
El aberrante caso de violación de una menor llevó a exponer otra aberración, ya contenida en la ley que promovió Alberto Fernández durante su presidencia y que redactó Vilma Ibarra: la norma autoriza el aborto sin límite de fecha de gestación no solo en casos de violación sino también de riesgo de vida y de “salud” de la madre. Y para que no queden dudas de la intención de los ideólogos de la ley, se aclara que por salud se entiende la física, psíquica o social. En concreto, se habilita prácticamente cualquier causal.
Vale la pena repetir esto para que quede claro: si una mujer alega que esa vida en gestación le va a traer trastornos psíquicos o va a afectar su “salud social” —de paso, ¿a qué se refiere la ley? ¿a la pobreza tal vez?— puede acceder a una interrupción del embarazo en cualquier momento de la gestación.
PUBLICIDAD
Veamos cómo se generó este escándalo.
Fruto de una violación, una menor de 12 años quedó embarazada. Esto sucedió en la provincia de Santiago del Estero.
PUBLICIDAD
Al parecer, cuando se comprobó el embarazo, la fecha probable de parto era inminente: mayo. Fue por ello que los médicos aconsejaron no practicar un aborto, que podía poner en riesgo la vida de la madre, sino dejar que naciera el bebé y darlo en adopción.
En paralelo, y ante la denuncia de la madre, se inició una causa por violación.
PUBLICIDAD
De pronto, la madre y la niña se ausentaron de su domicilio y alguien avisó al juzgado que habían viajado a Buenos Aires para que se le hiciera un aborto a la menor.
Fue así como la Justicia dio con la clínica de San Martín. Luego de un allanamiento destinado a encontrar a la niña o bien ADN que permitiera identificar al violador, hallaron los restos de ocho fetos en bolsas de residuos, desmembrados, tres de ellos tendrían entre 7 u 8 meses de gestación, es decir viables. Bebés que podrían haber vivido fuera del seno materno, con auxilio de una incubadora.
PUBLICIDAD
Algunos comentarios hablan de “trama oscura y compleja”, pero la clínica sigue funcionando porque, en virtud de la ley vigente, abortar fetos con ese grado de desarrollo es legal.
Lo “oscuro”, antes que lo sucedido en la clinica, es la ley de aborto que tantos votaron alegremente.
PUBLICIDAD

Votaron una ley que autoriza acabar con un feto hasta el último día de la gestación.
Según los investigadores, falta determinar si el niño llegó a nacer o si lo mataron en el vientre de la madre. “Si la autopsia dice que los pulmones respiraron ya no estaríamos hablando de un aborto sino de un homicidio”, dijo Santiago Bridoux, el fiscal del caso.
PUBLICIDAD
Es decir que si el médico se preocupó por matar al feto en el vientre de la madre, estará a salvo.
Queda la sospecha de una posible venta del bebé. Pero si fue un aborto, cabría investigar el accionar de esas ONG que no cejan en su empeño de que los abortos se practiquen a como dé lugar, incluso contra una opinión médica como en este caso. Lejos quedaron los tiempos en que aseguraban que “nadie quiere el aborto”, solo se trataba de uan recurso excepcional, decían.
PUBLICIDAD
Vale aclarar que, para acceder a un aborto por violación luego de las 14 semanas, basta con una declaración jurada. No hace falta la denuncia policial, lo cual expone el grado de flexibilidad del asunto…
“Lo que nos afecta es perder una prueba fundamental de ADN para cotejar por el abuso sexual”, dijo varias veces el fiscal, al que parece que el aborto de un feto de casi 9 meses no le quita el sueño.
PUBLICIDAD
A los que se golpearon el pecho en estos días ante el hallazgo de fetos desmembrados, vale recordarles que, para abortar a un feto de 5 ó 6 meses -repito, como habilita la ley—, el médico procede a desmembrar al feto dentro del útero.
Es escalofriante, ¿no? Fue por eso que antes de los debates sobre el tema en el Congreso se pusieron de acuerdo en prohibir que se exhibieran imágenes de fetos abortados. La cancha arrancó inclinada. Del mismo modo que se apela a un eufemismo -interrupción voluntaria del embarazo-, se busca evitar toda referencia a la realidad de lo que se está haciendo: “larva”, “amasijo de células”, etc.

En cuanto a lo macabro del procedimiento, vale la pena recordar las declaraciones de un cirujano pediátrico salteño, cuando pidió que los jueces intervinieron para frenar ese aspecto siniestro de la ley. Un médico que practica abortos, cabe aclarar.
Hoy es Ministro de Salud de la provincia de Salta, pero cuando denunció esto Federico Mangione era director del Hospital Materno-Infantil de esa provincia: “La ley no fija límite al aborto, me llegan consultas de 28 semanas”, decía.
Con crudeza, explicaba: “Después de la 11a semanFedera, tenemos un período de osificación del feto. Si yo hago un aborto, voy a ser crudo en esto, tengo que desarmar el feto. Ese feto se rompe en hueso y cartílago. Una interrupción legal del embarazo la puedo hacer hasta la semana 38. Lean bien la ley. Les pido a los jueces que por favor hagan algo”
Por eso es hipócrita la sorpresa ante los fetos desmembrados. Salvo que hayan volado la ley sin haberla leído, lo cual tampoco no sorprendería a nadie.
Ahora bien, cabe preguntar, incluso si está probada la violación, ¿quieren realmente seguir promoviendo que los médicos rompan un feto en gestación, un ser humano viable?
Para legalizar el aborto se dijo una gran cantidad de mentiras. Se inventó una descomunal e incomprobable cifra de abortos clandestinos, se dijo contra toda evidencia que los abortos disminuían con la legalización cuando es al revés, que morían cientos, miles de mujeres por abortos clandestinos cuando al cifra no llegaba a 20 en todo el país en un año. Y, finalmente se mintió descaradamente sobre el límite de fecha de gestación.
Pero solo se dejó engañar quien quiso: esa aberración estaba claramente consignada en la ley. Sorprenderse ahora es cinismo.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Desarme en las escuelas
El aumento de la violencia armada y amenazas en escuelas argentinas preocupa a expertos en educación y seguridad

Acuerdo de Escazú: defendamos a las defensoras
La triple crisis de la región –derechos, desigualdad de género y desastres por cambio climático– profundiza las vulnerabilidades de las mujeres defensoras del ambiente

La Inteligencia artificial y la política: la oportunidad para fortalecer nuestra democracia
La inteligencia artificial ya forma parte de la gestión pública y los procesos políticos. Reconocer su impacto, regular sus usos y garantizar el control democrático es el mayor desafío para quienes creemos en una democracia más eficiente y transparente

Inteligencia artificial y finanzas personales: de la adopción a las nuevas exigencias
Los peruanos ya usan inteligencia artificial en su día a día financiero. El siguiente paso no es incorporarla, sino responder a lo que ahora esperan de ella

El error que encarece el transporte en Lima
La gestión de los corredores complementarios en la capital se ve afectada por la asignación inadecuada del riesgo, lo que provoca incrementos en los costos y afecta la sustentabilidad del sistema para los usuarios y el propio sector público


