Red de Sobrevivientes exige acción contra sacerdote anglicano condenado por violación que fugó a Trujillo y “contacta menores”

La organización advirtió que Mauricio Garibello Medina, sacerdote anglicano condenado por abuso sexual en Colombia, permanece en libertad y en contacto con menores en Perú, y pidió respuestas a las autoridades ante la impunidad del caso

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La Red de Sobrevivientes Perú
La Red de Sobrevivientes Perú exigió acciones contra Mauricio Garibello Medina, sacerdote anglicano condenado en Colombia por abuso sexual a un menor, quien se encuentra en Perú y mantiene contacto con menores pese a la sentencia

La Red de Sobrevivientes Perú, una asociación civil dedicada a la prevención y denuncia de abusos en entornos de fe, publicó este martes un comunicado para exigir acciones contra Mauricio Garibello Medina, sacerdote anglicano que fue condenado en Colombia por abuso sexual a un menor y posteriormente huyó a Perú.

“No solo en la Iglesia católica existen casos de violencia hacia niños, niñas y adolescentes. Este caso del 2009 sigue sin justicia y el sacerdote anglicano agresor sigue en el Perú en contacto con menores. A ver si las autoridades le dan justicia a esta víctima y su madre”, expresó la organización en un mensaje en X, antes Twitter.

Según un informe publicado por Noticias Caracol, Garibello Medina recibió una condena de trece años y cuatro meses de prisión en 2011 por violación contra un menor de 14 años en Bogotá, luego de la denuncia presentada por la madre de la víctima en 2009.

A pesar de la sentencia, el sentenciado no se presentó a la audiencia donde se dictó el fallo y no fue capturado. A inicios de 2012, salió del país con destino a Trujillo, en el norte peruano, donde continuó participando en una iglesia anglicana y obtuvo el rango de reverendo diácono.

Garibello Medina recibió una condena
Garibello Medina recibió una condena de trece años y cuatro meses de prisión en 2011 por violación a un menor de 14 años en Bogotá, pero nunca fue capturado ni cumplió la pena, ya que huyó a Trujillo, Perú, donde continuó con actividades religiosas

En 2018, siempre de acuerdo con ese despacho, Garibello Medina fue detenido en Lima tras la emisión de una circular roja de Interpol y una solicitud de extradición por parte de Colombia, avalada por las autoridades peruanas. La extradición nunca se efectuó y no existe una explicación oficial sobre el motivo.

En diciembre pasado, la defensa del anglicano solicitó la prescripción de la condena. Un juez aceptó el pedido, pese a que no había cumplido ningún día de prisión. La víctima y su familia continúan sin respuestas mientras el agresor permanece en libertad y activo en actividades religiosas.

En un mensaje enviado a Infobae Perú, el Arzobispado Metropolitano de Trujillo reiteró que “dicha persona no pertenece al clero, ni es sacerdote de la Iglesia católica”.

Otro caso reciente de abuso
Otro caso reciente de abuso en la Iglesia Anglicana involucra a Pedro Javier Quezada Alemán, condenado en 2023 a cinco años de prisión en Trujillo por contactar a un menor con fines sexuales a través de internet

Antecedente

No es la primera ocasión en que un miembro de la Iglesia Anglicana enfrenta escándalos. En noviembre del año pasado, Pedro Javier Quezada Alemán (34) recibió una condena de cinco años de prisión tras ser arrestado por trata de personas en la modalidad de proposiciones sexuales a menores a través de internet.

El religioso fue declarado culpable de contactar a un niño de 11 años usando una identidad falsa en Instagram con fines sexuales. El Tercer Juzgado de Investigación Preparatoria de Trujillo emitió la sentencia después de una investigación que permitió identificarlo como responsable del delito.

Durante el operativo, las autoridades incautaron siete teléfonos, una laptop, dos cajas de preservativos y dinero en efectivo en dos inmuebles de Trujillo. La Fiscalía de Ciberdelincuencia y la División de Investigación Criminal asumieron el caso, que continúa bajo indagación para establecer si actuó solo o formaba parte de una organización.

El anglicano habría aprovechado su posición en la congregación para acercarse a la familia de la víctima y propiciar el contacto. El análisis de la información digital almacenada en los dispositivos electrónicos permitió fundamentar la acusación.