Verano: enfermedades oculares más comunes causadas por el sol y la playa

Durante los meses de verano se incrementan las consultas por afecciones oculares, especialmente en zonas costeras del país

Guardar
Google icon
(Imagen Ilustrativa Infobae)
Si se acude a la playa, es importante buscar sombra y usar elementos de protección (Imagen Ilustrativa Infobae)

La salud ocular es un aspecto fundamental del bienestar general y debe cuidarse durante todo el año. Sin embargo, en verano, los ojos están expuestos a mayores riesgos debido al aumento de la radiación solar, el calor, el viento y el contacto frecuente con el agua del mar y las piscinas. En el Perú, el Ministerio de Salud (Minsa) y el Seguro Social de Salud (EsSalud) han advertido que durante los meses de verano se incrementan las consultas por afecciones oculares, especialmente en zonas costeras, debido a la exposición prolongada al sol sin protección adecuada. La falta de prevención puede desencadenar enfermedades que van desde irritaciones leves hasta daños oculares permanentes.

Enfermedades oculares más comunes causadas por el sol y la playa

Una de las afecciones más frecuentes en verano es la conjuntivitis, que puede ser irritativa o infecciosa. La arena, el agua salada, el cloro de las piscinas y la exposición al sol pueden inflamar la conjuntiva, provocando enrojecimiento, picazón, lagrimeo y sensación de cuerpo extraño. Este problema aumenta durante la temporada de playa por el contacto con aguas contaminadas y la falta de higiene ocular.

PUBLICIDAD

Otra enfermedad común es la queratitis actínica, causada por la exposición excesiva a los rayos ultravioleta (UV). Esta afección puede generar dolor intenso, sensibilidad a la luz, visión borrosa y enrojecimiento. Aunque suele ser temporal, la exposición repetida sin protección puede provocar daños más graves en la córnea.

El pterigión, conocido popularmente como “carnosidad”, es otra afección asociada al sol y al viento. Se trata de un crecimiento anormal de tejido sobre la superficie del ojo que puede avanzar hacia la córnea y afectar la visión. En el Perú, esta enfermedad es frecuente en personas que viven o trabajan en zonas con alta radiación solar, como playas o áreas rurales.

PUBLICIDAD

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Una de las afecciones más frecuentes en verano es la conjuntivitis, que puede ser irritativa o infecciosa (Imagen Ilustrativa Infobae)

Asimismo, el síndrome del ojo seco puede intensificarse en verano. El calor, el viento y el sol favorecen la evaporación de la lágrima natural, generando ardor, sensación de sequedad y cansancio visual. Este problema afecta cada vez a más personas, especialmente a quienes pasan largas horas al aire libre sin protección ocular.

Cómo cuidar la salud de los ojos en verano

Cuidar los ojos durante el verano no requiere medidas complicadas, pero sí constancia. Una de las principales recomendaciones es evitar la exposición directa al sol entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde, cuando la radiación ultravioleta es más intensa. Si se acude a la playa, es importante buscar sombra y usar elementos de protección.

Mantener una adecuada higiene ocular también es clave. Se recomienda no frotarse los ojos con las manos sucias, especialmente después de estar en la playa o piscina. Si hay contacto con arena o agua salada, lo ideal es enjuagar los ojos con suero fisiológico o agua potable limpia.

La hidratación cumple un rol importante. Beber suficiente agua ayuda a mantener una adecuada producción lagrimal y reduce la sensación de sequedad ocular. Además, una alimentación rica en vitaminas A, C y E, presentes en frutas y verduras, contribuye a la salud visual.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Los lentes adecuados deben contar con filtro UV certificado que bloquee el 99 o 100 por ciento de los rayos ultravioleta (Imagen Ilustrativa Infobae)

En caso de presentar síntomas como dolor, secreciones, visión borrosa persistente o enrojecimiento intenso, es fundamental acudir a un especialista y evitar la automedicación, ya que el uso inadecuado de gotas puede agravar el problema.

La importancia del uso de los lentes de sol

El uso de lentes de sol no es solo un accesorio estético, sino una medida esencial de protección ocular. Los lentes adecuados deben contar con filtro UV certificado que bloquee el 99 o 100 por ciento de los rayos ultravioleta. Usar lentes sin protección real puede ser más perjudicial, ya que dilatan la pupila y permiten mayor entrada de radiación dañina.

Por eso se recomienda elegir lentes de buena calidad y usarlos incluso en días nublados, ya que los rayos UV atraviesan las nubes. Además, es aconsejable complementar su uso con sombreros de ala ancha para reducir aún más la exposición solar.

Cuidar la salud ocular en verano es una inversión a largo plazo. La prevención, el uso de protección adecuada y la atención oportuna permiten disfrutar del sol y la playa sin poner en riesgo la visión, un sentido clave para la calidad de vida.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD