Nuevas obras buscan potenciar uno de los principales atractivos históricos de Panamá

San Lorenzo, ubicado en la Costa Abajo de Colón, forma parte del conjunto de fortificaciones coloniales reconocidas por la Unesco

Guardar
Google icon
El histórico Fuerte de San Lorenzo forma parte del conjunto de fortificaciones caribeñas inscritas por la Unesco como Patrimonio Mundial. Tomada de MiAmbiente
El histórico Fuerte de San Lorenzo forma parte del conjunto de fortificaciones caribeñas inscritas por la Unesco como Patrimonio Mundial. Tomada de MiAmbiente

El Parque Nacional San Lorenzo, una de las áreas protegidas más emblemáticas de Panamá y hogar de uno de los conjuntos históricos reconocidos por la Unesco como Patrimonio Mundial de la Humanidad, estrenó nuevas infraestructuras turísticas, senderos renovados y modernas instalaciones para guardaparques como parte de un programa de inversiones impulsado por el Ministerio de Ambiente (MiAmbiente).

Las mejoras fueron recibidas formalmente por el ministro de Ambiente, Juan Carlos Navarro, quien recorrió esta área protegida ubicada en la Costa Abajo de Colón, considerada uno de los puntos donde convergen la riqueza natural, la historia colonial y el turismo ecológico del país.

PUBLICIDAD

Con una extensión cercana a las 10,000 hectáreas de bosques tropicales, manglares, playas y ecosistemas costeros, el Parque Nacional San Lorenzo protege la desembocadura del río Chagres y forma parte del Corredor Biológico Mesoamericano.

Además, alberga el histórico Fuerte de San Lorenzo, una fortificación construida por la Corona española para proteger las rutas comerciales del Imperio en el Caribe.

La torre mirador del sendero Pavón fue rehabilitada e incorporó nuevas facilidades para la observación del paisaje.  Tomada de MiAmbiente
La torre mirador del sendero Pavón fue rehabilitada e incorporó nuevas facilidades para la observación del paisaje. Tomada de MiAmbiente

El sitio posee una relevancia internacional que va más allá de su valor ambiental. Las fortificaciones de Portobelo y San Lorenzo fueron inscritas por la Unesco en la Lista del Patrimonio Mundial en 1980 como ejemplos sobresalientes de la arquitectura militar de los siglos XVII y XVIII diseñada para proteger el comercio transatlántico.

PUBLICIDAD

A pesar de ese reconocimiento internacional, las fortificaciones permanecen desde 2012 en la Lista de Patrimonio Mundial en Peligro debido a factores como el deterioro de las estructuras, problemas de conservación y presiones ambientales.

Las obras entregadas por MiAmbiente buscan precisamente fortalecer tanto la conservación como la experiencia de los visitantes. Los trabajos incluyeron la construcción de un nuevo Puesto de Control y Sede Administrativa del Parque Nacional San Lorenzo, así como una nueva Casa de Guardaparques completamente equipada.

El proyecto también contempló la demolición de estructuras antiguas, estudios de diseño, mobiliario y equipamiento para el personal encargado de la vigilancia y protección del área.

Como parte del componente turístico, se realizaron mejoras en varios senderos. En Punta Brujas se construyó un puente colgante que facilita el acceso a la playa y una caseta de descanso para visitantes. En el sendero Pavón se rehabilitó la torre mirador y se instalaron plataformas elaboradas con madera plástica reciclada, además de mesas para merenderos, señalización informativa y prismáticos para la observación del paisaje.

Las inversiones buscan fortalecer la conservación y ampliar la oferta turística en una de las áreas protegidas más importantes de Panamá. EFE/ Bienvenido Velasco
Las inversiones buscan fortalecer la conservación y ampliar la oferta turística en una de las áreas protegidas más importantes de Panamá. EFE/ Bienvenido Velasco

Los senderos Tortuguilla y Embarcadero también fueron intervenidos con la construcción de nuevas infraestructuras destinadas a mejorar la experiencia turística. Entre ellas destacan un embarcadero renovado y áreas de descanso diseñadas para visitantes nacionales y extranjeros que recorren esta zona del Caribe panameño.

La gira permitió además recibir los renovados puestos de control de Achiote y del Polígono de Piñas, junto con nuevas viviendas para guardaparques y equipamiento destinado a fortalecer la vigilancia dentro del parque. El puesto de Achiote tenía casi dos décadas sin funcionar, luego de haber permanecido abandonado desde 2008.

Las inversiones forman parte del proyecto “Apoyo para la Conservación y Gestión del Patrimonio Cultural y Natural”, financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). La iniciativa contempla una inversión total de aproximadamente $2.5 millones en varios parques nacionales del país, incluyendo San Lorenzo, Portobelo, Soberanía, Camino de Cruces y Altos de Campana.

San Lorenzo es uno de los destinos donde convergen patrimonio histórico, biodiversidad y turismo ecológico. Tomada de MiAmbiente
San Lorenzo es uno de los destinos donde convergen patrimonio histórico, biodiversidad y turismo ecológico. Tomada de MiAmbiente

El programa busca fortalecer la conservación de las áreas protegidas, impulsar el turismo sostenible y mejorar la infraestructura disponible para visitantes y personal técnico.

Para Panamá, San Lorenzo representa mucho más que un parque nacional. Su ubicación estratégica en la entrada del río Chagres lo convirtió durante siglos en una pieza clave para el comercio mundial y para la defensa de las rutas utilizadas por el Imperio español. Hoy, además de ser un refugio para la biodiversidad, constituye uno de los principales atractivos históricos y turísticos del Caribe panameño.

Las autoridades esperan que las nuevas inversiones contribuyan a aumentar las visitas, fortalecer la protección de los recursos naturales y consolidar el valor cultural de un sitio que combina selva tropical, patrimonio histórico y paisajes costeros en una de las zonas más singulares de Panamá.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD