Entre la noche del 3 de abril y la madrugada del 4, tres asesinatos casi simultáneos en distritos bajo estado de emergencia sacudieron a la capital peruana, destacando la creciente inseguridad que afecta al país. A pesar de la presencia cercana de efectivos militares y autoridades, estos crímenes fueron cometidos con total impunidad, reflejando una alarmante incapacidad para frenar la criminalidad en tiempo real.
En Santa Anita, Bellavista y el Rímac, víctimas fueron atacadas con armas de fuego por sicarios, incluso en zonas donde el ejército patrullaba. En lo que va del año, el Sistema de Defunciones (Sinadef) ha registrado 566 homicidios a nivel nacional, una cifra que subraya la grave situación de violencia que vive el Perú. Estos hechos, sumados a las constantes denuncias de la ciudadanía, han puesto en evidencia las fallas en las estrategias de seguridad implementadas por las autoridades, quienes se ven cuestionadas por la falta de respuestas inmediatas frente a la criminalidad.
Santa Anita
Un trágico asesinato ocurrió en la cuadra siete de la Avenida Ferrocarril, en el distrito de Santa Anita, cuando un vendedor de perros calientes fue ejecutado a balazos en presencia de miembros del Ejército. La víctima, identificada como Wilfredo, un hombre de 26 años de nacionalidad venezolana, recibió dos disparos, uno en la cabeza y otro en el pecho, que le arrebataron la vida en el acto.

Según informó Exitosa Noticias, Wilfredo llegó al Perú hace aproximadamente seis años junto a su menor hijo, y se encontraba trabajando en una esquina cercana a un parque cuando sujetos a bordo de una motocicleta llegaron y sin mediar alguna conversación, le dispararon a quemarropa. Tras su muerte, su hijo quedó huérfano.
Vecinos del lugar expresaron su indignación por el asesinato, especialmente al recordar que en ese momento había presencia militar en el área. A pesar de la cercanía de los efectivos del ejército, los criminales actuaron con total impunidad y huyeron sin que los militares pudieran intervenir.
“Este muchacho no era un delincuente. Lleva años trabajando aquí, vendiendo tranquilo, y lo mataron frente a los militares. ¿Y ellos qué hicieron? Se quedaron ahí mirando, como si no pasara nada. ¡Vergüenza debería darles!”, mencionó una mujer que vive en la zona.
Las autoridades manejan dos posibles hipótesis sobre el móvil del crimen: un ajuste de cuentas o un cobro de cupos, aunque aún no se han confirmado detalles. Además, se sabe que hay una cámara de seguridad en la zona que podría ayudar a identificar a los responsables. La Policía Nacional, junto con peritos de Criminalística, realizaron el levantamiento del cadáver y el traslado a la Morgue Central de Lima.
Callao
En paralelo, en el distrito de Bellavista, en el Callao, un menor de 14 años de edad fue atacado en el cruce de las avenidas Comandante Espinar y Maranga, cerca de la comisaría del distrito. El adolescente, que caminaba por la zona, fue abordado por dos sicarios que le propinaron al menos cinco disparos antes de huir.
Familiares y compañeros del menor llegaron al lugar de los hechos. Según los testimonios de los familiares, el menor salió de su casa alrededor de la 1 de la madrugada sin dar detalles de su destino y, lamentablemente, nunca regresó. Compañeros de la víctima, quienes eran compañeros de su curso en tercer grado de secundaria, expresaron su consternación e indicaron que el adolescente no había tenido problemas con nadie y que era conocido por su dedicación a los estudios.
Rímac
En la urbanización Totorita, un otro joven, identificado como Marco Aurelio Carrillo Girón, de 29 años, también perdió la vida a manos de sicarios. Los delincuentes, que se desplazaban en motocicleta, engañaron al vigilante de la urbanización al decirle que visitaban a un familiar. Una vez dentro, interceptaron a la víctima, quien acababa de recibir una llamada telefónica mientras cenaba en su casa. La víctima, dedicada al alquiler de mototaxis y préstamos, fue asesinada sin dar tiempo a reacción alguna.
Líneas de emergencia
El Gobierno ha puesto en marcha la Central 111 de la Policía Nacional del Perú, un servicio gratuito y confidencial disponible las 24 horas del día para que los ciudadanos puedan denunciar extorsiones y otros delitos y obtener protección inmediata. Esta línea está conectada con la Central de Emergencias 105 y permitirá que las víctimas proporcionen pruebas como audios y videos.
También, los usuarios tienen las opciones de llamar a los siguientes números:
- Línea 1818: Teléfono de emergencia para reportar extorsiones.
- Celular 942841978: Contacto directo para denuncias de este tipo.
- Comisarías: Puntos de denuncia en cada distrito.
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