¿Por qué los gatos se frotan contra las personas?

El roce de un felino contra humanos o elementos del hogar genera una red de aromas que hace que el animal se sienta seguro

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Los gatos liberan compuestos químicos
Los gatos liberan compuestos químicos al frotarse contra personas, marcando su entorno y fortaleciendo vínculos sociales (Imagen Ilustrativa Infobae)

El comportamiento de los gatos ha sido objeto de numerosos estudios científicos y observaciones de especialistas. El acto de frotarse contra personas y objetos constituye una de las formas principales de comunicación felina, más allá de los maullidos y el ronroneo.

Este comportamiento, habitual en entornos domésticos y observado tanto por tutores como por investigadores, revela información relevante sobre el modo en que los gatos establecen vínculos y delimitan su entorno.

Qué significa que mi gato se frote en mí

El roce de un gato contra un humano, ya sea en las piernas, brazos o manos, responde a un sistema de comunicación basado principalmente en el olor y la transferencia de feromonas. Los gatos poseen glándulas odoríferas localizadas en las mejillas, la cabeza, el mentón y la base de la cola.

Al frotarse contra una persona, el animal libera compuestos químicos que quedan impregnados en la ropa o piel del humano. Este proceso, conocido como marcaje, cumple una función social y territorial dentro de la especie.

Los gatos se frotan contra las piernas principalmente como forma de comunicación y marcaje territorial, integrando al humano en su grupo social y reforzando un vínculo de confianza. El acto suele producirse en momentos de calma y confianza, como cuando el tutor regresa a casa o durante interacciones cotidianas. Desde la perspectiva biológica, este gesto permite al felino identificar a individuos familiares y distinguir lo propio de lo ajeno dentro de su entorno.

El acto de rozarse contra
El acto de rozarse contra humanos suele producirse en momentos de calma y confianza, reforzando el vínculo felino-humano (Imagen Ilustrativa Infobae)

Este comportamiento también puede interpretarse como una señal de saludo o bienvenida. La veterinaria Katie Grzyb le dijo al sitio especializad en salud veterinaria PetMD:Cuando un gato decide frotarse contra una persona, debe considerarse como una especie de insignia de honor”. El felino está reconociendo y aceptando al humano como parte de su círculo de confianza. El marcaje con feromonas no solo fortalece la relación, sino que también genera en el animal una sensación de calma y seguridad.

El roce puede estar acompañado de otras conductas, como maullidos o ronroneos. En estos casos, el gato puede estar buscando atención, alimento o simplemente interacción. Los gatos utilizan el contacto físico para comunicar diversas necesidades, desde la búsqueda de caricias hasta el requerimiento de recursos básicos. La interpretación del comportamiento debe realizarse considerando el contexto y el lenguaje corporal general del animal.

Existen ocasiones en las que el frotamiento puede indicar la búsqueda de información sobre una persona desconocida. De este modo, el felino puede identificar si ese individuo convive con otros animales o pertenece a un entorno familiar diferente.

El acto de rozarse contra
El acto de rozarse contra humanos suele producirse en momentos de calma y confianza, reforzando el vínculo felino-humano (Pexels)

Qué significa que mi gato se frote en objetos

El marcaje de objetos mediante el frotamiento es una conducta ampliamente documentada en la literatura científica sobre comportamiento felino. Los gatos tienden a restregarse contra muebles, puertas, bolsos y otros elementos presentes en el hogar.

El propósito principal de este comportamiento es dejar su olor en el objeto, demarcando así su territorio de una manera pacífica y no invasiva. El marcaje de objetos no se asocia a la territorialidad agresiva —como la marcación con orina—, sino que constituye un modo relajado y amistoso de reafirmar la presencia del animal en su espacio cotidiano. Las glándulas odoríferas situadas en la cabeza, mejillas y base de la cola liberan feromonas al entrar en contacto con superficies, estableciendo una red de olores que el gato reconoce como propios.

La frecuencia con la que el gato repite este comportamiento responde a la naturaleza volátil de las feromonas, que requieren ser “reaplicadas” para mantener el entorno familiar y seguro. De acuerdo con PetMD, cuando el tutor regresa del exterior, el animal percibe que su aroma ha cambiado y puede restregarse nuevamente para renovar su marca. Este proceso ayuda al gato a sentirse seguro y a mantener una rutina estable dentro del hogar.

En grupos de gatos, especialmente entre aquellos que viven en colonias o comunidades, el frotamiento mutuo sirve para crear un “olor común” y facilitar la identificación de miembros del grupo. Este mecanismo también actúa como filtro para detectar intrusos o animales ajenos al entorno, promoviendo la paz social y la jerarquía dentro de la colonia.

El contacto físico felino comunica
El contacto físico felino comunica necesidades y emociones, desde la búsqueda de caricias hasta la solicitud de alimento (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cómo saber si mi gato me quiere

La relación entre gatos y tutores se construye a partir de una combinación de rutinas diarias, experiencias compartidas y una comunicación constante basada en señales sutiles. Juan Enrique Romero, veterinario especializado, afirmó en una nota previa en Infobae que “los gatos pueden ver a sus tutores como padres y necesitan el contacto humano y el vínculo estrecho para ser felices”. Esta conexión se manifiesta en una variedad de formas de afecto, que incluyen el frotamiento, el ronroneo y el seguimiento del humano por la casa.

Investigaciones realizadas por Jennifer Vonk y Moriah Galvan, de la Universidad de Oakland, determinaron que los gatos son capaces de reconocer y responder a las emociones humanas. Los estudios observaron que los felinos detectan la segregación de oxitocina —la llamada “hormona del amor”— en los humanos, lo que les permite identificar estados emocionales como felicidad, tristeza o estrés. Esta sensibilidad a las señales químicas y emocionales contribuye al desarrollo de un vínculo afectivo.

El aprendizaje y la adaptación a las rutinas de los cuidadores también constituyen indicadores de apego. Los gatos pueden anticipar la llegada del tutor a casa o notar cambios en su estado de salud, como alteraciones en el aliento en casos de diabetes. La capacidad de los felinos para detectar estos cambios refuerza su papel como animales perceptivos y atentos al bienestar de sus compañeros humanos.

El ronroneo y el amasado con las patas suelen acompañar al frotamiento y son signos adicionales de comodidad y confianza. El contacto debe interpretarse en conjunto con la posición de la cola, las orejas y la postura general del cuerpo, dado que el lenguaje corporal ofrece pistas fundamentales sobre el estado emocional del animal. El acercamiento voluntario, la búsqueda de contacto y la repetición de conductas como el frotamiento constituyen señales objetivas de que el gato ha establecido un lazo afectivo con su tutor. El frotamiento de un gato contra una persona refuerza la conexión social y constituye una expresión de confianza. Si bien cada animal presenta particularidades individuales, el análisis del comportamiento y del contexto permite comprender mejor la naturaleza del vínculo entre gatos y humanos.