Orden versus caos en la provincia de Buenos Aires

El gobierno de Axel Kicillof está únicamente enfocado en la interna feroz del oficialismo. Las consecuencias están a la vista. Ante la falta de decisión política, los narcos y los delincuentes ganaron la calle

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Toma de terrenos en Guernica  foto Drone
Toma de tierras en Guernica

La Provincia de Buenos Aires está desgobernada. Desde el 10 de diciembre de 2019 tomó asiento en el sillón de Dardo Rocha un delegado del gobierno nacional y no un gobernador preocupado y ocupado en defender los intereses de los bonaerenses.

Las consecuencias están a la vista. Sin la decisión de luchar contra las mafias, los narcos y los delincuentes ganaron la calle. Sin un plan de apoyo a la producción y el trabajo, la agroindustria quedó a merced del saqueo del gobierno nacional. Las obras públicas están frenadas, el tamaño del Estado prácticamente se duplicó, y la única respuesta por parte del gobierno es la entrega de planes de subsistencia que rápidamente pierden frente a la inflación.

La administración provincial está enfocada en la interna feroz del oficialismo y de espaldas a los problemas de los bonaerenses. No parece importarles que la delincuencia crezca día a día, que el narco vuelva a controlar los barrios o que los chicos vayan o no a la escuela. Esa falta de compromiso y decisión por parte de las autoridades se refleja cotidianamente en hechos que dan mucha bronca: vía libre a la usurpación de terrenos, sindicalistas que actúan como mafias y bloquean todo un pueblo por un fallo judicial, un municipio que recomienda cómo consumir cocaína a los chicos en un festival para la familia, o la suspensión de clases por la realización de un recital. El desgobierno es absoluto.

Volvieron peores. En este caos rige la ley de la selva, donde gana el más fuerte, el más vivo, el chanta. Y los que pierden son los ciudadanos de bien.

Necesitamos un gobierno para los bonaerenses. Un gobierno con decisión y voluntad para restablecer el orden público, atendiendo y solucionando los problemas de la gente. Dejar atrás esta nueva página del kirchnerismo es posible. No estamos condenados a la decadencia y el abandono. Podemos torcer la historia si actuamos juntos, desafiamos esta realidad y damos las batallas necesarias.

Hemos demostrado, desde el Ministerio de Seguridad de María Eugenia Vidal, que somos capaces de dar el combate contra la inseguridad cuando nadie creía que podía hacerse. Logramos que los que tuvieran miedo fueran los delincuentes y no los vecinos.

Tenemos la experiencia, la decisión y el equipo para dar las batallas que Kicillof renunció dar, dejando a los vecinos de la provincia en manos de la delincuencia y el abandono. Podemos terminar con el caos y recuperar el orden.

La provincia no es inviable. La provincia debe ser motivo de orgullo para todos los bonaerenses. Recuperemos la cultura del trabajo, del mérito y del esfuerzo. Otra Provincia nos espera. Seamos protagonistas nuevamente de nuestro futuro.

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