
Se acercan las “Fiestas” dice la gente por ahí.
Una fiesta se diferencia del tiempo de trabajo. La fiesta es una irrupción de un tiempo distinto al cotidiano. En la fiesta, uno vulnera el horario, se acuesta más tarde, se come de más.
Con la fiesta no se gana, más bien se pierde, por eso el avaro no puede hacer fiesta. Porque en ella no se calcula sino que en cierto sentido se derrocha, se abre la puerta, se agranda la mesa para poner un plato de más para el que no estaba previsto que viniera o invitado.
En la vida cotidiana se lucra para vivir, en la fiesta se gasta para compartir. La alegría es la ganancia de la fiesta.
La Navidad es una fiesta porque Tata Dios decidió romper su rutina y meterse en el tiempo de los hombres. A María se le había cumplido el tiempo de dar a luz y como a Dios le gusta hacer cosas desconcertantes los mantuvo despiertos “porque no había lugar para ellos en el albergue”. Es que había preparado una fiesta sin decirles nada a María y a José.
Como no había lugar cerrado para tanta gente, él había elegido uno bien abierto: un pesebre. Es que en aquella noche estaban invitados también los ángeles, los pastores, los reyes, las estrellas y hasta los mismísimos animales. Sí Señor, aunque no lo crea, una vaca y un buey fueron los testigos privilegiados de este alumbramiento.
Dios quedó tan contento con la fiesta que la repite cada año. Vos también estás invitado. En esta Navidad, acérquese al Pesebre, Tata Dios invita y corre con los gastos.
Últimas Noticias
La esperanza en la cultura de la vida
La tasa de natalidad en Argentina desciende año tras año, preocupando por el futuro de la pirámide poblacional y el envejecimiento social

Crecer con equilibrio: desarrollo, ambiente y federalismo
La protección ambiental debe equilibrar el resguardo de los recursos y la oportunidad de generar desarrollo y empleo a nivel local y nacional

El nuevo interés empresario por el mercado brasileño
Consultoras y equipos especializados en internacionalización empresarial advierten una demanda creciente de compañías que ya no buscan sólo contactos o rondas de negocios, sino acompañamiento para estructurar una estrategia real de expansión
Perú en modo electoral permanente: entre la fragmentación política y la urgencia de gobernar
La creciente inestabilidad, el descrédito institucional y la falta de consensos han sumido al país en una dinámica de confrontación constante, donde la política parece priorizar la supervivencia antes que las soluciones

Los Juicios de lesa humanidad en la Argentina, un ejemplo de madurez institucional
El juzgamiento de los delitos de lesa humanidad en Argentina ha sido un proceso histórico único que involucró a todo el Poder Judicial



