
En estos días, donde la reforma laboral vuelve a ocupar la agenda pública, vale hacerse una pregunta incómoda: ¿qué va a pasar con el talento en los próximos 10 o 20 años? La reforma laboral es indispensable para crear condiciones reales de competitividad a través de un mercado de trabajo más dinámico. Pero de nada sirve tener un mercado competitivo si no contamos con el talento necesario.
En estos días en los que celebramos el Día de la Educación de Jóvenes y Adultos, es fundamental reflexionar sobre el rol que tendrá la educación para el futuro de nuestro país. No hay productividad sin talento, y no hay talento sin educación. En un contexto donde el conocimiento se vuelve obsoleto a gran velocidad, no podemos seguir pensando la educación como la gran inversión de los primeros 18 años de vida, sino como un modelo de aprendizaje continuo que permita a las personas mantenerse empleables y productivas a lo largo de toda su vida.
PUBLICIDAD
Seis de cada diez empresas argentinas identifican la falta de pensamiento crítico y resolución de problemas como una de las principales falencias del sistema educativo
Los datos son claros y preocupantes. Los últimos resultados de las pruebas PISA reflejan una realidad que no podemos ignorar: más del 70% de los estudiantes argentinos evaluados no alcanza los niveles mínimos en matemática y más de la mitad presenta dificultades en comprensión lectora.
Seis de cada diez empresas argentinas identifican la falta de pensamiento crítico y resolución de problemas como una de las principales falencias del sistema educativo actual. Por eso no es de extrañar que en un estudio que realizamos junto a Junior Achivement, nueve de cada diez jóvenes argentinos afirme que le cuesta conseguir trabajo.
PUBLICIDAD
En un país donde lo urgente parece eclipsar a lo necesario, tenemos la obligación de repensar un sistema que conecte la formación con la empleabilidad. No se trata solo de sumar tecnología o hacer reformas cosméticas a los programas. Se trata de redefinir el sentido mismo de aprender, de desarrollar habilidades blandas, de formar con valores y de asumir que la empleabilidad es un desafío colectivo que involucra al Estado, a las empresas y a la sociedad. Sin esa visión, seguiremos atrapados en el mismo círculo vicioso: jóvenes que no encuentran oportunidades y empresas que no encuentran talento.
El reloj corre. Sin una mirada que integre trabajo con educación no hay competitividad posible. Y sin competitividad, no hay futuro.
El autor es Director General y Presidente de ManpowerGroup Argentina y Director de Talent Solutions para Latinoamérica
Últimas Noticias
Los equilibrios de la competencia y la cooperación entre Estados Unidos y China
El último encuentro entre Donald Trump y Xi Jinping mostró un giro hacia una lógica de entendimiento, con una agenda centrada en comercio, energía y coordinación diplomática sobre el estrecho de Ormuz e Irán

Radiografía del empleo en Argentina: el desafío de integrar a los trabajadores en un país con distintas realidades productivas
El país debe revisar acuerdos centralizados y diseñar herramientas específicas para zonas de menor desarrollo relativo, con el objetivo de impulsar la contratación sin alterar los derechos laborales actualmente vigentes

La pregunta detrás del renovado interés por la Argentina
La confianza no surge de un anuncio ni de una coyuntura favorable. Se construye a través de señales consistentes, reglas claras e instituciones capaces de ofrecer previsibilidad

Continuidad en un nuevo ciclo
Lo que el mercado parece estar valorando es la continuidad del modelo económico, el respeto a los contratos, la independencia del Banco Central de Reserva y la ausencia de cambios radicales en las reglas de juego
Nuevo gobierno, mismos desafíos
Más importante que los nombres en un gabinete de ministros será la capacidad para enfrentar problemas que el Perú arrastra desde hace décadas y que, en muchos casos, se han agravado durante los últimos cinco años




