‘Pompinchú’ es velado en el Ministerio de Cultura: el adiós a un ícono del humor peruano que descansará en cementerio de SJL

Los restos de Alfonso Gonzáles Mendoza, símbolo de la comicidad popular, son velados en la sala Paracas del Mincul antes de su sepelio en San Juan de Lurigancho.

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Los restos de Pompinchú, símbolo de la comicidad popular, son velados en la sala Paracas del Ministerio de Cultura antes de su sepelio en San Juan de Lurigancho.

El país despide a 'Pompinchú’, leyenda de la comicidad popular peruana, cuyos restos son velados en la sala Paracas del Ministerio de Cultura, en San Borja. Familiares, amigos, colegas y seguidores se reúnen para rendir homenaje a Alfonso Gonzáles Mendoza, el artista que conquistó a generaciones con su humor sencillo y cercano.

El velorio, programado hasta el sábado 2 de mayo de 12:00 am a 9:00 pm, antecede al sepelio que se realizará este domingo en el cementerio Los Sauces de San Juan de Lurigancho, distrito donde Pompinchú vivió y trabajó en sus últimos años. La noticia de su fallecimiento, el 1 de mayo, ha generado una ola de muestras de cariño y reconocimiento en todo el país.

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Familiares y seguidores despiden a Pompinchú en la sala Paracas del Ministerio de Cultura. X
Familiares y seguidores despiden a Pompinchú en la sala Paracas del Ministerio de Cultura. X

Un adiós en la casa de la cultura

La elección del Ministerio de Cultura como espacio de despedida de Pompinchú simboliza el reconocimiento oficial al valor de su trayectoria en la cultura popular peruana. La sala Paracas se ha llenado de flores, fotografías y mensajes de afecto, mientras decenas de personas acuden a dar el último adiós al cómico ambulante.

Su hermano, Raymundo Gonzales, compartió con los medios su sentir en este momento de duelo: “Solo pido que lo recuerden, nada más. No estamos pidiendo otro tipo de ayuda, solamente que recuerden al gran ‘Pompín’, porque fue un gran cómico”. El llamado busca mantener viva la memoria y el legado de un artista que marcó la historia del humor peruano desde las calles y la televisión.

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El legado de Pompinchú en la comicidad ambulante

“Pompinchú“, nacido Alonso Gonzales Mendoza, se consolidó en los años 90 como uno de los rostros más icónicos de los cómicos ambulantes, un movimiento que revolucionó la televisión nacional llevando el humor callejero a millones de hogares. Su capacidad para improvisar, observar la vida cotidiana y conectar con el público lo convirtió en referente para nuevas generaciones de humoristas.

En los últimos años, el artista se dedicó a la venta de dulces y videos personalizados, siempre manteniendo la cercanía con la gente. Su historia de lucha, desde la infancia en Arequipa hasta el reconocimiento nacional, inspira a quienes ven en el arte una vía de superación y dignidad.

El comediante apodado Pompinchú falleció el 1 de mayo.
El comediante apodado Pompinchú falleció el 1 de mayo.

Durante los días previos a su fallecimiento, Pompinchú luchó contra una fibrosis pulmonar que se agravó tras una cirugía de cadera. Permaneció nueve días en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Santa Rosa, acompañado por su familia y en contacto con sus seguidores a través de videos donde nunca perdió su característico sentido del humor.

El entorno artístico y el público han respondido con muestras de solidaridad, acompañando a la familia en el velorio y enviando mensajes de apoyo. La despedida de Pompinchú es también un homenaje al trabajo de los cómicos ambulantes y a la importancia de la cultura popular en la construcción de la identidad nacional.

¿Cuál estado de salud del cómico ‘Pompinchú tras ser internado en hospital?.
¿Cuál estado de salud del cómico ‘Pompinchú tras ser internado en hospital?.

Sepelio en San Juan de Lurigancho: regreso al barrio que lo vio crecer

El sepelio de Pompinchú se realizará este domingo 3 de mayo en el cementerio Los Sauces, en San Juan de Lurigancho, distrito donde el artista pasó sus últimos años y donde su legado permanece vivo entre vecinos y amigos. La familia ha invitado a quienes deseen acompañar el cortejo y rendir tributo a un hombre que, pese a las adversidades, nunca dejó de hacer reír ni de luchar por su familia.

El Ministerio de Cultura, por su parte, ha destacado la importancia de homenajear a los artistas populares y de preservar la memoria de quienes enriquecen el patrimonio cultural del país. El velorio de Pompinchú en la sala Paracas es un acto de justicia y reconocimiento a décadas de entrega al humor y al público.

El último adiós a Pompinchú es un homenaje colectivo a la comicidad ambulante, al humor que nace en las calles y se convierte en patrimonio nacional. Su figura se despide en el Ministerio de Cultura, pero su memoria permanecerá viva en plazas, barrios y pantallas, allí donde una sonrisa sea necesaria para enfrentar la vida.