⁠Reformas y la hoja de ruta del nuevo gobierno: con quienes deberá negociar el nuevo presidente electo de Perú

El próximo jefe de Estado enfrentará un escenario de desconfianza social y política, donde la viabilidad de cualquier reforma dependerá de su capacidad para construir consensos. Analistas anticipan que la negociación será constante y las alianzas, decisivas para garantizar la estabilidad y responder a las demandas ciudadanas

Guardar
Google icon
Imagen 6UXCEBDTSFGXVAJZPLRW5MNGIU

La transición hacia un nuevo gobierno en Perú abre una etapa marcada por la urgencia de reformas estructurales, en un contexto de fragmentación política y desconfianza ciudadana. La composición actual del Congreso, sin mayorías absolutas y con bloques ideológicos dispersos, obliga al próximo presidente, sea Keiko Fujimori o Roberto Sánchez, a negociar cada avance legislativo y social. Analistas políticos coinciden en que la gobernabilidad dependerá de la capacidad del nuevo huésped de Palacio de Gobierno para articular consensos y priorizar la transparencia, especialmente en materia económica, seguridad, salud y social.

Comunicación y legitimidad: el primer reto del nuevo presidente

Para Karla Gaviño, especialista en Gestión y Políticas Públicas y docente de la Universidad del Pacífico, el próximo presidente debe priorizar una comunicación clara, transparente y constante tanto con la ciudadanía como con la prensa.

PUBLICIDAD

“Venimos de escenarios en los que los presidentes no se caracterizan por ser claros ni por acercarse a la población. Es fundamental transmitir los mensajes de forma sencilla y oportuna, sobre todo frente a temas como el fenómeno del Niño, la inseguridad o crisis sanitarias”, apunta Gaviño.

Coincide en que la legitimidad del nuevo mandatario dependerá de la rendición de cuentas y de la capacidad para informar sobre las acciones y planes de gobierno. La historia reciente de Perú muestra que los gobiernos alejados de la ciudadanía y de la prensa han terminado con bajo respaldo social. El analista político, Henry Rafael, también advierte que la nueva administración debe diferenciar la comunicación de campaña de la gubernamental.

“La relación con el ciudadano va más allá de la búsqueda del apoyo electoral, está vinculada al servicio público. La comunicación debe ser una herramienta natural para que las políticas públicas sean entendidas y aceptadas, no solo anunciadas”, mencionó.

PUBLICIDAD

El próximo presidente de Perú deberá pactar para impulsar reformas estructurales
El próximo presidente de Perú deberá pactar para impulsar reformas estructurales | Gobierno del Perú

El nuevo Congreso, según la distribución de bancadas para 2026, presenta una pluralidad de fuerzas: Juntos por el Perú, OBRAS, Ahora Nación, Buen Gobierno, Fuerza Popular y Renovación Popular. Ningún partido controla la mayoría, lo que confiere un papel determinante a bloques intermedios como el Partido del Buen Gobierno, cuyos votos pueden inclinar la balanza en la Cámara de Diputados.

Asimismo, observa que “la conformación del Congreso de la República no le da una mayoría absoluta a ninguna de las bancadas”. En este contexto, señala que la figura de líderes de centro como el del partido de Jorge Nieto adquiere peso.

“Tiene una responsabilidad gigante para no caer en decisiones políticas obstruccionistas o, por el contrario, enrumbar decisiones negativas que pueda tener el próximo gobierno”, manifestó a Infobae Perú.

El director de la Asociación de Contribuyentes del Perú, José Ignacio Beteta, coincide con la importancia de que el próximo mandatario promueva una gestión comunicativa abierta, sin ocultar información ni manejar asuntos de manera opaca. Según Beteta, la sociedad espera una administración en la que el presidente se exprese con claridad y sin ambigüedades.

Tanto Beteta como otros expertos subrayan que el futuro presidente parte de un contexto de escasa confianza pública. Los datos electorales indican que ni Keiko Fujimori ni Roberto Sánchez cuentan con el respaldo mayoritario de la población, por lo que deberán ganar legitimidad a través de acciones concretas y una interacción transparente y frecuente con la ciudadanía.

Reformas y hoja de ruta: con quiénes tendrá que pactar el próximo presidente de Perú| Foto creada con Gemini IA
Reformas y hoja de ruta: con quiénes tendrá que pactar el próximo presidente de Perú| Foto creada con Gemini IA

Reformas urgentes: economía, salud y seguridad

El consenso entre los expertos apunta a tres sectores prioritarios: economía, salud y seguridad. Henry Rafael sostiene que “lo más importante es devolver la estabilidad al país. Esta no se gana solo ganando elecciones, sino con decisiones que unan al país y generen confianza en el Estado, transparencia y eficiencia”.

En el ámbito económico, José Ignacio Beteta enfatiza la urgencia de supervisar el uso de los recursos estatales. Advierte que los fondos públicos se destinan principalmente al pago de salarios y a contrataciones innecesarias, lo que, en su opinión, convierte al Estado en una especie de “agencia de empleos”. Considera que el próximo presidente debe tomar medidas para frenar el crecimiento de la nómina estatal y evitar nuevas transferencias de capital a empresas como Petroperú, cuya situación financiera se mantiene crítica.

“La SUNAT y el Estado son cada vez más agresivos y abusivos para cobrar impuestos, porque tienen que mantener un Estado cuyo gasto en planillas crece sin mejorar los servicios públicos”, afirma Beteta.

En cuanto a la seguridad, la percepción ciudadana sigue en niveles altos de preocupación, pese a los esfuerzos de la Policía Nacional. Para Karla Gaviño, los desafíos inmediatos incluyen la respuesta ante el cambio climático y fenómenos como el Niño, la inseguridad ciudadana y la crisis del sistema de salud pública. Destaca la necesidad de definir una política clara frente a estas problemáticas.

Palacio de Gobierno
Palacio de Gobierno

“No hay una estrategia definida para enfrentar el fenómeno de El Niño ni para mejorar la gestión del sistema de salud, donde la falta de medicamentos y la reaparición de enfermedades prevenibles revelan retrocesos en la gestión pública”, manifestó la especialista.

Gaviño también subraya que la mejora de la seguridad ciudadana requiere un trabajo coordinado entre el Ejecutivo, la Policía Nacional del Perú, el Ministerio del Interior, los gobiernos regionales y locales, el Ministerio Público, el Poder Judicial y el Congreso, junto con la participación de los gremios y la academia para comprender y abordar el fenómeno en toda su dimensión.

El Congreso y las negociaciones: una hoja de ruta compleja

La fragmentación del Congreso obliga al presidente a negociar en cada iniciativa. El bloque de Fuerza Popular cuenta con 41 bancas, seguido por Juntos por el Perú con 32, OBRAS con 14, Ahora Nación con 10, Buen Gobierno con 18 y Renovación Popular con 15. Ningún grupo alcanza la mayoría, lo que otorga a ciertos partidos capacidad de veto o de facilitar acuerdos legislativos.

“El presidente no va a tener poder absoluto, ni Sánchez ni Keiko. El Senado está dividido y la Cámara de Diputados también. Los gremios de micro y pequeños empresarios, la clase media, los trabajadores independientes son los más numerosos y los más afectados cuando la economía baja o el Estado se fortalece en exceso. El presidente debe sentarse con ellos cotidianamente”, precisa José Ignacio Beteta.

Los tres especialistas concuerdan que el rol de los gobiernos regionales y municipales también resulta relevante. Beteta remarca que estas instancias suelen incrementar la burocracia, gestionar de manera ineficiente los fondos y registrar niveles considerables de corrupción. Así, el presidente deberá interactuar de manera constante con el Senado, autoridades regionales y locales, gremios empresariales y los principales sectores productivos del país.

“El presidente debe rodearse de personas capacitadas, fortalecer la meritocracia y empoderar a los equipos técnicos, reduciendo la politización de las decisiones técnicas”, acotó Gaviño.

Los aspirantes a la presidencia de Perú Keiko Fujimori, de Fuerza Popular, y Roberto Sánchez, de Juntos por Perú, se dan la mano antes de un debate presidencial en Lima, Perú, el domingo 31 de mayo de 2026. (AP Foto/Martin Mejia)
Los aspirantes a la presidencia de Perú Keiko Fujimori, de Fuerza Popular, y Roberto Sánchez, de Juntos por Perú, se dan la mano antes de un debate presidencial en Lima, Perú, el domingo 31 de mayo de 2026. (AP Foto/Martin Mejia)

Escenarios: Keiko Fujimori y Roberto Sánchez

El resultado de las elecciones marcará caminos distintos para la estabilidad política. Si Keiko Fujimori resulta electa, Henry Rafael indica que su desafío inicial será recuperar la confianza pública y fortalecer su propia legitimidad.

“Su principal tarea es devolverle al país y a sí misma la confianza. Que el país vuelva a confiar en Keiko Fujimori para gobernar. Y los primeros pasos que tiene que dar es que tendría que formar un gabinete muy técnico, muy eficiente y que traiga resultados en el primer semestre, porque es claro que la izquierda es mucho más organizada y no va a perdonarle, de alguna forma, un error en el primer semestre de Estado”, acotó.

En el escenario de un triunfo de Roberto Sánchez, la prioridad será mantener el rumbo económico y asegurar la continuidad de las autoridades del Banco Central de Reserva, consideradas esenciales para la estabilidad del país. Rafael señala que el nuevo gobierno debe evitar adoptar posturas ideológicas radicales y enfocarse en el interés general, dejando de lado la confrontación con sus adversarios políticos.

Ambos candidatos, según los entrevistados, enfrentan el desafío de negociar con un Congreso fragmentado, sin mayorías claras y con bloques dispuestos a condicionar cualquier avance a acuerdos puntuales.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD