Cardenal Carlos Castillo, tras reunirse con el Papa León XIV: la corrupción es el “mayor desafío” y la unidad, su eje para Perú

El arzobispo de Lima destacó el llamado del pontífice a la unidad como camino para enfrentar la crisis social y política del país, tras una audiencia privada en el Vaticano

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El Papa León XIV llamó
El Papa León XIV llamó al Perú a la unidad como camino para “sanar la herida nacional de la separación”, según destacó el cardenal Carlos Castillo

El cardenal Carlos Castillo, arzobispo de Lima y primado del Perú, declaró este lunes que una de las “orientaciones más relevantes” del Papa León XIV para el Perú es una invocación a la unidad, con el fin de contribuir a “sanar la herida nacional de la separación”.

En diálogo con Vatican News, el purpurado abordó lo que fue una audiencia privada con el pontífice, de quien resaltó que está “traduciendo al lenguaje del papado”, al continuar y profundizar el camino abierto por Francisco, especialmente en la “escucha, el discernimiento y la credibilidad de la Iglesia”.

Ha sido para todos una alegría encontrarnos con el Santo Padre, que es parte nuestra”, declaró al portal de información oficial de la Santa Sede. Además, describió la visita ad limina como un tiempo de “encuentro y discernimiento”, en el cual los obispos dialogaron sobre la situación del país y el rumbo pastoral de la Iglesia local.

El purpurado puntualizó que “no ha sido solo un encuentro de fe y de oración, sino también un espacio para dialogar con los dicasterios sobre la diversidad de temas que vive nuestra Iglesia”. Según explicó, la delegación peruana expuso ante las autoridades vaticanas los desafíos sociales y políticos que enfrenta el país.

Castillo subrayó que el pontífice
Castillo subrayó que el pontífice continúa y profundiza el legado de Francisco, con énfasis en la escucha, el discernimiento y la credibilidad de la Iglesia

“Hemos podido compartir las líneas que se desarrollan desde el centro de la Iglesia con las condiciones concretas de evangelización en las distintas regiones”, sostuvo.

El contexto nacional fue otro de los asuntos tratados. Castillo afirmó que el Perú sigue siendo una nación profundamente católica, aunque enfrenta retos complejos. “Necesitamos actualizar y renovar el anuncio del Evangelio en los nuevos lenguajes de la civilización actual”, manifestó.

Entre los principales problemas, mencionó la inestabilidad política, la fragilidad del Estado y las herencias coloniales que —a su juicio— obstaculizan la convivencia social, así como la dificultad para “comprendernos, apreciarnos y caminar juntos”.

La corrupción fue identificada por Castillo como el “mayor desafío” actual. No la limitó al ámbito político o económico, sino que la describió como “una mentalidad que promueve soluciones fáciles y deteriora el sentido humano”. Ante este escenario, el purpurado subrayó el papel de la Iglesia como referente ético: “Nuestra misión es ofrecer un testimonio evangelizador con alegría, pero también con profundidad”, enfatizó.

La visita ad limina permitió
La visita ad limina permitió a los obispos peruanos dialogar con el Papa y los dicasterios sobre la situación del país y los desafíos pastorales de la Iglesia local

En relación con el proceso sinodal de la arquidiócesis, Castillo repasó el camino recorrido desde 2019, año en que organizó una primera asamblea y presentó un plan pastoral común. En la etapa más reciente, más de 1.100 delegados —diez por cada parroquia— participaron en nuevas sesiones de discernimiento. “Todas las aportaciones serán publicadas, como expresión de corresponsabilidad y transparencia”, afirmó.

El cardenal calificó al pontífice como “una persona completamente movida por el Espíritu Santo, con una vida enraizada en la misión”. Destacó su cercanía con las personas más sencillas, en especial durante situaciones de crisis como la pandemia, las inundaciones y las sequías. “Ha sabido anclar su vida en la vida de la gente”, expresó.