Machu Picchu: el histórico árbol pisonay, sagrado para los incas, será podado este 12 de febrero

El ejemplar, ubicado junto a las salidas de los circuitos 2 y 3, enfrenta un proceso de cierre de ciclo que compromete su estabilidad

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Decisión sustentada en informes técnicos
Decisión sustentada en informes técnicos que advierten desecamiento y debilitamiento estructural. Difusión

El histórico árbol de pisonay que domina la plaza principal de la llaqta de Machu Picchu será podado este jueves 12 de febrero. La decisión marca un punto de quiebre en la relación entre conservación, seguridad y memoria dentro del santuario arqueológico más visitado del país. El ejemplar, presente desde hace décadas en el recorrido central de la ciudad inca, forma parte del paisaje cotidiano que acompaña el tránsito de miles de personas cada día.

Su silueta, conocida por generaciones de visitantes, ya no ofrece las mismas condiciones de estabilidad. Los reportes técnicos advierten que el árbol atraviesa un estado crítico y que su permanencia sin intervención eleva el riesgo para quienes recorren la ruta de salida de los circuitos 2 y 3. La poda preventiva y progresiva busca reducir ese peligro sin alterar el valor patrimonial del entorno.

La medida no surge de una acción aislada ni improvisada. Responde a un proceso de evaluación que prioriza la seguridad en uno de los espacios más sensibles del patrimonio cultural peruano. La intervención pone en debate el equilibrio entre la protección de elementos naturales históricos y la responsabilidad frente a la integridad de personas y estructuras arqueológicas.

En ese contexto, el Ministerio de Cultura (MIncul) definió una operación puntual, con protocolos estrictos y supervisión especializada. La jornada del jueves se convertirá en una escena observada con atención por autoridades, trabajadores y visitantes, debido al simbolismo que rodea al pisonay dentro de la plaza principal.

Intervención técnica en la llaqta de Machu Picchu

La medida fue definida por
La medida fue definida por el Ministerio de Cultura tras informes que alertan deshidratación, pérdida de resistencia y riesgo de desprendimientos en una zona de alto tránsito. Difusión

El Mincul, a través de la Dirección Desconcentrada de Cultura (DDC) Cusco y la jefatura del parque arqueológico nacional de Machu Picchu, ejecutará la poda preventiva y progresiva del pisonay ubicado en la plaza principal de la ciudad inca.

Estas acciones cuentan con la opinión del Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp), entidad que participó en la revisión de los criterios ambientales y patrimoniales. Su intervención permitió asegurar el cumplimiento de los lineamientos que rigen dentro del parque arqueológico.

Según el informe técnico preliminar, el ejemplar de pisonay presenta un proceso crítico de deshidratación y desecamiento natural, asociado al cierre de su ciclo biológico. Esta condición reduce su resistencia estructural y eleva la posibilidad de desprendimientos.

A ello se suman factores climáticos permanentes de la zona, como lluvias intensas y vientos de gran intensidad. Estas condiciones incrementan el riesgo de caída del árbol, lo que representa una amenaza directa para la integridad física de las personas que transitan por la plaza y por los circuitos de salida, además de un posible daño a las estructuras arqueológicas cercanas.

Los especialistas señalaron que la ubicación del pisonay, en un punto de alta circulación, convierte cualquier falla estructural en un escenario de riesgo inmediato. Por ese motivo, la poda se plantea como una medida preventiva y no reactiva.

Enfoque de prevención y seguridad

Las medidas intersectoriales buscan ordenar
Las medidas intersectoriales buscan ordenar accesos, fortalecer la conservación y garantizar información precisa para operadores y turistas. El paquete incluye venta anticipada, una plataforma renovada de boletos y un nuevo estudio de capacidad de carga. (Difusión)

El jefe del parque arqueológico nacional de Machu Picchu, César Medina, indicó el criterio que guía la intervención. “Nuestra prioridad absoluta es la seguridad de los visitantes y la preservación del entorno que rodea nuestro patrimonio mundial”, señaló.

El Ministerio de Cultura informó que la poda se realizará con el máximo respeto y sensibilidad, en concordancia con el valor excepcional universal de Machu Picchu, reconocido como patrimonio cultural y natural. El trabajo se desarrollará de forma progresiva, con supervisión constante durante cada etapa.

El pisonay, cuyo nombre científico corresponde a Erythrina falcata, figura como un árbol considerado sagrado desde los tiempos de los incas. De acuerdo con la tradición histórica, la nobleza inca introdujo esta especie desde la selva alta hacia los Andes.

Su presencia se extiende por plazas emblemáticas de pueblos andinos, con especial visibilidad en las localidades del valle sagrado de los incas. En Machu Picchu, el pisonay se integró al paisaje de la plaza principal como un elemento natural que acompañó la lectura visual del sitio arqueológico.

Las autoridades culturales reconocen ese valor simbólico y paisajístico. Por ese motivo, la intervención se limita a una poda preventiva y no a la remoción total del ejemplar, bajo el criterio de reducir riesgos sin afectar de manera innecesaria la imagen histórica del lugar.