TikTok y el entretenimiento en Perú: los contenidos que marcaron tendencia en 2025

La red social consolidó este año su influencia en el entretenimiento peruano con videos que cruzaron humor, política, música y emoción social, convirtiendo frases espontáneas, escenas públicas y talentos inesperados en fenómenos masivos

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El año estuvo marcado por
El año estuvo marcado por videos que saltaron de la pantalla a las calles, impactando la conversación nacional y convirtiendo situaciones comunes en tendencias que conquistaron a millones de usuarios peruanos (TikTok)

El 2025 confirmó que TikTok dejó de ser solo una plataforma de ocio para convertirse en un termómetro del pulso social y cultural del Perú. En cuestión de horas, escenas cotidianas, frases improvisadas y momentos captados sin cálculo previo adquirieron una dimensión nacional.

El entretenimiento encontró nuevas narrativas que mezclaron risa, indignación, asombro y orgullo colectivo. Desde una boda interrumpida que derivó en una consigna viral, hasta un adolescente narrando fútbol desde un cerro andino, la red social amplificó voces y episodios que trascendieron la pantalla.

En ese ecosistema, la política, la música y la identidad popular dialogaron con millones de usuarios atentos al siguiente fenómeno.

Una frase inesperada que se convirtió en consigna nacional

El “no acecto” (sic) pronunciado
El “no acecto” (sic) pronunciado en pleno matrimonio cruzó el humor y la emoción colectiva, convirtiéndose en plantilla digital para ironizar rechazos y decisiones personales. (TikTok)

El video de una novia interrumpiendo su propia boda marcó uno de los picos virales del año. Frente a familiares y asistentes, la joven pronunció una frase que, sin elaboración ni intención mediática, quedó grabada en la memoria colectiva: “Perdónenme a todos, pero no acecto (sic)”. La escena recorrió TikTok en cuestión de minutos, replicada en miles de versiones, doblajes, parodias y adaptaciones humorísticas.

La potencia del clip no radicó solo en lo insólito del momento, sino en su carga emocional y su capacidad de ser reinterpretado. Usuarios lo utilizaron para ironizar rechazos laborales, decisiones personales y situaciones cotidianas. El algoritmo hizo el resto, empujando la frase a otros espacios digitales y a conversaciones fuera de la red.

La protagonista pasó de un anonimato absoluto a convertirse en un rostro reconocible del entretenimiento digital. El video se convirtió en una plantilla narrativa reutilizable que definió buena parte del humor peruano en la plataforma durante varios meses.

Cuando la política se volvió audio viral

TikTok transformó una intervención política
TikTok transformó una intervención política en pieza cultural, evidenciando cómo el lenguaje directo y recortable potencia la viralidad del debate público. (TikTok)

El entretenimiento político también encontró un terreno fértil en TikTok. Una intervención de la congresista Susel Paredes durante una sesión parlamentaria cruzó las fronteras del Congreso para instalarse en la conversación digital. El fragmento donde lanza consignas directas contra la entonces presidenta Dina Boluarte fue extraído del contexto institucional y convertido en audio recurrente.

Fuera Dina, cara de jebe, te vamos a vacar”, se escuchó en miles de clips que mezclaron sátira, crítica y comentario social. El contenido fue reutilizado en videos humorísticos, análisis políticos breves y montajes que ironizaban la coyuntura nacional.

La dinámica evidenció cómo TikTok resignifica el discurso político. Frases que antes quedaban restringidas a la transmisión oficial adquirieron una segunda vida, cargada de ironía o indignación según el uso. El entretenimiento se fusionó con la protesta y el comentario social, acercando la discusión pública a audiencias jóvenes que consumen información en formatos breves y visuales.

Humor espontáneo y símbolos locales en la pantalla

La llamada “tía del tsunami”
La llamada “tía del tsunami” y el Árbol de Navidad de Chiclayo mostraron cómo lo cotidiano y local puede escalar a fenómeno nacional en cuestión de horas. (TikTok)

El 2025 también estuvo marcado por videos que nacieron de situaciones aparentemente menores y que, por su tono genuino, captaron la atención masiva. Entre ellos destacó el clip de una mujer mayor comentando con naturalidad su reacción ante la posibilidad de un tsunami. Entre risas, explicó que encendió el televisor al escuchar la alerta porque nunca había visto uno.

La llamada “tía del tsunami” se convirtió en un símbolo del humor involuntario que caracteriza buena parte del contenido viral peruano. Su forma de expresarse, lejos de la exageración, conectó con miles de usuarios que reconocieron en ella una voz familiar.

En la misma línea de apropiación popular apareció el episodio del Árbol de Navidad de la Plaza de Armas de Chiclayo. Un evento que llamó la atención por la manera tan austera en la que fue decorado, luego de que las autoridades locales revelaron el verdadero costo. Esto provocó la indignación y burlas de la gente

Música, emoción e identidad en clave viral

Sus nombres brillaron en la
Sus nombres brillaron en la red social gracias a colaboraciones, covers y menciones inesperadas que acercaron a grandes artistas internacionales y locales al público peruano durante el año (TikTok)

El cruce entre música y viralidad tuvo momentos emblemáticos en 2025. Uno de ellos fue la aparición conjunta de Mauricio Mesones y Dua Lipa. La escena, celebrada por usuarios peruanos, mezcló orgullo local y curiosidad internacional. El gesto de una figura global interactuando con un artista asociado a ritmos populares generó miles de reacciones, comentarios y reinterpretaciones.

Otro episodio que circuló ampliamente fue el beso entre Fito Páez y Susana Baca. El encuentro entre dos referentes de la música latinoamericana fue leído como un gesto de admiración y respeto artístico. TikTok amplificó el momento, acompañado de fragmentos musicales y mensajes que celebraban la trayectoria de ambos.

Sin embargo, el caso que sintetizó emoción, identidad y narrativa social fue el de Pol Deportes, el apodo de Clíver Huamán. Con solo 15 años, el adolescente de Andahuaylas narró la final de la Copa Libertadores 2025 desde un cerro, utilizando español y quechua con una pasión que recordó a los relatos radiales clásicos.

La narración futbolera de Pol
La narración futbolera de Pol Deportes desde un cerro andino emocionó a millones, convirtiendo talento juvenil e identidad en uno de los virales más potentes de 2025. (TikTok)

Su transmisión, captada con recursos mínimos, impactó por la intensidad del relato y por el contexto. La imagen del joven narrador, rodeado de paisaje andino, se convirtió en símbolo de talento y perseverancia. El video recorrió TikTok y otras plataformas, abriéndole oportunidades impensadas para su edad, como narrar desde cabinas profesionales e incluso participar en coberturas internacionales.

Es un sueño que no pensé vivir tan pronto”, expresó en una de sus apariciones posteriores, reflejando cómo la plataforma puede cambiar trayectorias personales. Su historia fue celebrada como ejemplo de superación y como recordatorio de que el entretenimiento digital también puede visibilizar voces históricamente relegadas.

A lo largo de 2025, TikTok funcionó como un escenario donde el Perú se miró a sí mismo. Frases improvisadas, intervenciones políticas, humor cotidiano, música y relatos de esfuerzo convivieron en un mismo flujo de videos que definieron el entretenimiento del año. La plataforma consolidó su rol como espacio de amplificación cultural, capaz de transformar instantes efímeros en hitos compartidos por millones de personas.