
Al fin la Justicia decidió poner en funcionamiento a las leyes y ha logrado que las fuerzas policiales la obedezcan, desalojando usurpadores en los casos de Guernica y de un campo en Entre Ríos.
Algo que debió ocurrir de inmediato pasó por el tamiz de la mala política y se demoró de manera inadmisible, sirviendo de distracción a un país agobiado por el encierro, la falta de trabajo y una situación en la que soñar es imposible porque solo sufrimos pesadillas.
PUBLICIDAD
Como fuere, la propiedad privada existe. Poco defendida por jueces y autoridades, con disgustos, daños, gastos y sobresaltos para los propietarios, pero existe.
Estemos orgullosos pero tengamos prudencia, porque hasta ahora son buenas decisiones judiciales que quizás no se generalicen.
Hace años que el flagelo de los okupas y de las demoras en los desalojos han convertido al alquiler en un bien escaso, no por falta de oferta y demanda –que las hay en potencia- sino porque el debilitamiento del amparo al derecho de propiedad retrae al oferente y encarece los precios, por el riesgo que implica meter a alguien en una casa.
PUBLICIDAD
Por otra parte, los tiempos judiciales siguen siendo incompatibles con la velocidad de la vida moderna, salvo excepciones.
Además, la política, el narcotráfico y los negocios espurios de quienes solo buscan dinero invocando a los desposeídos, siguen estando metidos casi siempre en las ocupaciones rurales, suburbanas y a veces urbanas y no será fácil terminar con esas mafias.
PUBLICIDAD
Por eso, debemos mantenernos alertas y exigentes, para que este momento no sea una excepción sino una regla: nadie tiene derecho a apropiarse de lo ajeno. Nadie, sin importar quien sea el usurpador y quien sea el propietario.
Y también debemos exigir que la Justicia sea completa, es decir que los funcionarios y jueces que no han cumplido con su trabajo y quienes violaron las leyes, sean juzgados y sancionados con el máximo rigor legal. De otra forma, esto seguirá repitiéndose cada vez mas frecuente e intensamente.
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Legislar sobre salud: diferencia entre bioética particular y pública
La autonomía individual, clave en la bioética clínica, adquiere nuevos matices en el ámbito de la salud pública por sus efectos colectivos

Inteligencia artificial y dignidad humana
Una clase magistral de Ricardo Lorenzetti en la UNLaM abordó los desafíos de la inteligencia artificial y el liderazgo contemporáneo

Agregando valores a la bandera
Manuel Belgrano pensó la bandera como símbolo de libertad, independencia y soberanía; hoy, su significado se renueva

Irán: un Memorando de Entendimiento ni blanco ni negro
El acuerdo abre una etapa de transición para evitar una mayor destrucción del país islámico y mitigar el impacto del cierre del Estrecho de Ormuz
Soledad y vínculos sociales
La búsqueda de eficiencia y rapidez en la vida cotidiana ha enfriado las relaciones humanas en muchos lugares del mundo



