¿Qué tan grave es la crisis del gas natural en Perú? El panorama del GNV, GLP y combustible en el país

Un factor clave para entender cómo afecta esta crisis del gas natural al Perú es considera su impacto en la inflación controlada, fruto y orgullo del Banco Central de Reserva

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La crisis del gas natural
La crisis del gas natural ya afecta a miles de familias, taxistas y podría extenderse. Es tan grave que movería la inflación para marzo. - Crédito Andina/Jhonel Rodríguez Robles

Este marzo un nuevo hito parece marcar la historia del Perú con una crisis del gas natural. Como se recuerda, el 1 de marzo se detecto una ruptura en uno de los tubos de gas natural de Camisea y fue informado por la Transportadora de Gas del Perú (TGP).

Así, se reportó que hubo una fuga y una deflagración, que se produjo mientras la empresa realizaba labores de mantenimiento. Sin embargo, las consecuencias no se quedaron ahí y revelaron la dependencia del Perú en un sistema limitado en energías.

Mientras reparan el ducto, algo sobre lo que la Presidenta del Consejo de Ministros no tiene certeza de cuándo tomará, el Gobierno está racionando el GNV (gas natural vehicular), el cual está restringido para taxis y autos privados. Pero, a pesar de eso, el GNV se esté acabando e inclusive buses del transporte público tienen problemas para conseguirlo. Esto ha llevado a que se apuesta por la gasolina, lo que a su vez ha llevado a un aumento de precios (por libre mercado) por la demanda de este combustible.

La situación es crítica. Si bien el gobierno espera que máximo el 15 de marzo se pueda restituir a la normalidad el abastecimiento de gas, no hay nada asegurado, y todo depende de la reparación del tubo por TGP. La situación es tan grave que impacta tanto en la canasta básica, que se espera que la inflación de marzo y abril se vea afectada.

La emergencia por el gas
La emergencia por el gas natural durará 14 días y el plazo ya se empezó a contar. - Crédito TV Perú

Aumentan los precios

El precio de la gasolina ha aumentado, y esto ha llevado también a que los precios de pasajes en el transporte público se encarezcan, lo que haría desaparece progresivamente el pasaje mínimo de S/1.

Como se recuerda, Perú tiene el record de la inflación de un dígito durante más tiempo en América Latina. Pero este indicador, fruto del Banco Central de Reserva (BCRP), orgullo el país, podría cambiar para marzo.

Según el Instituto de Economía y Desarrollo Empresarial (IEDEP) de la Cámara de Comercio de Lima (CCL) la reciente restricción en el suministro de Gas Natural Vehicular (GNV) generaría una presión inflacionaria en marzo, y de mantenerse esta situación, los precios podrían continuar el alza en abril, debido al incremento de costos en transporte, distribución y diversos procesos productivos que dependen de este combustible.

La deflagración en el ducto
La deflagración en el ducto de líquidos de gas natural de Camisea provocó la paralización de plantas termoeléctricas y un alza crítica de los costos de la electricidad.

Sobre esto, el jefe del IEDEP de la CCL, Óscar Chávez, explicó que el GNV es uno de los combustibles más económicos y de amplio uso en transporte público, delivery, flotas de carga e industria. Así, ante su menor oferta, los usuarios se ven obligados a sustituirlo por combustibles más caros, lo que incrementa los costos operativos de empresas y servicios de transporte. “Esto impactaría potencialmente en un 60 % de los bienes y servicios que componen la canasta de consumo de Lima Metropolitana y en los ingresos de miles de familias peruanas”, advirtió.

Este escenario no es tan lejano, y de confirmarse totalmente, la inflación del primer trimestre podría ubicarse cerca al 2%, considerando que el rango meta superior anual es de 3%, conforme al Banco Central de Reserva (BCR), una cifra superior al acumulado en el mismo periodo del 2025 de 0,91%.

Sin embargo, dado que se espera, en el mejor de los casos, que la emergencia no dure más de un mes, al tratarse de un fenómeno de corto plazo, la institución no debería modificar su política monetaria. “El Perú necesita seguridad energética, planificación y capacidad de respuesta frente a contingencias. Las empresas, los trabajadores y millones de ciudadanos no pueden quedar expuestos a interrupciones que afectan directamente su trabajo y su sustento”, anotó.

La crisis del gas natural
La crisis del gas natural también lleva a tomar medidas extraordinarias con respecto a asegurar el abastecimiento de electricidad. - Crédito Andina/Juan Carlos Guzmán

¿Y la electricidad?

Pero, a pesar de crisis del gas, Perú puede atender su demanda de electricidad. Eso no significa, sin embargo, que no esté en una posición vulnerable.

En un comunicado publicado en LinkedIn, el Comité de Operación Económica del Sistema Interconectado Nacional (COES-SINAC) informó que, antes la indisponibilidad temporal de gas natural, este organismo ha dispuesto la operación de todos los recursos de generación térmica disponibles que utilizan diésel, con el objetivo de atender la demanda del Sistema Eléctrico Interconectado Nacional (SEIN).

“En condiciones normales, la matriz de generación permite cubrir la demanda eléctrica sin inconvenientes. En el contexto actual, el uso de generación térmica a diésel permite continuar abasteciendo el suministro eléctrico a nivel nacional", aseguró.

Sin embargo, hay riesgos: “No obstante, mientras el sistema opere bajo este esquema excepcional, la ocurrencia de una contingencia de magnitud relevante en instalaciones de generación o transmisión podría originar restricciones temporales de carga, conforme a los procedimientos técnicos vigentes”.