Casi la mitad del Perú no sabe por quién votar en las Elecciones 2026, según Datum

El 42,5% de electores peruanos optaría por el voto blanco o viciado, o aún no define su preferencia. Un 28% considera que “todos los candidatos son corruptos” y el descontento político marca niveles no vistos desde 2016

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Composición: Infobae Perú
Composición: Infobae Perú

El proceso electoral 2026 avanza, pero una cifra inquieta a partidos y analistas: el 42,5% del electorado aún no define su voto. Según la más reciente medición de Datum Internacional, ese grupo señala que votaría en blanco, viciado, por ninguno o simplemente no sabe por quién optar. El dato no solo marca la fotografía actual de la campaña, sino que representa un nivel de indecisión históricamente alto en comparación con comicios anteriores.

La tendencia rompe con lo registrado en años previos. En 2021, para esta misma etapa del calendario electoral, el nivel de indecisos era de 33%; en 2016, apenas 14%. El salto evidencia un fenómeno distinto en esta contienda presidencial: una mezcla de desconfianza política, percepción de corrupción y falta de conexión con la oferta electoral que está frenando la definición del voto en casi la mitad del país.

Indecisión electoral en Perú: por qué casi la mitad no define su voto

ONPE explica cómo funcionará el
ONPE explica cómo funcionará el voto cruzado en las elecciones generales del 12 de abril de 2026. (Foto composición: Infobae Perú/Agencia Andina/ONPE)

Al consultar directamente a los encuestados por qué no han decidido su voto, la respuesta apunta principalmente a la oferta electoral. El 45% de las razones está vinculado a la percepción sobre los candidatos y partidos políticos. Dentro de ese grupo, un 28% afirma que “todos son corruptos” y un 9% considera que “solo buscan su beneficio”.

El problema, según el análisis de Datum, no radica tanto en lo que el elector busca —la llamada demanda electoral— sino en lo que siente que le están ofreciendo. Solo un 12% atribuye su indecisión a que “no encuentra lo que busca” o que “ninguno lo convence” desde una perspectiva más programática. Es decir, el peso mayor recae en la imagen y credibilidad de los postulantes.

Otro grupo menciona la falta de información (9%) y un 10% expresa estar “decepcionado de la política”. Este último factor se vincula con un sentimiento más profundo de frustración acumulada por las crisis políticas recientes en el país. La desafección no es únicamente coyuntural, sino estructural.

La presencia de 36 candidatos presidenciales también influye en este escenario. Para una parte del electorado, la amplia fragmentación genera desgaste. Informarse sobre hojas de vida, planes de gobierno y trayectorias se vuelve complejo, especialmente cuando varios postulantes no cuentan con alto nivel de conocimiento público.

Este contexto explica por qué la indecisión alcanza cifras récord en la carrera presidencial, aunque —según se precisó— el fenómeno no se replica con la misma intensidad en procesos municipales, donde los niveles de decisión suelen ser mayores.

Intención de voto 2026: candidatos estancados y voto marcado por emociones

Rafael López Aliaga, Keiko Fujimori
Rafael López Aliaga, Keiko Fujimori y Carlos Álvarez concentran su respaldo en Lima mas no en el resto de regiones

En cuanto a la intención de voto, la encuesta señala que los principales candidatos se mantienen sin variaciones significativas. Rafael López Aliaga y Keiko Fujimori continúan liderando, mientras que Carlos Álvarez se consolida en un tercer lugar más estable que en meses anteriores. Sin embargo, los cambios registrados están dentro del margen de error de 2,8 puntos porcentuales, por lo que no se puede afirmar un crecimiento o caída real.

El análisis indica que los dos primeros lugares aparecen consolidados desde diciembre, sin movimientos sustanciales. En contraste, el resto de postulantes se encuentra fragmentado en porcentajes menores, lo que dificulta establecer tendencias claras más allá de los primeros puestos.

Más allá de los números, la encuesta indagó en el sentimiento con el que los peruanos acudirán a votar. El 42% señala que lo hará con esperanza. Sin embargo, la cifra no alcanza ni siquiera a la mitad del electorado. Un 21% afirma que votará con indiferencia, principalmente porque el sufragio es obligatorio. Y un 33% dice que acudirá a las urnas con rabia.

El dato emocional aporta otra dimensión al escenario electoral. Más del 50% no se siente conectado positivamente con el proceso. Mientras una parte mantiene la expectativa de que su voto puede marcar diferencia, otro segmento significativo expresa frustración, indignación o desencanto.

La combinación de alta indecisión, percepción de corrupción generalizada, fragmentación de candidaturas y emociones negativas configura un panorama electoral abierto. Aún con líderes definidos en intención de voto, el elevado porcentaje de ciudadanos que no ha decidido su elección mantiene la contienda en un terreno volátil, donde cualquier cambio en la campaña podría influir en el comportamiento final del electorado.