Adulta mayor de 94 años retoma clases en la Escuelita Canevaro junto a 22 compañeros y demuestra que nunca es tarde para seguir aprendiendo

El programa educativo del Hogar Canevaro abrió sus puertas para ofrecer oportunidades de aprendizaje a personas de entre 69 y 94 años, integrando tecnología y promoviendo la inclusión gracias a alianzas con instituciones públicas y privadas

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Adultos mayores sentados en mesas azules trabajan con marcadores en papeles. Una mujer de cabello blanco rizado y otra de anteojos y polo gris interactúan
Residentes del Hogar Canevaro, incluida Vicenta Lozano Farfán de 94 años, inician el año escolar con entusiasmo, retomando sus estudios inconclusos. (Foto: Beneficiencia de Lima)

Doña Vicenta Lozano Farfán, de 94 años, tomó la decisión de volver a estudiar sentada en un pupitre del Hogar Canevaro, rodeada de la expectativa compartida por otros 22 residentes. El nuevo ciclo escolar representa para ellos la oportunidad de culminar una etapa pendiente, mientras la incorporación de cursos de tecnología promete conectarlos con el entorno digital y reforzar sus lazos familiares y comunitarios.

El regreso a clases se celebró con una ceremonia que combinó tradición y emoción. Tras la entonación del Himno Nacional del Perú y una oración de apertura, los residentes recibieron la bienvenida oficial de la directora Mónica Alva, quien resaltó la importancia de la iniciativa para el desarrollo personal y la autonomía de los adultos mayores. La jornada contó con la presencia de Adán Chambi, director del CEBA Gran Bretaña, y Carla Drexler, subgerenta de Sostenibilidad de Prima AFP, que entregó útiles escolares a los estudiantes en el marco de una alianza con la Beneficencia de Lima.

Según Mónica Alva, directora del Hogar Canevaro, la Escuelita Canevaro “es una iniciativa sostenible que incluso fue reconocida el año pasado con el premio CEPLAN, por contribuir al cierre de brechas en educación y permitir que los adultos mayores accedan a la educación básica. Quiero darles un fuerte abrazo como reconocimiento a su esfuerzo y constancia”. Este reconocimiento institucional, otorgado en 2023 por el organismo público CEPLAN, distingue el rol del proyecto en la inclusión educativa de personas mayores.

Mujer mayor sentada en silla de ruedas con camiseta azul y pantalón celeste, sosteniendo una bandera pequeña, frente a un cartel de bienvenida a clases y un abecedario
Doña Vicenta Lozano Farfán, de 94 años, una de los veintitrés residentes del Hogar Canevaro, celebra el inicio del nuevo año escolar con gran determinación y alegría. (Foto: Beneficiencia de Lima)

Doña Vicenta y los 22 ancianos que inician el año escolar

Vicenta Lozano Farfán nació en 1931 y llegó al Hogar Canevaro hace un año, luego de quedarse sin familiares cercanos. A sus 94 años, ha decidido volver a la escuela mostrando una voluntad que sorprende incluso a sus compañeros. Al ser consultada sobre esta nueva etapa de su vida, afirmó: “A veces ya ni sé cuántos años tengo”. Añadió: “Estoy feliz de estar nuevamente en la Escuelita, porque antes tuve algunos problemas de salud”.

Dentro de esta promoción se encuentra también Rosa Esther Morales Hurtado, quien con 90 años representa otra figura relevante para el grupo. El resto de los participantes tiene entre 69 y 89 años, consolidando un espacio educativo con diversidad de edades, trayectorias vitales y experiencia, pero unido por la búsqueda de superación personal.

Retrato de Vicenta Lozano Farfán, una mujer mayor con cabello blanco sentada en silla de ruedas, sosteniendo un cartel amarillo con '¡Bienvenidos!'
Vicenta Lozano Farfán, de 94 años, sonríe mientras sostiene un cartel de bienvenida al iniciar sus estudios en el Hogar Canevaro junto a otros 22 residentes. (Foto: Beneficiencia de Lima)

La respuesta a la iniciativa del Hogar Canevaro fue inmediata y entusiasta. Desde el primer día, los residentes se mostraron motivados por regresar a las aulas en compañía de sus pares, convencidos de que nunca es tarde para reaprender y adaptarse a nuevas habilidades, como el uso de tecnología.

A través de la Escuelita Canevaro, 23 adultos mayores —entre los que destacan las dos nonagenarias— acceden nuevamente a una formación académica que, por distintas razones, quedó inconclusa en las primeras décadas de sus vidas. Las edades de los estudiantes oscilan entre 69 y 94 años, representando el propósito de inclusión y igualdad de oportunidades promovido por la institución.

Escuelita Canevaro incorpora cursos de tecnología para adultos mayores

La apertura de clases en el Hogar Canevaro se realizó en una ceremonia simbólica que reafirmó el reconocimiento obtenido en 2023 por el organismo público CEPLAN, como informa el propio centro. El programa formativo de la Escuelita Canevaro pone especial énfasis en la alfabetización digital: este año se incorporan cursos de tecnología con el objetivo de que los residentes accedan a herramientas digitales y mantengan su conexión con el mundo actual, superando la brecha generacional.

Mujer mayor de cabello blanco, sentada en silla de ruedas, sostiene un lápiz y un pequeño trofeo con el texto "CEBA", con los números "2", "0", "2", "6" de colores en el fondo
Doña Vicenta Lozano Farfán, de 94 años, celebra el inicio del año escolar en el Hogar Canevaro, formando parte de los 23 residentes que buscan concluir sus estudios inconclusos. (Foto: Beneficiencia de Lima)

El equipo docente reúne a especialistas que acompañan el proceso de aprendizaje respetando el ritmo y las necesidades de cada participante. El director del CEBA Gran Bretaña Adán Chambi y la directora Mónica Alva subrayan la importancia de la alianza institucional con organizaciones como la empresa de fondos de pensiones Prima AFP, que aportaron materiales escolares para facilitar el acceso al aprendizaje.

La estructura del programa diferencia niveles educativos, permitiendo la incorporación de estudiantes en etapa intermedia y avanzada, así como inscritos libres. Este método flexible responde a los diferentes antecedentes académicos de los residentes e incentiva la permanencia y el progreso individual.

El programa educativo fue reconocido por CEPLAN por su aporte a la autonomía y bienestar de los adultos mayores. Foto: Beneficiencia de Lima
El programa educativo fue reconocido por CEPLAN por su aporte a la autonomía y bienestar de los adultos mayores. Foto: Beneficiencia de Lima

Así puedes donar útiles escolares a los programas de la Beneficencia de Lima

Con motivo de este ciclo escolar, la institución de beneficencia pública Beneficencia de Lima ha lanzado la campaña “Unidos somos útiles”, dirigida a reforzar la continuidad educativa en sus programas sociales. Los materiales recolectados beneficiarán no solo a los adultos mayores del Hogar Canevaro, sino también a estudiantes del Instituto Sevilla y del Puericultorio Pérez Araníbar.

La campaña solicita donaciones de útiles escolares básicos: lapiceros, lápices con borrador, plumones, colores, borradores blancos, cuadernos cuadriculados o rayados, cartulinas de diversos colores y corrospum. Las personas interesadas pueden entregar estos materiales en el jirón Carabaya 641, en el Centro de Lima, de lunes a viernes, de 9.00 a 17.00 horas, durante todo el mes de marzo. Para consultas adicionales, la línea de atención habilitada es 997 979 305.