Los seres humanos nos dejamos los bigotes por coquetería, pero los perros y los gatos tienen bigotes. Y alguien dijo: “Si le cortas los bigotes se muere”.
No, no se muere. Pero pierde la capacidad de ubicarse en el espacio. Así que, antes de decidir cortar los bigotes de un perro o un gato con la idea de mejorar su apariencia, es importante ser consciente de que esta acción podría perjudicar gravemente a la mascota. Al igual que las personas, los perros y gatos envejecen, y es un proceso natural que sus bigotes se debiliten, se desprendan con el tiempo y adquieran un tono grisáceo, similar a las canas en los humanos.
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Por otra parte, los perros y los gatos mudan los bigotes, como lo hacen con el pelaje. Así, es posible observar que de tiempo en tiempo alguno que otro bigote se caiga y crezcan nuevos.

Alguna vez escribí un artículo que se titulaba “Los gatos y los colectivos se parecen” y alguien me dijo: “Che, qué título raro”.
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¿Se acuerdan de los colectivos 11 y 14? Esos Mercedes Benz, que tenían dos varillas con resorte que en la punta tenían una calavera o un dado y que uno decía: “Ay, es para pituquería”.
No, no es para pituquería. Eso era lo que permitía medir el ancho del colectivo. Si pasaban los dados, o pasaban las calaveras, pasaba el colectivo y el colectivero se mandaba. Si no pasaban o los tocaba, el colectivero reculaba.
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En el caso del gato es exactamente igual. Las vibrisas o pelos táctiles de los bigotes permiten que el bigote, que siempre es más ancho que el gato, le posibilite al gato saber por donde puede pasar y por donde no.
Maravillosa creación para el gato que se parece a los colectivos, no tengo dudas.
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Cómo funcionan los bigotes
Los gatos son capaces de percibir las corrientes de aire por medio de esta parte de su hocico, en una habitación las rutas del viento cambian dependiendo del lugar en donde se encuentren los objetos, por lo que estos animales son capaces de percibir dónde están los obstáculos, esto sumado a su excelente visión nocturna los hace capaces de transitar por lugares oscuros.
De acuerdo con información de la página especializada en animales domésticos, Mascotas, estos órganos sensoriales son muy especiales, puesto que les permiten mantener el balance cuando saltan de un lugar a otro.
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Los bigotes envían información al cerebro cuando están caminando lo que genera que realicen un mapa sensorial para saber cuánta fuerza tienen que emplear para brincar de un lugar a otro, hacia qué dirección moverse y le ayuda a caer siempre de pie.
*El Prof. Dr. Juan Enrique Romero @drromerook es médico veterinario. Especialista en Educación Universitaria. Magister en Psicoinmunoneuroendocrinología. Ex Director del Hospital Escuela de Animales Pequeños (UNLPam). Docente Universitario en varias universidades argentinas. Disertante internacional.
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