Infraestructura digital para IA: la oportunidad está y el tren no espera

El avance global de estas tecnologías acelera la demanda de energía, fibra óptica, cómputo y almacenamiento, mientras el país busca atraer capital externo y posicionarse ante hyperscalers que miraron otros mercados regionales

Dos hombres sentados en un sofá miran a dos computadoras portátiles en una mesa de café, con iconos virtuales de inteligencia artificial y datos flotando.
La incorporación de la infraestructura digital como un rubro dentro del régimen de promoción del Súper RIGI es un muy buen primer paso en la dirección correcta (Imagen Ilustrativa Infobae)
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El auge de la Inteligencia Artificial a escala mundial está impulsando como nunca antes las inversiones en infraestructura digital. Al mismo tiempo, la energía, la fibra óptica, la capacidad de cómputo y el almacenamiento se consolidan como pilares inseparables de la infraestructura que requieren la economía digital y las nuevas aplicaciones de Inteligencia Artificial.

En este contexto, Argentina se encuentra frente a una oportunidad histórica. El proceso de apertura al mundo que atraviesa el país está mejorando las condiciones para atraer capital internacional y le permite posicionarse con un perfil más competitivo frente a los grandes hyperscalers y actores estratégicos de la IA, que hasta ahora concentraron su mirada en otros mercados de la región.

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En América Latina, Brasil y Chile concentran buena parte de los proyectos de hyperscalers y centros de datos, configurándose como los principales hubs regionales de infraestructura digital y servicios cloud, mientras que Argentina todavía presenta un desarrollo más limitado y altamente concentrado en la Ciudad de Buenos Aires y el GBA.

Argentina tiene hoy una enorme oportunidad para atraer inversiones que permitan ampliar y fortalecer su infraestructura digital. Especialmente en materia de centros de datos y recuperar terreno frente al fuerte desarrollo que otros países de la región supieron consolidar durante los últimos años.

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Para capitalizar esa oportunidad única, hace falta que Argentina genere las condiciones necesarias para atraer inversiones. La disponibilidad de energía, fibra óptica, regulación, estabilidad fiscal, incentivos y disponibilidad territorial son algunos de los factores clave que quienes toman estas decisiones evalúan al momento de definir dónde radicar sus proyectos.

En este sentido, la incorporación de la infraestructura digital como un rubro dentro del régimen de promoción del Súper RIGI es un muy buen primer paso en la dirección correcta.

Luego de muchos años en los que Argentina no contó con políticas de impulso a las inversiones en infraestructura digital y conectividad, una situación que dejó al país en desventaja frente a Santiago de Chile y San Pablo, este nuevo régimen de incentivos marca un nuevo rumbo que es necesario profundizar con otras medidas orientadas a la promoción de inversiones de menor escala.

Se trata de entender, por un lado, que la infraestructura digital es el motor de la economía del futuro y, por el otro, que para atraer inversiones de largo plazo hay que ofrecer incentivos, seguridad jurídica, previsibilidad y eliminar la burocracia, y en ese proceso, el sector público debe ser un facilitador y no un obstáculo.

Además, ese marco de promoción e incentivos debe estar alineado entre el Estado nacional, las provincias y los municipios para alcanzar un desarrollo verdaderamente federal, incluyendo a pymes y cooperativas a los regímenes de promoción, desregulación y reducción de carga impositiva, contemplando umbrales de inversión mínima adecuados para este tipo de actores fundamentales del ecosistema digital.

Se trata de generar las condiciones para ser un destino atractivo para las mega inversiones de hyperscalers y grandes superficies de data centers, pero también de muchos otros jugadores que con inversiones de menor porte permitirán triplicar o cuadruplicar rápidamente la capacidad instalada de Argentina. Hoy por debajo de los 40 MW totales con apenas 14 datacenters de más de 1 MW que brindan servicio a terceros, según el último relevamiento realizado por la Cámara Argentina de Internet.

Argentina tiene hoy las condiciones para convertirse en la sala de máquinas del hemisferio sur y, para aprovechar esta gran oportunidad, es necesario unir fuerzas y seguir desarrollando políticas públicas que promuevan la inversión privada y el despliegue de una infraestructura digital verdaderamente federal.

El autor es presidente de la Cámara Argentina de Internet (Cabase)