Maltrato animal en Tacna: perrita de 10 años fue golpeada hasta morir y su cuerpo fue dejado en la basura por sus agresores

Carissa, la mascota víctima de agresión, descansaba en la esquina de la casa de sus agresores antes de ser violentamente atacada por la pareja en el distrito de Gregorio Albarracín

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Un caso de maltrato animal en Tacna conmocionó a la comunidad. Una perrita de 10 años, llamada Carissa, fue víctima de una brutal golpiza por parte de una pareja que la encontró deambulando en la puerta de su casa, ubicada en la asociación de vivienda Promuvi La Unión, en el distrito de Gregorio Albarracín.

El hombre, Tiburcio Huarhua Rabelo, habría secuestrado a la perra, empujándola con patadas hacia su casa, donde junto con su pareja, Gladyz Arratia Carrillo, la golpearon hasta causarle la muerte. Tras el crimen, el cuerpo del animal fue colocado dentro de una bolsa de basura y dejado en un tacho cercano.

Los hechos fueron captados por las cámaras de seguridad del lugar, lo que ha generado una gran indignación en la comunidad. La Fiscalía ya ha asumido el caso, y Gladyz Arratia Carrillo ha sido detenida, mientras que su pareja aún no ha sido ubicado.

Pareja asesinó a perrita en Tacna

Carissa, la perrita de 10 años, descansaba en una esquina cercana a la casa de sus agresores, cuando la suerte la llevó a cruzarse con Tiburcio Huarhua Rabelo. Sin mediar palabra, él la pateó con tal violencia que la perra, inmóvil por el dolor, quedó tendida en el suelo. Aprovechando su estado, Huarhua la arrastró dentro de su vivienda con más patadas, mientras la víctima, ya vulnerable, no podía hacer nada para defenderse.

Durante casi una hora, el destino de Carissa permaneció incierto, hasta que finalmente Gladyz Arratia Carrillo, cómplice de su pareja, salió de la casa con una bolsa en las manos.

Maltrato animal  - Tacna- Perú - 6 de junio
Carissa fue retenida, golpeada y su cuerpo arrojado a un contenedor de basura. Foto: Composición Infobae Perú

Dentro de esa bolsa estaba el cuerpo sin vida de Carissa, quien había sido golpeada hasta perder la vida. La mujer dejó la bolsa en un tacho de basura cercano, sin ningún tipo de pena por el animal.

Fue entonces cuando los vecinos, al encontrar la bolsa y abrirla, se encontraron con una escena desgarradora: el cuerpo de la perra tenía un cable atado al cuello, y las marcas de los golpes eran evidentes.

La necropsia realizada al can reveló que Carissa sufrió hipoxia pulmonar, hemorragias internas y externas, y el corazón agrandado debido al shock generado por la golpiza. Este horroroso caso no pasó desapercibido, y la familia de la perra presentó una denuncia contra Tiburcio Huarhua Rabelo y Gladyz Arratia Carrillo, quienes serán responsables de tan atroz agresión

Detienen a mujer por agresión a animal, su pareja sigue prófugo

Tras la denuncia, la Policía Nacional del Perú logró detener a Gladyz Arratia Carrillo en presunta flagrancia. Sin embargo, su pareja, Tiburcio Huarhua Rabelo, no fue encontrado en su domicilio. El fiscal Alejandro Ramos asumió la investigación y detalló que la detención de la mujer será de 48 horas, mientras continúan las diligencias para esclarecer los hechos ocurridos.

El Segundo Despacho de la Fiscalía Provincial Mixta Corporativa de Gregorio Albarracín se encargará de las investigaciones para determinar cómo ocurrió la agresión. Aunque se ha especulado que el motivo detrás de la violencia podría haber sido que Carissa habría matado varias gallinas de los vecinos de la zona, aún se están recopilando pruebas para confirmar esta versión.

Maltrato animal  - Tacna- Perú - 6 de junio
Carissa, la perra que perdió la vida tras ser agredida por sus vecinos en Tacna. Foto: Yanira Velasquez

En el Perú, el maltrato animal está tipificado como delito en el Código Penal, específicamente en el artículo 206-A, que regula la Ley N.º 30407, Ley de Protección y Bienestar Animal. Esta ley, promulgada en enero de 2016, establece severas sanciones para quienes agreden o maten a los animales, incluidos los perros.

Según el artículo 206-A, el maltrato animal sin causar la muerte conlleva una pena privativa de libertad de hasta tres años, además de multas y la inhabilitación temporal o definitiva para la tenencia de animales.

En casos en que se cause la muerte del animal, la pena aumenta a entre tres y cinco años de prisión, acompañada de multas y inhabilitación definitiva. Además, si el agresor reincide, la pena puede incrementarse hasta ocho años de prisión.