Ingresos tributarios alcanzan más de S/ 175 mil millones en 2025 y Sunat proyecta un crecimiento de 10,7%

En 2025, la recaudación tributaria neta del Gobierno Central se vio impulsada por el mejor desempeño de la economía y las acciones de la administración tributaria en control, fiscalización y asistencia a los contribuyentes, además de situarse casi al doble del promedio de 2016-2019

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Resalta que lo recaudado en 2025 es casi el doble del promedio observado entre 2016 y 2019, etapa en la que los ingresos tributarios sumaron S/ 98.858 millones.
Resalta que lo recaudado en 2025 es casi el doble del promedio observado entre 2016 y 2019, etapa en la que los ingresos tributarios sumaron S/ 98.858 millones. Foto: Dreamstime

Durante el 2025, los ingresos tributarios netos del Gobierno Central —una vez descontadas las devoluciones— superaron los S/ 175 mil millones, lo que se tradujo en un crecimiento real de 10,7% en comparación con el año previo. Este desempeño implicó más de S/ 19.200 millones adicionales frente a lo recaudado en 2024, reflejando un avance significativo en las finanzas públicas.

El resultado se explica, en gran medida, por el mejor comportamiento de la actividad económica, así como por las acciones implementadas por la administración tributaria a lo largo del año, enfocadas en el control del cumplimiento, la fiscalización y el fortalecimiento de la asistencia y orientación a los contribuyentes. Asimismo, destaca que la recaudación alcanzada en 2025 casi duplica el promedio registrado entre 2016 y 2019, periodo en el que los ingresos tributarios ascendieron a S/ 98.858 millones.

¿Cuáles son los principales impuestos que cobra la Sunat?

La Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (SUNAT) es la entidad encargada de administrar y recaudar la mayoría de los tributos internos del Perú, y su papel es fundamental para que el Estado cuente con recursos que financien servicios públicos, inversión social y obras. Entre los tributos que gestiona hay una combinación de gravámenes que afectan a consumo, a la rentabilidad de personas y empresas, así como a las operaciones de comercio exterior, cada uno con características y objetivos distintos.

Uno de los tributos más significativos en términos de recaudación es el Impuesto General a las Ventas (IGV). Este gravamen se aplica en cada venta de bienes o prestación de servicios dentro del país, así como en la importación, y grava la diferencia de valor agregado en cada etapa de la cadena económica. En la práctica, aunque es pagado por quienes venden o importan, el peso del impuesto recae en el consumidor final, ya que está incorporado en el precio de compra de bienes y servicios.

La SUNAT es el organismo responsable de gestionar y cobrar la mayor parte de los tributos internos del Perú.
La SUNAT es el organismo responsable de gestionar y cobrar la mayor parte de los tributos internos del Perú. Foto: El Peruano

Otro impuesto de gran impacto es el Impuesto a la Renta, que grava los ingresos obtenidos tanto por personas naturales como por empresas. En este caso, las tasas y formas de cálculo difieren según la categoría de renta (por ejemplo, rentas de trabajo, de capital o de actividades empresariales), pero en todos los casos busca que quienes obtienen ingresos contribuyan al financiamiento del Estado de manera proporcional.

Además de estos tributos principales, la SUNAT administra impuestos que gravan actividades o bienes específicos. Por ejemplo, el Impuesto Selectivo al Consumo (ISC) se aplica a ciertos productos que se consideran que generan efectos negativos en la salud o el medio ambiente —como combustibles, bebidas alcohólicas, cigarrillos o vehículos— y está diseñado para desincentivar su consumo o ajustar precios relativos en la economía.

Dentro de los gravámenes relacionados con la actividad económica está también el Impuesto a las Transacciones Financieras (ITF), que afecta determinadas operaciones bancarias o financieras, y el Impuesto Temporal a los Activos Netos (ITAN), el cual se calcula sobre el valor neto de los activos de las empresas en determinados regímenes tributarios. Estos tributos, aunque más especializados, buscan ampliar la base de contribuyentes y equilibrar la carga fiscal según diferentes componentes de la riqueza o la actividad económica.

Complementariamente, existen impuestos asociados a sectores o actividades concretas como el Impuesto Especial a la Minería, que grava la utilidad de las operaciones mineras, y los gravámenes vinculados al comercio exterior, incluidos los derechos arancelarios ad valorem, que se aplican sobre el valor de las mercancías que ingresan al país. Estas cargas tienen utilidad fiscal y también pueden proteger industrias locales o regular flujos de comercio internacional.

Otro tributo clave es el Impuesto a la Renta, aplicado a las ganancias que perciben tanto las personas naturales como las empresas.
Otro tributo clave es el Impuesto a la Renta, aplicado a las ganancias que perciben tanto las personas naturales como las empresas. Foto: Properati