
Depresión, ansiedad, aislamiento, pérdida de identidad. Una de cada cinco mujeres atraviesa un trastorno mental durante el embarazo o el posparto. La falta de prevención y detección temprana hace que su tratamiento se convierta en un privilegio al que solo algunas llegan a acceder. Desde hace diez años, el primer miércoles de mayo se estableció el Día Mundial de la Salud Mental Materna para concientizar sobre los trastornos mentales en este período.
No es sólo depresión pospartoLa salud mental materna no es sinónimo de depresión posparto, aunque eso sea lo que la mayoría escuchó nombrar alguna vez. Lo cierto es que existe un espectro de trastornos que pueden aparecer desde el embarazo y extenderse hasta un año después del nacimiento —o más— si no reciben atención: desde ansiedad hasta psicosis posparto —la forma más grave y menos frecuente— y duelo gestacional y perinatal, entre otros, siendo esta última especialmente invisibilizada. La OMS es bastante precisa: en países de ingresos medios y bajos —entre los que se encuentra Argentina— 1 de cada 5 mujeres experimentará un trastorno de salud mental durante el embarazo o el primer año posparto, y entre ellas, 2 de cada 10 tendrán pensamientos suicidas o conductas de autolesión (OMS, 2022).Otro episodio frecuente y conocido es el baby blues: no es un trastorno sino una respuesta fisiológica al pico hormonal del posparto inmediato. Ese llanto sin causa aparente que ocurre en los primeros días y puede afectar a entre el 15% y el 85% de las mujeres, y se resuelve antes de las dos semanas. El problema no es el baby blues en sí. El problema es que su normalización funcionó durante mucho tiempo como una pantalla que ocultó otros diagnósticos que requerían intervención.Pero estos números tienen un límite estructural: “Lo más difícil es que la depresión posparto muchas veces aparece durante el embarazo. Tal vez la trampa está en el nombre, y por eso no se la detecta como tal. Muchas veces hay signos durante el embarazo y se termina de desencadenar en el posparto, e incluso hasta un año después.” Explica la Lic. Cynthia Seilicovich, psicóloga perinatal (MN 61953).
PUBLICIDAD
En Argentina no existe un registro nacional unificado. Lo que sí hay son estudios institucionales aislados. Por ejemplo, durante la pandemia, una investigación publicada en PLOS ONE en 2025 encontró que alrededor del 37% de las puérperas argentinas presentaba depresión —cifras excepcionales, pero que hablan de lo que ocurre cuando el aislamiento y la sobrecarga de cuidados se vuelven totales.En este contexto, cabe al menos preguntarse si no es momento de fortalecer el sistema de atención perinatal y generar un entorno que acompañe —especialmente si se pretende revertir la caída de la tasa de natalidad.Un problema socialLos trastornos mentales perinatales se explicaron durante años casi exclusivamente en clave hormonal y como algo normal: el cuerpo se regula solo, ya va a pasar. Pero la evidencia acumulada muestra que los factores biológicos son solo una parte de la ecuación.Entre los principales factores de riesgo documentados se encuentran antecedentes de trastornos mentales previos, embarazos no planificados o vividos con ambivalencia, experiencias de violencia durante el embarazo o el parto, complicaciones obstétricas, dificultades con la lactancia, falta de apoyo de la pareja o del entorno cercano, y condiciones de precariedad económica. Muchos de estos factores no son individuales: son estructurales y por lo tanto requieren de un abordaje estructural.En ese sentido, el mandato cultural también pesa. La maternidad sigue representándose como un estado de plenitud, algo instintivo, natural, y esa representación es muy peligrosa. “Los mandatos estuvieron siempre. Lo que es una buena madre va cambiando. Se puede tener el parto deseado, el hijo deseado, y aun así hay algo que no cierra, que angustia. Eso hace que se cierre la posibilidad de la consulta, porque ‘no hay motivo aparente’”, explica Seilicovich. El resultado es que muchas mujeres llegan a la atención meses después de haber comenzado a sufrir, porque internalizaron que lo que sentían era un fracaso propio y no una condición tratable.
También hay que hablar de otra dimensión de la salud mental materna que los consultorios no pueden resolver y eso es cómo está organizada la sociedad. Quién cuida, cuánto cuida, con qué apoyo y a qué costo. Con la llegada de un bebé se reorganiza la vida cotidiana —el tiempo, el sueño, el cuerpo, la identidad, el trabajo, los vínculos. En la mayoría de los hogares argentinos, esa reorganización recae de forma desproporcionada sobre las mujeres. La licencia por maternidad dura 90 días. La de paternidad, solo dos y esta es, una declaración sobre quién se supone que debe estar ahí, disponible.Entonces ese sufrimiento se da en contextos concretos de agotamiento, aislamiento y desigualdad. “Tiene que ver con que no estamos en igualdad de condiciones. Cuando las cosas no salen bien o como se espera, o se complican y se pide una imagen imposible e inalcanzable, se autopercibe que no se alcanzan los objetivos profesionales ni como cuidadoras o como madres”, describe Florencia Curci, socióloga especialista en cuidados.Qué se puede hacerLos trastornos mentales perinatales tienen tratamiento. La detección temprana cambia su curso y la intervención oportuna protege no solo a la madre sino al desarrollo del bebé, al vínculo, a la familia. Pero nada de eso ocurre por sí solo. “No hay que subestimar el posparto. Tiene que haber seguimiento, ver qué pasa con ese vínculo que se genera y qué riesgos hay para esa mujer, para esa familia. Esa es una deuda pendiente del cuidado perinatal desde la salud.” Indica Seilicovich.
PUBLICIDAD
En este sentido, “La dimensión vincular es central. La soledad cobra mucho relieve. Se vive la pérdida —al menos transitoria— de espacios propios, de autonomía, de vínculos adultos. Ya no es una soledad que se elige y se disfruta: muchas veces se vuelve abrumadora.” Explica la Lic. Ayelén Rozenzwaig, psicóloga con enfoque en salud mental comunitaria y clínica (MN 68807). Pero, ¿qué hacer cuando el sistema no contiene todo esto? “El acceso a la información y a una red de sostén se vuelve clave. Pero ese acceso no siempre es sencillo: si no contamos con espacios o servicios cercanos, el recurso queda fuera de nuestro alcance. Estos espacios reducen el aislamiento y favorecen la circulación de información confiable. La red contiene, ayuda, legitima la experiencia.” Completa Rozenzwaig.
Ahora bien, no hay red comunitaria que reemplace lo que le corresponde al Estado garantizar. “El rol del Estado se vuelve fundamental en tanto garante de condiciones mínimas de bienestar físico y también psíquico para esa madre y ese bebé: acceso a la salud, licencias adecuadas, dispositivos comunitarios.” explica Rozenzwaig y las especialistas en el tema suscriben: “Hay una subestimación de lo que significa el papel de madre a nivel político. Las políticas públicas lo ubican en un lugar privado e íntimo. Necesitamos que la maternidad sea un asunto político. Estamos criando a las personas del futuro en una sociedad adultocéntrica que no mira a las infancias ni a quienes las cuidan y sostienen” afirma Curci.
PUBLICIDAD
No estás solaEn esta era en la que el individualismo se enaltece y la autosuficiencia es virtud, cabe invitarnos a no mirar para el otro lado. Seilicovich dice: “Lo que hay que atender, además de lo que llega a la consulta, es lo que no llega. Hay que volver a salir al campo. Los profesionales de la salud tenemos que estar más en el territorio.” Ahí es donde se puede dar la prevención y la detección temprana. Lo que más influye en el retraso de la consulta es la falta de recursos" y en esa línea cierra Rozenzwaig: ”Sin políticas de cuidado que acompañen, la red se vuelve un privilegio. Y criar en soledad no debería ser la norma.“Que todas sepan que no están solas.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Transparencia, más allá de publicar información
El Consejo de la Magistratura impulsa una política que trasciende el acceso formal y garantiza información institucional accesible

Enseñar a habitar mejor el mundo con (y a pesar de) las pantallas
La investigación de Faro Digital indica que la discusión sobre el excesivo uso del celular ignora una transformación cultural profunda

Overtake en el aula: una carrera que la escuela corre desde atrás
Mientras el mundo acelera con inteligencia artificial y datos en tiempo real, la escuela sigue en boxes. Por qué llegó la hora de abrir nuevos caminos para aprender

El papa León XIV, custodio de la justicia internacional
Las declaraciones papales abogan por el diálogo y la paz ante amenazas y discursos belicistas de líderes como Donald Trump

Las emociones básicas de la política argentina
El clima político está cada vez más signado por sentimientos que modelan percepciones y determinan apoyos o rechazos




