Las noches en Panamá: largas, en campamentos improvisados y con incertidumbre tras el terremoto
Pocos días después del terremoto de magnitud 7,7 que sacudió Panamá el 9 de octubre, miles de familias permanecen desplazadas en campamentos improvisados mientras continúan las tareas de evaluación de daños en las provincias más golpeadas.
Elodia Oliva (94 años) descansa en un parque este sábado, en el centro de Tonosí (Panamá). Las personas de edad avanzada y con movilidad reducida figuran entre los grupos más vulnerables en los albergues improvisados. El Gobierno de José Raúl Mulino calificó la situación como un "desastre grande" mientras continúa el censo de afectados en las zonas rurales incomunicadas (Infobae Centroamérica/EFE/ Bienvenido Velasco)
12 Oct, 2026 02:52 p. m. EST
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Familias de la centro de Tonosí, en Panamá, pasan la noche a la intemperie en espacios públicos habilitados como refugio temporal. El terremoto de magnitud 7,7 del 9 de octubre dejó más de 2.000 personas damnificadas y obligó al Gobierno a declarar el estado de emergencia nacional para canalizar hasta 100 millones de dólares en ayuda. (Infobae Centroamérica/ EFE/ Bienvenido Velasco)
La interrupción del servicio eléctrico obligó a muchas familias a recurrir a velas e iluminación improvisada en los campamentos nocturnos. Unos 419 centros educativos, de un universo de más de 3.000 en todo el país, resultaron afectados por el sismo. (Infobae Centroamérica/ EFE/ Bienvenido Velasco)
La evacuación de pacientes fue uno de los episodios más tensos tras el sismo. Las autoridades reportaron afectaciones menores en los hospitales de Tonosí, la localidad costera más cercana al epicentro, y de Pedasí, mientras casi todas las plantas potabilizadoras del país sufrieron algún daño estructural. (Infobae Centroamérica/ MARTIN BERNETTI / AFP)
Las tareas de cuidado y reorganización de la vida cotidiana se trasladaron a parques y espacios abiertos en los días posteriores al terremoto. Tonosí, el poblado costero más próximo al epicentro, quedó incomunicado por tierra y solo pudo ser alcanzado por las autoridades vía aérea. (Infobae Centroamérica/ EFE/ Bienvenido Velasco)
El Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) acordonó decenas de estructuras dañadas en las provincias de Herrera, Los Santos y Veraguas, las más cercanas al epicentro ubicado a 12 kilómetros de Tonosí. El balance oficial contabilizó 426 viviendas revisadas con daños, desde leves hasta totales, habitadas por 2.130 personas. (Infobae Centroamérica/EFE/ Bienvenido Velasco)
Familias organizan un campamento improvisado este domingo afuera de sus viviendas por miedo a las réplicas. (Infobae Centroamérica/EFE/ Bienvenido Velasco)
La vida en los campamentos improvisados se organiza con lo mínimo disponible: hamacas, bancos y utensilios rescatados de las viviendas dañadas. El terremoto, sentido hasta en Ciudad de Panamá y San José de Costa Rica, generó una ola de solidaridad internacional con apoyo de Estados Unidos, Venezuela y Colombia. (Infobae Centroamérica/ EFE/ Bienvenido Velasco)
El acceso al agua potable se volvió crítico tras el terremoto: la planta que abastece a la capital quedó operando apenas al 20% de su capacidad. El Ministerio de Gobierno confirmó que casi todas las plantas potabilizadoras del país sufrieron algún tipo de daño estructural. (Infobae Centroamérica/ EFE/ Bienvenido Velasco)
Carreteras de la zona de Tonosí fueron gravemente dañadas por ser cercano al epicentro del terremoto. (Infobae Centroamérica/ REUTERS/Enea Lebrun)