Keiko Fujimori y su paso por prisión: la Biblia, los gatos y el reencuentro familiar

Un ejemplar del Nuevo Testamento y el apoyo de sus hijas ayudaron a la dirigente política a sobrellevar el encierro, según su testimonio tras recuperar la libertad el 29 de noviembre

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Keiko Fujimori aparece sentada en una mesa de madera al aire libre, con un jardín con vegetación verde de fondo. Viste una camisa rosada y porta un micrófono, dirigiéndose a la cámara. El video, en formato de declaración personal, aborda su experiencia durante los 480 días de detención preventiva. Se observa a la política peruana compartiendo su relato sobre un periodo de procesos judiciales.

Keiko Fujimori, ex candidata presidencial en Perú, relató cómo la lectura de la Biblia marcó un punto de inflexión durante los 13 meses que pasó en prisión preventiva. Según su testimonio, el periodo de reclusión forzada la llevó a buscar refugio espiritual y a transformar su rutina diaria en el penal anexo de Chorrillos.

La dirigente política mencionó que, a raíz del consejo de una voluntaria, decidió dedicar tiempo a una actividad que no había podido realizar en libertad. El acercamiento a la Biblia, gracias a un ejemplar entregado por grupos religiosos que realizaban servicio social en el penal, supuso el inicio de una etapa de mayor serenidad y de conexión con la fe. “Esa tarde empecé por el Nuevo Testamento”, recordó Fujimori, subrayando que el estudio de las escrituras la ayudó a encontrar paz y a modificar su visión sobre el entorno carcelario.

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Cambios personales y relaciones en el penal

La lectura diaria de la Biblia coincidió con un cambio en la actitud de Fujimori hacia las demás internas. Contó que empezó a ayudar a las recién llegadas y evitó preguntar por qué cada una estaba presa, convencida de que ese dato no alteraba su disposición a asistirlas. “Aprendí a no juzgar a las personas”, resumió en su relato.

El proceso de adaptación incluyó también la superación de viejos temores. Fujimori detalló cómo perdió el miedo a los gatos, un temor que arrastraba desde su infancia. En el penal, al notar la presencia de gatos cerca de los desagües, decidió pedir alimento para ellos y comenzó a dejarles comida en la puerta de su celda. Dos gatos, Pepe y Gringo, respondieron acercándose y, según la ex candidata, cazaban ratones en la zona, lo que la llevó a interesarse por estos animales. Más tarde, ya en libertad, su familia adoptó cinco gatas, resultado directo de este cambio personal.

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Hombre de traje oscuro con banda presidencial peruana, mano levantada, mano sobre libro "Santa Biblia", bandera de Perú y crucifijo en una mesa de madera.
Un miembro de Gabinete Ministerial presta juramento en el Salón Dorado del Palacio de Gobierno de Perú, con la mano sobre la Biblia y la banda presidencial peruana en primer plano. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La llegada a prisión: del juicio a la celda

El episodio carcelario de Keiko Fujimori comenzó días después de que recuperara la libertad tras una detención preliminar de siete días. El fiscal José Domingo Pérez solicitó prisión preventiva por 36 meses, y el Poder Judicial programó audiencias para tratar el caso. Fujimori asistió a cada audiencia acompañada por dirigentes de su partido y mantenía comunicación nocturna con sus hijas, quienes experimentaron temor por su seguridad.

En una de esas conversaciones, su hija Kaori le preguntó: “Mamá, si es que vas a prisión significa que te pueden matar”. Fujimori explicó que buscó tranquilizarla con palabras simples: “No, Kao, eso no puede pasar y no va a pasar. Lo que va a ocurrir es que no voy a poder verte todos los días, ni vamos a poder leer cuentos en las noches, pero tú podrás ir a verme dos días a la semana”.

La Biblia del entonces candidato presidencial republicano Donald Trump, en Washington, el 8 de octubre del 2024. (AP foto/Ben Curtis)
La Biblia del entonces candidato presidencial republicano Donald Trump, en Washington, el 8 de octubre del 2024. (AP foto/Ben Curtis)

Procedimiento judicial y traslado al penal

La ex candidata sostuvo que el procedimiento judicial no se desarrolló como correspondía, ya que, según su versión, antes de dictar prisión preventiva debían leerse todas las acusaciones a los presentes en la audiencia. El juez anunció la prisión preventiva por 36 meses, lo que derivó en su inmediato traslado.

Fujimori relató que, al saber que ese momento llegaría, pidió a sus acompañantes una despedida rápida para evitar quebrarse. “Vamos a seguir enfrentando esta injusticia”, declaró antes de ser llevada a la carceleta del Poder Judicial, un espacio que describió como “nauseabundo” y ubicado en los sótanos de la sede judicial.

Peru's President-elect Keiko Fujimori reacts as she receives the official credentials from the National Election Jury (JNE) following her victory in the presidential runoff after the June 7 election, in Lima, Peru, July 15, 2026. REUTERS/Angela Ponce
Peru's President-elect Keiko Fujimori reacts as she receives the official credentials from the National Election Jury (JNE) following her victory in the presidential runoff after the June 7 election, in Lima, Peru, July 15, 2026. REUTERS/Angela Ponce

Primeros días en el penal anexo de Chorrillos

Tras el paso por la carceleta, Keiko Fujimori fue trasladada a la prisión anexo de Chorrillos. Al llegar, la directora del penal le ofreció una taza de avena, gesto que la conectó emocionalmente con su abuela por el sabor de la receta. Fujimori fue ubicada en la zona de prevención, un área destinada a nuevas internas, personas castigadas y quienes luego acceden a detención domiciliaria.

Resaltó el papel de los voluntarios que realizaban servicio social en el penal, quienes le recomendaron aprovechar el tiempo de reclusión realizando actividades que no había hecho antes. Fue así como eligió la lectura de la Biblia, iniciativa que marcó el resto de su estadía.

Foto de archivo ilustrativa de Keiko Fujimori saliendo de prisión en Lima. 
May 4, 2020. REUTERS/Sebastian Castaneda
PROHIBIDA SU REVENTA O SU USO COMO ARCHIVO
Foto de archivo ilustrativa de Keiko Fujimori saliendo de prisión en Lima. May 4, 2020. REUTERS/Sebastian Castaneda PROHIBIDA SU REVENTA O SU USO COMO ARCHIVO

Impacto en la vida familiar y adaptación al encierro

La experiencia carcelaria afectó profundamente a la familia de Fujimori. La ex candidata contó que su salida en libertad ocurrió el 29 de noviembre, fecha que coincidió con el cumpleaños de su hija Kiara. Hasta ese momento, había asumido que no pasaría la Navidad en casa, idea que quedó confirmada cuando un domingo advirtió que la resolución judicial no llegaría a tiempo.

En el penal, Fujimori recibió la visita de su hermana Sachi y sus hijas. Ante la imposibilidad de celebrar la festividad en familia, acordaron hacer su propia Navidad el miércoles siguiente, día habilitado para visitas. “Las fechas importantes también pueden celebrarse en otro momento”, le dijeron sus hijas, según su testimonio.

Peru's President-elect Keiko Fujimori delivers a speech after receiving her official credentials from Roberto Burneo, president of the National Elections Jury (JNE), following her victory in the presidential runoff after the June 7 election, in Lima, Peru, July 15, 2026. REUTERS/Angela Ponce
Peru's President-elect Keiko Fujimori delivers a speech after receiving her official credentials from Roberto Burneo, president of the National Elections Jury (JNE), following her victory in the presidential runoff after the June 7 election, in Lima, Peru, July 15, 2026. REUTERS/Angela Ponce

El papel de la abogada y la resolución del Tribunal Constitucional

La excarcelación de Keiko Fujimori se produjo después de que el Tribunal Constitucional de Perú declarara fundado el recurso presentado por su hermana Sachi y sustentado por la abogada Yuliana Losa. Aunque la libertad demoró varios días en ejecutarse tras la decisión, la ex candidata recuperó su libertad el 29 de noviembre. Definió la fecha como el mejor regalo de cumpleaños para su hija Kiara.

Fujimori señaló que su paso por la prisión la llevó a modificar su relación con las internas y con los animales, consolidando una etapa de mayor cercanía religiosa y familiar. Al salir del penal, su familia la recibió y celebró la libertad con la perspectiva de una nueva etapa.

Expectativas, rutinas y resistencia en prisión

Durante su reclusión, Fujimori mantuvo la esperanza de una salida rápida. Al ingresar a la prisión, llevó dos mochilas que prefirió no desarmar, convencida de que saldría pronto. Frente a la insistencia de su hermana Sachi sobre por qué no ordenaba sus pertenencias, respondía que prefería mantener una actitud positiva.

La convivencia diaria en el penal implicó también la adaptación a nuevas rutinas. Fujimori ayudaba a las recién llegadas y estableció la costumbre de alimentar a los gatos que rondaban la zona. La experiencia, según relató, modificó su percepción sobre la vida en reclusión y reforzó la importancia del apoyo familiar y la fe.

La ex candidata presidencial finalizó su testimonio recordando el impacto de la libertad recuperada, la celebración familiar y el proceso de reintegración tras 13 meses de prisión preventiva.

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