Honduras: represas deben superar el 60% para reducir los racionamientos de agua en Tegucigalpa

Las lluvias han permitido una recuperación parcial de los embalses que abastecen a Tegucigalpa, pero todavía no son suficientes para reducir los racionamientos

La represa San José forma parte de las iniciativas para enfrentar el acceso limitado al agua potable y el racionamiento en la capital.
Procesos de distribución serán de manera controlada a pesar de las lluvias.
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La recuperación de las represas que abastecen de agua al Distrito Central avanza, pero todavía no alcanza el nivel que las autoridades consideran necesario para modificar el calendario de distribución.

Julio Quiñónez, director de Gestión de Riesgos de la Alcaldía Municipal del Distrito Central, explicó que la condición para comenzar a evaluar una reducción de los racionamientos es que Los Laureles y La Concepción alcancen al menos el 60% de su capacidad.

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Si ambos embalses logran superar ese nivel y las condiciones hidrológicas se mantienen favorables, el esquema de distribución podría reducirse de los actuales ciclos de 12 días a períodos de aproximadamente nueve días.

Uno de los principales factores que explican la situación actual es la diferencia de tamaño entre los dos embalses.

Los Laureles tiene una capacidad aproximada de 9 millones de metros cúbicos, mientras que La Concepción puede almacenar alrededor de 36 millones de metros cúbicos, es decir, aproximadamente cuatro veces más, esa diferencia hace que la recuperación pueda percibirse de manera distinta en cada embalse.

Los Laureles ha mostrado una recuperación más rápida y ya salió de la categoría de riesgo hídrico alto, según la Alcaldía. La Concepción, en cambio, necesita recibir un volumen considerablemente mayor de agua para alcanzar niveles que permitan modificar de forma sostenida el esquema de distribución.

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Por qué el 60% es determinante

El porcentaje de almacenamiento es uno de los indicadores utilizados para determinar cuánto margen tienen las autoridades para distribuir agua sin comprometer las reservas.

Con niveles bajos, liberar mayores cantidades para el consumo puede acelerar el descenso de los embalses y volver a colocar a la ciudad en una situación de mayor presión hídrica.

Al alcanzar alrededor del 60% en ambos sistemas, las autoridades tendrían margen para considerar una distribución más frecuente. Por ahora, sin embargo, la Alcaldía no considera que se haya alcanzado la recuperación suficiente para anunciar un cambio definitivo.

La eventual modificación sería pasar de un ciclo de 12 días a uno de nueve, tres días menos entre períodos de distribución. Eso representaría una mejora para los hogares que actualmente dependen del calendario de racionamientos, aunque no significaría el regreso a una distribución normal y continua.

Los capitalinos deberán estar atentos a la distribución de agua.
Los capitalinos deberán estar atentos a la distribución de agua.

La Concepción preocupa

La situación de La Concepción es la que genera mayor preocupación entre los dos embalses principales. Quiñónez explicó que no observa condiciones para que esta represa llegue próximamente a un nivel cercano al 80%, dado que todavía necesita recuperar una cantidad importante de agua.

La diferencia de capacidad ayuda a entender por qué las precipitaciones recientes no se traducen de inmediato en una recuperación visible. Mientras Los Laureles puede aumentar su porcentaje de almacenamiento con un volumen relativamente menor, La Concepción necesita acumular mucho más para registrar un incremento equivalente en términos porcentuales.

Por eso, las autoridades están observando no solamente cuánto ha llovido, sino también cuánto de esa precipitación termina llegando efectivamente a los embalses.

Las lluvias el factor clave

La posibilidad de reducir los racionamientos depende en buena medida de que continúe el comportamiento favorable de las precipitaciones.

Si las lluvias mantienen niveles suficientes, Los Laureles podría continuar recuperándose y acercarse a niveles más altos. Sin embargo, la situación de La Concepción sigue siendo el principal factor que condiciona cualquier decisión sobre el calendario de distribución.

La lluvia no se traduce automáticamente en agua almacenada. Para que las precipitaciones tengan un impacto directo sobre las reservas, deben producir escorrentía y alimentar las fuentes que desembocan en los embalses. Además, las autoridades deben considerar el consumo de la población, las pérdidas del sistema y la cantidad de agua que puede extraerse sin comprometer las reservas futuras.

Tegucigalpa y Comayagüela dependen de diferentes fuentes para atender la demanda de la población, pero los embalses representan una parte fundamental del sistema. Cuando las reservas disminuyen, las autoridades distribuyen el recurso mediante horarios y sectores para extender la disponibilidad del agua almacenada.

La meta no es únicamente garantizar el suministro de los próximos días, sino evitar que los embalses vuelvan a niveles críticos. Por ello, incluso después de períodos de lluvia, las autoridades suelen mantener restricciones hasta comprobar que la recuperación es suficiente.

Los Laureles y Concepción son monitoreadas para revisar su capacidad. (FOTO: El Heraldo)
Los Laureles y Concepción son monitoreadas para revisar su capacidad. (FOTO: El Heraldo)

Primero, ambos embalses deben superar el 60% de almacenamiento. Segundo, las lluvias deben continuar para evitar que la recuperación sea temporal. Y tercero, el comportamiento del consumo debe permitir que las reservas se mantengan en niveles adecuados.

Si esas condiciones se cumplen, el calendario podría pasar de 12 a nueve días. Pero si La Concepción continúa recuperándose lentamente, una reducción anticipada de los racionamientos podría generar nuevamente presión sobre las reservas.

Los Laureles presenta mejores condiciones que meses atrás, pero La Concepción —por su tamaño y por el volumen de agua que necesita recuperar— continúa siendo determinante para saber cuándo los habitantes del Distrito Central podrán tener períodos más cortos entre cada distribución.

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