
Los animales de compañía son parte de la vida de muchas personas constituyéndose en un miembro más de la llamada “familia multiespecie”. A lo largo de los años se fueron creando diferentes mitos en torno a los perros, aunque muchos de ellos no son ciertos.
Algunos de esos mitos o creencias afirman, por ejemplo, que la edad de los canes debe ser multiplicada por siete, algo que es completamente erróneo. Veamos por qué y repasemos los relatos más típicos.
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1 - Cuando un perro mueve la cola está feliz
Falso. El movimiento de la cola de los perros es sin duda una forma de expresión, pero no siempre indica felicidad, y más bien expresa confusión o cierto desasosiego. En ocasiones, puede también estar relacionado con nerviosismo, ansiedad, frustración o incluso agresividad.
Es importante relacionar este movimiento con la expresión de todo su cuerpo, su postura, sus orejas, su expresión y sobre todo el contexto para leer correctamente su estado de ánimo y el correcto significado de ese movimiento.
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2- Los perros ven en blanco y negro
Falso. Aunque lo hemos aclarado más de una vez no está demás hacerlo una más. El mundo de la visión en blanco y negro no existe nada más que en el cine y en la fotografía, los diferentes animales ven distintos colores según sea su anatomía adaptada.
La visión del perro es diferente a la de los humanos y no pueden percibir toda la gama de colores, sí ven bien colores como el azul y el amarillo y sus mezclas (los verdes). Tienen dificultades para ver otros colores como el rojo y el rosa.
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3- Un año de nuestro perro equivale a 7 años humanos
Falso. La medida del tiempo es una sola y surge de una arbitrariedad consensuada por el ser humano para entenderse como también lo hace o trata de hacer con las medidas de peso o longitud.
Un año de perro son 365 días, simple y sencillamente. La esperanza de vida de un perro es menor a la del ser humano pero en ese lapso la especie cumple todas las etapas. El humanocentrismo nos lleva a querer comparar todo con nuestra escala y nos resulta difícil comprender otra dimensión como la del perro.
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4- Los perros no ven en la oscuridad
Falso. Los perros, al igual que los gatos, pueden ver por la noche gracias a una capa de células que tienen en la retina, que se llama Tapetum Lucidum y es lo que hace que en ciertas fotos aparezcan los ojos rojos.
5- La nariz seca significa enfermedad
Falso. La sequedad de la nariz no está relacionada directamente con estados febriles ni con otras enfermedades. La mejor manera de evaluar el aumento de la temperatura corporal de manera aproximada es tener en claro la temperatura de las orejas y compararlo cuando el animal esté decaído. Solo un termómetro vía rectal es el que podrá decir si el perro tiene una temperatura corporal adecuada o si algo va mal, por lo que este mito de perros es falso.
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6- La saliva de los perros cura las heridas
Falso. Su lamido no solo no cura las heridas sino que por razones mecánicas puede incluso dificultar su cicatrización. Lo que sí puede hacer inicialmente es limpiarla y quitar la suciedad, pero a partir de allí el lamido no es beneficioso.

7- Los perros no transpiran
Falso. Los perros sí transpiran, pero a través de glándulas sudoríparas que solo poseen en sus almohadillas palmares y plantares, y no a través del resto de su piel, que carece de ellas.
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8- La boca de los perros está más limpia que la de los humanos
Falso. La boca de un perro tiene tantas o más cantidad de bacterias que la de los seres humanos, sobre todo porque están continuamente en contacto con el suelo.
9- Los perros de raza están siempre enfermos
Falso. Si bien la genética juega en contra de algunas razas sometidas a procesos de consanguinidad extrema que conllevan a una mayor incidencia y prevalencia de taras y enfermedades esto no siempre se cumple como regla estricta y en muchos casos no todos los perros de raza cumplen con esta premisa.
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10- Los perros sin raza nunca enferman
Falso. En este caso, relacionado con el mito de perros anterior, si bien los mestizos tienen menos predisposición a padecer ciertas patologías, eso no los priva de caer enfermos.
*El Prof. Dr. Juan Enrique Romero @drromerook es médico veterinario. Especialista en Educación Universitaria. Magister en Psicoinmunoneuroendocrinología. Ex Director del Hospital Escuela de Animales Pequeños (UNLPam). Docente Universitario en varias universidades argentinas. Disertante internacional.
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