Sereno de Lince fue golpeado por un parqueador tras pedirle que bajara la música y no tomara alcohol en la calle

El agresor, conocido como “Negro César”, es señalado por vendedores y vecinos como una persona con antecedentes de comportamiento conflictivo y frecuentes altercados en la zona

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Un agente de serenazgo del distrito de Lince fue víctima de una violenta agresión por parte de un parqueador municipal. El incidente ocurrió cuando el sereno le llamó la atención al sujeto por beber licor y hacer ruido en la vía pública. Fuente: Buenos Días Perú de Panamericana Televisión

Un agente de serenazgo de la Municipalidad de Lince, identificado como Nicolás Pilco Gómez, resultó herido tras ser agredido por un hombre en presunto estado de ebriedad, durante la intervención de un disturbio en la cuadra ocho de la avenida José Leal. El hecho ocurrió el último fin de semana luego de que vecinos alertaran sobre el comportamiento alterado de cuatro sujetos que consumían bebidas alcohólicas y generaban ruidos molestos en la zona.

De acuerdo con los testimonios recogidos en la zona, el agente Pilco Gómez llegó al lugar a bordo de una camioneta municipal, con las luces de emergencia encendidas, y solicitó en reiteradas ocasiones que los hombres bajaran el volumen de la música y se retiraran de la vía pública, ya que contravenían una disposición municipal. Un vecino relató a Buenos Días Perú de Panamericana Televisión: “Vino a advertirle más que todo que bajara el volumen porque estaban bebiendo alcohol en exceso. La primera vez se calmó, pero cuando regresó, el hombre, que estaba ebrio, lo agredió”.

El ataque se produjo luego de la segunda advertencia del agente. El agresor, conocido como “Negro César”, reaccionó de forma violenta y lo golpeó directamente en el rostro, provocando que el sereno cayera al suelo y sufriera diversas contusiones. “El sereno se acerca a los señores y les conmina a que procedan a retirarse, toda vez que están… contraviniendo una disposición municipal, el de beber en la vía pública”, explicó un representante del serenazgo sobre el motivo de la intervención.

El agente de Serenazgo de
El agente de Serenazgo de Lince recibió una cachetada en pleno operativo en la vía pública. Foto: Composición Infobae Perú

Parqueador agredió a agente de serenazgo

La agresión al agente se produjo a plena luz del día, en presencia de varios testigos y vecinos. Los involucrados se encontraban alterando el orden en la vía pública, lo que motivó la intervención del serenazgo.

El representante de serenazgo sostuvo: “Se desconoce por qué este sujeto, de los cuatro, él es el único que reacciona violentamente y, bueno, procede a propinarle un golpe a la altura del rostro, al sereno conductor, que es sorprendido y, por el golpe, cae al piso, golpeándose, lógicamente, parte de su cuerpo y su rostro”.

Tras el ataque, la central de videovigilancia del distrito alertó a otras unidades y se coordinó con la comisaría del sector para ubicar al agresor, pero este ya se había dado a la fuga. “En esas circunstancias, la central de videovigilancia alertó a otras unidades, se constituyeron al lugar, también se comunicó paralelamente a la comisaría del sector y ya en el lugar para ubicar al presunto agresor, se procedió a su ubicación, dando resultados negativos, toda vez que el sujeto se había dado a la fuga”, amplió el representante del serenazgo.

La rápida huida del agresor impidió que fuera detenido en flagrancia. Los otros sujetos implicados en el disturbio abandonaron el lugar tras la agresión, mientras que el agente herido fue asistido por sus compañeros y trasladado a un centro médico.

La violenta cachetada propinada por
La violenta cachetada propinada por el parqueador conocido como “Negro César” sorprendió a vecinos y transeúntes, quienes observaron cómo el agente de serenazgo caía al suelo tras el ataque. Foto: Composición Infobae Perú

“Negro César”, el parqueador conocido por su carácter conflictivo

El responsable de la agresión fue identificado por vecinos y comerciantes de la zona como “Negro César”, quien se desempeñaba como parqueador en Lince y era conocido por su carácter conflictivo. Una vendedora de la zona afirmó: “Ya están dos años más, creo. Pero hay veces lo cambian. Un tiempo lo cambiaron, lo mandaron otro lado y mandaron a otro señor acá. Otro señor que es bien tranquilo porque el César se altera”.

Horas después del incidente, el agresor reapareció en la zona, desempeñando labores de parqueador y vistiendo un chaleco municipal. Al ser interceptado por agentes de serenazgo y efectivos policiales, mantuvo una postura desafiante y segura. Frente a la autoridad, lejos de mostrar arrepentimiento o nerviosismo, sostuvo firmemente su condición de trabajador municipal, enfrentando a los funcionarios con determinación y sin señales de temor. Su actitud, observada por vecinos y transeúntes, evidenció el empoderamiento con el que actuaba en el espacio público, reforzando la percepción de conflicto y tensión en el área tras la agresión al agente de serenazgo.

Horas después del incidente, el
Horas después del incidente, el agresor reapareció en la zona luciendo chaleco municipal y, lejos de ocultarse, desafió abiertamente a los agentes municipales y a la Policía, reafirmando su supuesto vínculo laboral con la comuna. Foto: Composición Infobae Perú

Las autoridades utilizaron las imágenes captadas por las cámaras de videovigilancia para intentar localizar al agresor, pero este volvió a desaparecer de la zona poco después.

Municipalidad denuncia y separa a agresor de sereno

La Municipalidad de Lince asentó la denuncia correspondiente y confirmó que el agresor ya no forma parte de su personal. En la zona donde ocurrieron los hechos, testigos aseguran que “este hombre se ha hecho humo”, aunque otras personas sin identificación continúan parqueando vehículos en la vía pública.

Actualmente, el agente Nicolás Pilco Gómez se encuentra con descanso médico, recuperándose de las lesiones sufridas durante la agresión. La comuna de Lince informó que continuará con las investigaciones y reforzará la vigilancia en la zona para evitar que situaciones similares vuelvan a repetirse. La comunidad demanda mayor control y seguridad en los espacios públicos para proteger a los trabajadores municipales y a los vecinos.

El caso revela la vulnerabilidad de los agentes de serenazgo frente a hechos de violencia urbana y plantea la necesidad de fortalecer los protocolos de intervención y el respaldo institucional ante agresiones de este tipo.