
En el día de la bandera, salimos a defender nuestra patria. Nos movilizamos porque no permitimos este atropello. Una gran mayoría de argentinos hemos elegimos vivir en un país que respeta la independencia de los poderes, la propiedad privada y la Constitución Nacional. La llamada revolución de los mansos que el año pasado defendió los valores de la República demostró hoy, una vez más, que vino para quedarse. Si algo quedó claro con este banderazo es que una gran cantidad de argentinos, de todos los rincones del país, no estamos dispuestos a quedarnos aislados, callados y de brazos cruzados mientras se atacan nuestros derechos.
Detrás de un discurso de soberanía alimentaria y de regulación de precios de los alimentos se esconde una decisión ideológica de ampliar el Estado, sumar poder público e ir contra el sector privado. Tener precios de referencia es una excusa, una mentira sin sustento. Hoy no hace falta una empresa testigo porque el mercado de granos es transparente y toda la información está disponible en tiempo real. Esta decisión del Gobierno es una muestra más de que el kirchnerismo nos gobierna en su máxima expresión. Hoy vienen por el mercado de granos, mañana será la Justicia, y tal vez pasado, los medios de comunicación. Ningún productor en su sano juicio va a vender sus granos una empresa intervenida por estado. Los productores agropecuarios buscarán otras opciones o no sembraran lo que causará una retracción en la producción.
Cuando asumió Alberto Fernandez, dijo que iba a gobernar escuchando al pueblo. Yo le digo, señor Presidente, escúchenos. El banderazo de hoy fue la voz de un pueblo que quiere vivir en una República donde se pueda trabajar en libertad, donde cada uno de los argentinos tengamos derechos y obligaciones. No podemos vivir en un país donde se le otorgan derechos a algunos mientras se los sacan a otros llenándolos de obligaciones. Tampoco queremos vivir en un país donde todos los ciudadanos tengamos que vivir de rodillas ante el poder del Estado, donde no haya un plan o dirección para sacarnos adelante ante este contexto tan incierto.
Como dijo Manuel Belgrano, “el camino seguro de la libertad es la lucha por la libertad social”. Por eso, nos movilizamos a lo largo y a lo ancho del país. Espero que el señor presidente cumpla con su palabra de basarse en el diálogo, y escuche lo que el pueblo argentino le está pidiendo.
El autor es senador nacional por Entre Ríos de Juntos por el Cambio
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