Fiscal Henry Amenábar, preso por corrupción, se acoge a la colaboración eficaz y denuncia coima ligada al equipo Lava Jato

Desde el penal Ancón II, el fiscal encarcelado señaló a un abogado vinculado a un exmiembro del equipo Lava Jato como intermediario en un pedido de soborno vinculado a la colaboración eficaz del empresario Gustavo Salazar

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Un hombre de mediana edad con cabello oscuro y gafas, vistiendo una camisa blanca, se muestra en primer plano con la boca ligeramente abierta.
Henry Amenábar, fiscal encarcelado, denunció un presunto pedido de soborno relacionado con el equipo especial Lava Jato

El fiscal Henry Amenábar, detenido en diciembre del año pasado en el baño de un centro comercial mientras recibía un soborno y actualmente encarcelado en el penal Ancón II de Lima, se acogió a la colaboración eficaz y denunció este miércoles un presunto pedido de coima vinculado al desactivado equipo especial Lava Jato.

Amenábar, quien formó parte de ese grupo del Ministerio Público durante tres años, concedió una entrevista desde la cárcel al programa Contracorriente de Willax ya que, según declaró, posee “información que podría proporcionar” para “que se haga justicia”.

Afirmó que existió una solicitud de soborno por parte de un abogado identificado como José Luis Pinares, quien habría actuado en representación del fiscal Germán Juárez Atoche, exintegrante del equipo Lava Jato y actual coordinador nacional de las Fiscalías Especializadas en Delitos de Lavado de Activos.

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De acuerdo con su testimonio, Pinares solicitó “un millón de dólares” al empresario Gustavo Salazar, acusado de lavado de activos en el caso Lava Jato, para facilitar y asegurar que su colaboración eficaz fuera aprobada por la Fiscalía.

Henry Amenabar
Amenábar afirmó que el abogado José Luis Pinares solicitó un millón de dólares al empresario Gustavo Salazar para facilitar la aprobación de su colaboración eficaz

Amenábar precisó que la solicitud ocurrió “en junio de 2019”, antes de una diligencia programada en Miami. Siempre según su relato, Pinares se reunió con Salazar y su abogado en un restaurante de “la zona de Brickell”, en Miami, y ahí escribió el monto del soborno “en una servilleta”.

Posteriormente, Pinares se presentó en la diligencia de la firma de colaboración en el consulado peruano, aunque no era abogado de ninguna de las partes, con el propósito de demostrar presuntamente que actuaba en representación de Juárez Atoche.

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“Esta información yo la recibí (...) cuando yo trabajaba en el Centro de Lima. Un fiscal, cuando algunas veces conversamos, me dijo que tenía una información que consideraba relevante y que me podía interesar, y me contó esta versión, lo que él sabía sobre el fiscal Juárez Atoche”, dijo.

Salazar, quien tiene orden internacional de detención y pedido de extradición, confirmó a la televisora la reunión previa a la diligencia en el consulado en la primera semana de junio de 2019 con Pinares en el restaurante, aunque aclaró que solo dará detalles si el Ministerio Público abre una investigación “por la presunta extorsión”.

Fuente: Latina

Los registros migratorios del abogado revisados por Willax confirman su viaje a Miami entre el 5 y el 9 de junio de 2019. Consultado sobre este asunto, reconoció vía WhatsApp que viajó a Miami a “solicitud y conjuntamente por el doctor Antonio Padilla, quien es abogado del señor Gustavo Salazar, con la finalidad de brindar la asesoría legal respecto a determinadas investigaciones que se venían efectuando en el Perú”.

“Durante dichas oportunidades me hospedé en el Hotel East y las reuniones sostenidas con el referido señor se llevaron a cabo en el restaurante de dicho hotel. No obstante, me encuentro impedido de precisar el contenido específico de los asuntos tratados en estricto cumplimiento del deber de reserva y confidencialidad”, agregó.

Juárez Atoche, por su parte, negó haber incurrido en actos irregulares ligados a este caso y, según la televisora, rechazó que su descargo fuera expuesto.

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