Chechito reveló en “El Valor de la Verdad” que bandas criminales extorsionaron a su hermana de 12 años y tuvo que blindar su entorno familiar

Durante su paso por el programa de Beto Ortiz, Sergio Romero —Chechito— expuso que su hermana de doce años recibió un mensaje intimidatorio de extorsionadores, lo que lo llevó a blindar su entorno familiar y replantear su vida

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El cantante Sergio Romero contó cómo una intimidación a su hermana menor lo llevó a reforzar la seguridad de su familia y a tomar decisiones drásticas para proteger a sus seres queridos en medio del éxito musical  (El valor de la verdad)

Sergio Romero, más conocido como Chechito, volvió al centro de la atención mediática en El Valor de la Verdad. Durante la entrevista, relató un episodio que conmovió: delincuentes dirigieron un mensaje amenazante a su hermana de doce años.

La advertencia exigía pagos para “trabajar tranquilo” e insinuaba que conocían sus movimientos. El joven artista, visiblemente conmovido, explicó que su familia cambia constantemente de número para protegerse.

Ante ello, decidió fortalecer su seguridad: contrató resguardo privado, se mudó varias veces y alteró su rutina para evitar poner en riesgo a los suyos. Desde entonces, la amenaza dejó de ser un rumor.

El mensaje que lo cambió todo

La amenaza enviada al teléfono
La amenaza enviada al teléfono de su hermana menor fue clara: debía pagar si quería seguir trabajando. Chechito contó que la situación generó pánico en su hogar y lo llevó a reforzar su seguridad personal y familiar.  (El valor de la verdad)

En el set del programa conducido por Beto Ortiz, Chechito declaró que su hermana menor le mostró un mensaje que decía: “tenemos que pagar para que trabajes tranquilo”. Según explicó, pese a los frecuentes cambios de línea telefónica, los extorsionadores lograron localizar el número de su hermana.

Esa revelación desencadenó alarma en toda la familia. El cantante contó que ella se asustó mucho y él sintió un miedo profundo, consciente de que una amenaza así no era contra él, sino contra un miembro vulnerable. Ese fue el punto de inflexión que lo llevó a no minimizar la situación, sino a actuar con decisión.

Inseguridad y decisiones urgentes

La decisión fue drástica: reforzar
La decisión fue drástica: reforzar su seguridad y la de su entorno. Con personal armado y cambios de domicilio frecuentes, el cantante intentó frenar el acecho de las amenazas que pesaban sobre su familia.  (El valor de la verdad)

Chechito narró que ante tal exposición expuso a su madre y a su hermana, lo que le resultaba insoportable. Admitió que incluso pensaba que si algo le ocurría a su madre, se moriría. Por ello, decidió contratar seguridad privada, blindar su vehículo y cambiar de residencia repetidas veces.

Salían solo con escoltas y con apoyo logístico profesional. Todo ese despliegue fue planificado para reducir cualquier riesgo y mantener su carrera, aunque sigilosamente y lejos del foco público. El gasto en resguardo fue considerable: mencionó que llegó a destinar hasta 35 000 soles semanales en personal de seguridad.

Una carrera en medio del miedo

Chechito contó que convivió con
Chechito contó que convivió con el éxito y el miedo. A pesar de giras en el extranjero, la sensación de peligro no lo abandonó, recordándole los atentados sufridos en presentaciones pasadas.  (El valor de la verdad)

El cantante relató que no era la primera vez que enfrenta amenazas. Anteriormente su familia estuvo presente en un atentado con granada en una discoteca en San Juan de Lurigancho donde él iba a cantar.

Durante el show, el cantante también admitió haber dado shows para grupos delictivos y recibir advertencias por estar vinculado a ciertos entornos. Esa trayectoria dolorosa convive con su éxito: giras en EE. UU. y Europa, buena recepción del público y premios. Sin embargo, cada avance artístico fue acompañado por blindajes y decisiones para preservar su integridad familiar.

Sobrevivir al acoso y seguir adelante

El cantante describió que los
El cantante describió que los extorsionadores conocían sus hábitos y eso lo llevó a extremar precauciones. Aunque tuvo que sacrificar privacidad, aseguró que no cedería ante el miedo ni se detendría. (El valor de la verdad)

En la entrevista, Chechito reconoció que tuvo que sacrificar privacidad para seguir avanzando. Confesó que su familia vivía con miedo constante, lo cual lo impulsó a interrumpir momentáneamente su carrera. Regresó con medidas más extremas: personal de seguridad, cambios frecuentes de ubicación, y vehículos adaptados para protegerse.

También relató que los criminales sabían detalles íntimos de sus trayectos y hábitos familiares, lo que reafirmó su necesidad de romper con patrones anteriores. Al relatar todo, pidió silencio sobre lugares específicos por seguridad, aunque dejó claro que no permitiría que el crimen quebrante a sus seres queridos.

En ese sentido, Chechito eligió compartir ese estado de vulnerabilidad pública para exponer una realidad muchas veces escondida: la violencia no distingue edad y una amenaza a una niña de doce años puede encender decisiones radicales para preservar la unidad familiar.

Con su relato, ofreció un testimonio claro de la crisis de inseguridad que golpea a tantas familias en todo el Perú y de cómo, a pesar del miedo, alguien puede optar por enfrentar el peligro manteniendo su carrera y protegiendo a los suyos.