Asesinato de Andrea Vidal: dos retratos robot que busca la Dirincri podrían revelar quién organizó el ataque

Dos ciudadanos extranjeros vinculados con la gestión de placas vehiculares estarían detrás del homicidio de la extrabajadora del Congreso. Los peritos intentan determinar si utilizaron identidades falsas

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Peritos de Criminalística contrastan los retratos robot con información de Migraciones para establecer la verdadera identidad de dos personas que habrían intervenido en las gestiones previas al homicidio. // Video: Punto Final

La investigación por el asesinato de Andrea Vidal Gómez, extrabajadora del Congreso, ha dado un nuevo giro. Según un reportaje del dominical Punto Final, los detectives de la Dirincri buscan identificar a dos hombres que habrían participado en el trámite de duplicidad de la placa del vehículo que, de acuerdo con las pesquisas, siguió a la joven antes de que fuera atacada a balazos en diciembre de 2024. Para ello, la Policía elaboró dos identikits basados en el testimonio de un testigo considerado clave en el caso.

El programa periodístico reveló que esta nueva línea de investigación surgió a partir de la declaración de Santiago More, quien aseguró haber sido contactado por dos ciudadanos venezolanos para realizar gestiones relacionadas con placas vehiculares. Sin embargo, al verificar la información, los investigadores detectaron inconsistencias en una de las identidades proporcionadas, lo que llevó a sospechar que alguno de los implicados habría utilizado un nombre falso.

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El trámite de placa que llevó a una nueva ruta en la investigación

El acceso al celular de Andrea Vidal se ha convertido en un punto clave para la investigación.
El acceso al celular de Andrea Vidal se ha convertido en un punto clave para la investigación.

Todo empezó con un proceso administrativo que, en apariencia, no llamaba la atención: la solicitud de un duplicado de placa para un vehículo Kia negro. Sin embargo, ese trámite terminó convirtiéndose en una pieza decisiva para seguir el rastro de quienes habrían estado detrás del seguimiento a Andrea Vidal. La placa, de acuerdo con la investigación, pertenecía al auto que siguió a la joven desde que salió de la vivienda de su pareja, Rodrigo Falcón, en San Miguel, hasta los instantes previos al ataque.

En ese punto aparece la declaración de Santiago More, detenido y considerado por los investigadores como un testigo clave. Su testimonio permitió reconstruir la manera en que fue contactado para ayudar con trámites relacionados con vehículos y documentación. More aseguró que en 2024, cuando trabajaba como taxista y también realizaba gestiones en Registros Públicos de Piura, conoció a dos ciudadanos venezolanos que le pidieron apoyo porque no podían efectuar directamente algunos procedimientos a nombre de la empresa que manejaban.

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Uno de esos hombres, siempre según su declaración, se presentó como José Molina Guerrero; el otro, como Kleber Quinteros. More sostuvo que ambos le hablaron de una compañía llamada Placa Rápida, dedicada al trámite de placas a nivel nacional, y que le solicitaron recoger documentos y colaborar en las gestiones administrativas. Ese vínculo, que en principio parecía aislado, hoy es revisado con mayor atención por los investigadores, porque habría conectado a More con el proceso que terminó relacionado con el vehículo vinculado al asesinato.

El problema surgió cuando la Policía Nacional del Perú comparó la identidad de José Molina Guerrero con los registros migratorios. Allí aparecieron inconsistencias: la descripción física de la persona registrada no coincidía con la que More Ríos proporcionó a los detectives. Esa contradicción llevó a la elaboración de identikits, o retratos robot, construidos a partir de los rasgos que el testigo recordó.

Los peritos de la Dirincri hicieron dos perfiles: uno correspondiente a “José Molina Guerrero”, descrito como un hombre de tez trigueña, cabello ondulado negro, cejas arqueadas, 1.60 metros de estatura y entre 28 y 30 años; el otro, atribuido a “Kleber Quinteros”, de aproximadamente 1.70 metros y la misma franja de edad.

Las identidades dudosas y la hipótesis sobre la logística del crimen

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La aparición de estos dos nombres abrió una nueva interrogante para los investigadores: si los datos brindados por Santiago More son correctos, o si en realidad se trata de identidades falsas utilizadas por personas que buscaban mantenerse fuera del radar policial.

En paralelo a la revisión de los identikits, la Dirincri continúa contrastando la información con fotografías de migraciones, aunque el trabajo se ve limitado por un dato estructural: miles de ciudadanos venezolanos ingresaron al país de manera irregular y no figuran en las bases de datos oficiales.

En medio de esa dificultad, la investigación apunta a que el trabajo no habría sido ejecutado por una sola persona, sino por una cadena de encargos. De acuerdo con la versión recogida por el dominical, el autor intelectual no habría operado directamente la parte logística del ataque. En cambio, habría existido un intermediario encargado de coordinar distintos elementos: el conductor de la moto, el hombre que disparó y los vehículos usados para seguir y ejecutar la operación.

Las autoridades también revisan la figura de Rodrigo Falcón, entonces pareja de Andrea Vidal, como parte del conjunto de elementos que rodea el caso. Falcón viajó a Colombia poco después de rendir declaración y antes de que se conociera el seguimiento al taxi en el que se trasladó la joven la noche del crimen. Su nombre aparece como una referencia relevante en el rompecabezas que aún intentan armar la Fiscalía y la Policía.

Otro dato que mantiene bajo observación a los investigadores es la posible relación entre las personas que tramitaron la placa y dos prontuariados criminales vinculados, según la hipótesis policial, con el robo y la sustracción de vehículos, además de su posterior “mimetización” con nuevas placas.

El avance de la investigación, según lo expuesto por Punto Final, mantiene abiertas varias preguntas: quiénes eran realmente los hombres que contactaron a Santiago More, si los nombres que dieron eran auténticos o prestados, y qué nivel de participación tuvieron en la ruta que terminó con el asesinato de Andrea Vidal Gómez.

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