencia en la Cordillera Blanca. Ambos trabajaban conduciendo expediciones y conocían los riesgos que implica ascender al nevado más alto del país.

Precisamente esa experiencia fue la que alimentó la esperanza de sus familiares durante las primeras horas de búsqueda, convencidos de que podían encontrar refugio mientras llegaba ayuda.

Una búsqueda contrarreloj

Tras conocerse la desaparición, comenzó un operativo que reunió a integrantes de la División de Rescate de Alta Montaña de la Policía Nacional, la Asociación de Guías de Montaña del Perú, Socorro Andino, rescatistas voluntarios y personal especializado.

La Fuerza Aérea del Perú también puso a disposición helicópteros para apoyar las labores cuando las condiciones meteorológicas lo permitieran.

Continúa la búsqueda de los tres montañistas desaparecidos en el Huascarán
Continúa la búsqueda de los tres montañistas desaparecidos en el Huascarán| Latina Noticias

Sin embargo, el rescate se enfrenta a un enemigo permanente: el propio Huascarán.

Los equipos deben avanzar por glaciares atravesados por profundas grietas, pendientes cubiertas de hielo y sectores donde las avalanchas pueden producirse de manera repentina conforme aumenta la temperatura durante el día.

Las ventanas de trabajo son reducidas. Los ascensos suelen realizarse durante la madrugada, cuando el hielo permanece más estable y disminuye el riesgo de desprendimientos.

En medio de la búsqueda también se recurrió al uso de drones para intentar identificar rastros del grupo desde el aire, especialmente en sectores de difícil acceso donde un helicóptero no puede permanecer por mucho tiempo.

Las labores se intensificaron luego de que se identificaran algunos equipos utilizados por los montañistas, lo que permitió acotar el área de búsqueda. Sin embargo, hasta el cierre de esta edición, no había sido posible establecer su ubicación.

La montaña más alta del Perú

Imagen con las coordenadas de ubicación de Alejandro Ugarte registradas por su reloj inteligente hasta la tarde del martes 14 de julio. (Foto: Cortesía)
Imagen con las coordenadas de ubicación de Alejandro Ugarte registradas por su reloj inteligente hasta la tarde del martes 14 de julio. (Foto: Cortesía)

El Huascarán no solo representa el techo del país. También es uno de los principales destinos para el montañismo internacional.

Ubicado dentro del Parque Nacional Huascarán, en Áncash, recibe cada año a deportistas y turistas atraídos por la Cordillera Blanca, considerada la mayor concentración de glaciares tropicales del planeta.

Pero junto con esa belleza llegan riesgos permanentes.

Las bajas temperaturas, la disminución del oxígeno, las tormentas repentinas, los desprendimientos de hielo y roca, las grietas ocultas bajo la nieve y las avalanchas forman parte de un entorno donde cualquier error puede tener consecuencias fatales.

Estudios del Instituto Nacional de Investigación en Glaciares y Ecosistemas de Montaña (INAIGEM) han advertido además que el retroceso glaciar y el incremento de la temperatura favorecen una mayor inestabilidad en algunos sectores del macizo, aumentando el riesgo de desprendimientos.

Un historial marcado por tragedias

El Huascarán ocupa un lugar especial en la historia del Perú por haber sido escenario de una de las peores catástrofes naturales registradas en el país. El 31 de mayo de 1970, un terremoto de magnitud 7,9 provocó el desprendimiento de millones de toneladas de roca, hielo y nieve desde el Huascarán Norte. El gigantesco aluvión sepultó las ciudades de Yungay y Ranrahirca y dejó decenas de miles de víctimas.

En esta fotografía las montañistas ya habían llegado hasta cierto camino a punto de escalar| Instagram de Chiaki Inada
En esta fotografía las montañistas ya habían llegado hasta cierto camino a punto de escalar| Instagram de Chiaki Inada

Más de cinco décadas después, la montaña continúa siendo escenario de emergencias que ponen a prueba a montañistas y rescatistas. En junio de 2025, dos montañistas japonesas, Chiaki Inada y Saki Terada, fueron reportadas como desaparecidas durante una expedición al Huascarán. Tras más de 48 horas de búsqueda, un equipo de rescate logró ubicarlas en una zona de difícil acceso, a más de 4.000 metros sobre el nivel del mar. Ambas presentaban signos de hipotermia y mal de altura; pese a los esfuerzos por auxiliarlas, una de ellas falleció.

Uno de ellos sufrió ceguera temporal por no usar lentes oscuros durante el ascenso. (Redes sociales)
Uno de ellos sufrió ceguera temporal por no usar lentes oscuros durante el ascenso. (Redes sociales)

Un mes después, en julio de ese mismo año, tres alpinistas españoles —identificados con las iniciales G. S. (25), E. P. (27) y M. L. F. (30)— quedaron atrapados en un glaciar del Huascarán tras ascender sin un guía certificado ni el equipo técnico completo. Gracias a un operativo de rescate, los tres sobrevivieron.

Tres estudiantes del CEAM desaparecen durante expedición en el nevado Artesonraju| AGMP
Tres estudiantes del CEAM desaparecen durante expedición en el nevado Artesonraju| AGMP

No todas las tragedias recientes ocurrieron en el Huascarán. El 29 de mayo de 2025 fueron reportados como desaparecidos los montañistas Efraín Homer Pretel, Jesús Picón Huerta y el fotógrafo brasileño Edson Bandeira Acosta durante una expedición al nevado Artesonraju, también ubicado en la Cordillera Blanca. Los tres murieron sepultados por una avalancha y sus cuerpos fueron recuperados el 22 de junio, tras 24 días de intensas labores de búsqueda.

Tres paneles muestran a personas con ropa de montaña y equipo de rescate en un glaciar. Un andinista es trasladado en una camilla por la nieve
Un grupo de rescate asiste a un andinista indio en camilla en el nevado Huascarán, después de que un derrumbe lo sorprendiera junto a su guía y porteador.

La tragedia más reciente ocurrió el 16 de julio de 2026, mientras continuaban las labores para ubicar a Alejandro Ugarte, Freddy Saúl Mendoza y Artidoro Salas. Un alud sorprendió a otra expedición que ascendía por el sector de La Canaleta, a unos 5.500 metros sobre el nivel del mar. El accidente provocó la muerte del porteador Ignacio Chinchay y dejó heridos a Kailash Tiagraham, un turista de 42 años natural de la India, y a Edgar Laveriano, guía oficial de montaña de 43 años procedente de Chacas.

Estos casos representan solo algunos de los accidentes registrados en los últimos años en el Huascarán y otras montañas de la Cordillera Blanca. Avalanchas, grietas ocultas, desprendimientos de hielo, cambios bruscos del clima y el mal de altura han cobrado la vida de numerosos montañistas nacionales y extranjeros, convirtiendo a esta cadena montañosa en uno de los escenarios más desafiantes para el andinismo en Sudamérica.

La esperanza continúa

Mientras las horas siguen avanzando, familiares de Alejandro Ugarte, Freddy Saúl Mendoza y Artidoro Salas mantienen la esperanza de que los tres montañistas puedan ser encontrados con vida.

Las labores continúan condicionadas por el clima y por las difíciles características del terreno, donde cada metro recorrido exige horas de esfuerzo.

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