Declaran en emergencia el servicio de transporte terrestre en Arequipa, Ica y Piura–Tumbes tras colapso de carreteras

La medida autoriza intervenciones urgentes mientras empresas interprovinciales paralizan salidas por huaicos y deslizamientos

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El Ministerio de Transportes y
El Ministerio de Transportes y Comunicaciones declaró en emergencia el servicio de transporte terrestre en tramos de la Red Vial Nacional ubicados en Arequipa, Ica, Piura y Tumbes, mediante resolución publicada en el Diario Oficial El Peruano.

Las lluvias y el deterioro progresivo de la infraestructura vial colocaron al transporte terrestre en una situación límite en varias regiones del país. En cuestión de días, rutas estratégicas quedaron expuestas a fallas severas, interrupciones y riesgos para miles de pasajeros. El impacto no solo alcanzó a quienes se desplazan por trabajo o estudio, también golpeó la cadena logística que conecta ciudades y mercados.

En ese contexto, el Ministerio de Transportes y Comunicaciones tomó una decisión excepcional. A través de una resolución publicada en edición extraordinaria del Diario Oficial El Peruano, la cartera dispuso la declaratoria de emergencia del servicio de transporte terrestre en diversos tramos de la Red Vial Nacional ubicados en Arequipa, Ica, Piura y Tumbes.

La medida responde a reportes técnicos que alertan sobre el estado crítico de carreteras no concesionadas. El documento oficial precisa que existen fallas que comprometen la seguridad y la continuidad del servicio público, lo que obliga a intervenciones inmediatas.

Declaratoria oficial y sustento técnico

Informes técnicos del Provías Nacional
Informes técnicos del Provías Nacional identificaron carreteras en estado “pésimo”, con baches profundos, deformaciones, pérdida de material, fallas de drenaje y erosión de la plataforma.

La Resolución Ministerial N.º 098-2026-MTC/01.02 establece que la emergencia alcanza a tramos específicos de rutas nacionales debido al “grave deterioro de la infraestructura vial”. La norma señala que la decisión se adopta tras informes que advierten fallas severas en carreteras de la Red Vial Nacional no concesionada.

El Programa Especial de Infraestructura de Transporte Nacional (Provías Nacional) identificó condiciones calificadas como “pésimo” en varios sectores. Entre los daños figuran ahuellamientos, deformaciones del pavimento, baches profundos, pérdida de material, presencia de lodazales, baja capacidad de soporte, deficiencias en drenajes y erosión de la plataforma.

Según la resolución, estas fallas afectan rutas clave como la PE-1S, PE-32, PE-34C, PE-30D, PE-26 y la PE-1N, consideradas fundamentales para la conexión interregional y el traslado de pasajeros y mercancías.

La declaratoria se sustenta en el Decreto Legislativo N.º 1704, que faculta al sector a intervenir cuando el servicio público de transporte enfrenta restricciones o riesgos para los usuarios. El texto dispone que Provías Nacional ejecute acciones inmediatas para restablecer la transitabilidad y que, en un plazo de diez días calendario, informe al Viceministerio de Transportes sobre las intervenciones realizadas. La resolución lleva la firma del titular del sector, Aldo Prieto.

Más de medio millón de pasajeros en riesgo

En los tramos afectados operan
En los tramos afectados operan más de 550 autorizaciones de transporte, que movilizan semanalmente a cerca de 590 mil pasajeros, lo que evidencia el impacto directo sobre la movilidad y la cadena logística.

La Dirección General de Autorizaciones en Transportes informó que en los tramos involucrados operan 554 autorizaciones a empresas, con 557 vehículos que trasladan semanalmente a aproximadamente 590.562 pasajeros.

La eventual interrupción del servicio tendría un efecto directo en la movilidad y en la economía regional, según se indicó en los considerandos del documento oficial. La magnitud del flujo evidencia la dependencia de estas rutas para el transporte regular de personas y carga.

En paralelo a la declaratoria, las consecuencias ya se sienten en los terminales terrestres de Lima. En la avenida 28 de Julio, en el Cercado, empresas interprovinciales suspendieron la venta de pasajes hacia Arequipa de forma indefinida. La decisión responde al estado crítico de las carreteras, obstruidas por deslizamientos de lodo y piedras que mantienen incomunicada a esa región.

En Atocongo, San Juan de Miraflores, la situación es similar. Diversas empresas suspendieron salidas hacia Ica y Arequipa debido a bloqueos, huaicos y deslizamientos en distintos puntos del sur y norte del país. Usuarios recibieron instrucciones sobre reprogramaciones o esperas, en un escenario marcado por la incertidumbre.

La empresa Palomino informó que en la ruta Ica–Nasca la vía se habilita por tramos, lo que obliga a circular con lentitud. Ante ese panorama, decidió suspender temporalmente la venta de boletos hasta contar con información actualizada sobre el estado de la carretera.

En el caso de la ruta hacia Arequipa, Oltursa reprograma salidas debido a huaicos registrados en esa región, según informó TV Perú. La empresa precisó que varias unidades permanecieron varadas por más de 12 horas en la víspera, lo que motivó la suspensión momentánea de la venta de pasajes. Servicios de Cruz del Sur también permanecen restringidos hasta que se restablezcan condiciones seguras de tránsito.

Intervenciones en Piura y trabajos de emergencia

En el norte del país, la Dirección Regional de Transportes y Comunicaciones de Piura desplegó maquinaria pesada en la carretera Sullana–Paita, a la altura del distrito de La Huaca, luego de que las lluvias provocaran erosión del terreno y afectaran parte de la plataforma vial.

Las precipitaciones comprometieron la estabilidad de un tramo de la calzada y generaron riesgo para el tránsito vehicular. Desde el sábado se dispuso el traslado de equipos y personal técnico para ejecutar labores de emergencia y evitar mayores daños.

Como medida inmediata, se habilitó un desvío provisional que permite mantener la conectividad entre Sullana y Paita mientras continúan los trabajos. Esta ruta alterna busca asegurar la circulación de transporte público y de carga en condiciones seguras.

Las labores de recuperación se extenderían aproximadamente dos semanas, plazo sujeto a la evolución del clima y al comportamiento del terreno. De forma paralela, el punto afectado será incorporado en futuras intervenciones técnicas orientadas a una solución integral de la infraestructura vial.