El hantavirus es una enfermedad de origen viral
El hantavirus es una enfermedad de origen viral

Los finales del siglo XX y el amanecer del siglo XXI están marcados por un número significativo de patógenos desconocidos o subestimados, que han surgido como amenazas para la salud de la población mundial a pesar de intensas investigaciones y esfuerzos excepcionales de la medicina moderna para erradicarlos.

La aparición e identificación reciente de nuevos agentes infecciosos, anteriormente desconocidos, se denomina "patógenos emergentes". El ejemplo clásico de un patógeno emergente del siglo XX es el virus de VIH, identificado en 1983, perteneciente a la familia de los retrovirus y característico por afectar al sistema inmunitario del hombre, ocasionando Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA).

Otro ejemplo de emergencia vírica es el caso del virus Ébola. Los primeros brotes de Ébola tuvieron lugar en 1976 en cuatro países africanos: Costa de Marfil, República Democrática del Congo, Gabón y Sudán, produciéndose entonces como mínimo cuatro epidemias graves y numerosos brotes menores. Es uno de los virus más patógenos conocidos y causa lesiones hemorrágicas, con una mortalidad de un 50-90 por ciento.

La reaparición de aquellos agentes, que antes se los creía controlados, se denomina "patógenos reemergentes". Tal es el caso de la gripe, que si bien fue conocida ya en la Edad Antigua y en la Edad Media, y desde entonces se ha ido identificando como causa de importantes pandemias, no fue hasta el año 1997 que el virus de la gripe Aviar (H5N1) reemergió como un patógeno propio de las aves "capaz de afectar desde ese reservorio a los seres humanos".

Hace diez años la población mundial fue golpeada por la reemergencia del virus de la gripe H1N1, afectándose también la Argentina con notable cantidad de afectados y fallecimientos. La Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció el fin de la pandemia de influenza H1N1 en agosto del 2010. Sin embargo, el virus (H1N1) sigue circulando como virus de la influenza estacional y causa enfermedades y muertes cada año a nivel mundial. Otros ejemplos de enfermedades ancestrales hoy reemergentes son la tuberculosis, sífilis, paludismo, por nombrar algunas.

Diferentes factores son señalados para que el estado de un patógeno pase de inadvertido a una amenaza mundial o regional. Ellos son: las perturbaciones ecológicas que llevaron al cambio climático dramático y la capacidad de un agente infeccioso para adaptarse a las condiciones ambientales cambiantes.  Las condiciones climáticas podrían influir tanto en la estabilidad del virus en el ambiente como en el tamaño y la dinámica de las poblaciones de roedores, y en las condiciones de transmisión del virus dentro de dichas poblaciones.

Se denominan "enfermedades zoonóticas" a todas aquellas infecciones propia de ciertos animales, que se transmiten entre estos animales, y que pueden "incidentalmente afectar al hombre". En este contexto los hantavirus pertenecen a la denominación de "zoonosis emergente" y han ganado cada vez más atención en las últimas décadas, por tratarse de una enfermedad humana de alto impacto para la salud pública.

Los hantavirus son virus miembros de la familia Bunyaviridae característicos por provocar en el ser humano dos tipos de afecciones: un tipo de fiebre hemorrágica viral, la fiebre hemorrágica con síndrome renal (FHSR) por hantavirus, propia del Viejo Mundo (Asia y Europa); y el síndrome pulmonar por hantavirus (SPH), una afección pulmonar muy grave propia del Nuevo Mundo (Américas).

Las infecciones por hantavirus han sido cada vez más reconocidas en América desde la descripción inicial, en 1993, del Síndrome Pulmonar por Hantavirus (SPH), debido a un brote en el sudoeste de los Estados Unidos. Desde este reporte inicial, hantavirus ha sido documentado también en Argentina, Bolivia, Brasil, Canadá, Chile, Panamá, Paraguay y Uruguay y al menos 15 hantavirus han sido reportados como causantes del SPH en América.

Otro de los hitos de esta historia y de notable impacto en la salud pública es la del hantavirus del Nuevo Mundo: "Virus Andes", identificado en Argentina en 1995, que produjo la epidemia de SPH en El Bolsón y Lago Puelo, en 1996, que aporta por primera vez en la historia evidencia epidemiológica de "contagio persona a persona".

Las enfermedades por hantavirus probablemente hayan estado sin reconocimiento por cientos de años, fue descubierto como agente infeccioso recién en 1976. En la actualidad, se estima que aproximadamente cien mil casos de FHSR por hantavirus ocurren anualmente. China es el país más endémico, representa entre el 70% y el 90% de todos los casos de FHSR.

Situación en Argentina

La infestación intra y peridomiciliaria de roedores sigue siendo el principal riesgo de exposición al hantavirus, comportándose en este caso como una zoonosis igual que leptospirosis, fiebre hemorrágica argentina, etcétera. No obstante, recientemente en el sur de nuestro país se han producido casos de transmisión de hantavirus de persona a persona, por el contacto con una persona que estaba enferma con un tipo de hantavirus llamado "virus de los Andes". Lo llamativo es que esta forma de transmisión es característica de enfermedades infecciosas de la vía aérea, como la gripe o influenza.

Nos encontramos, de esta manera, ante uno de los rasgos más característicos y preocupantes de la infección por hantavirus: la posibilidad de comportarse como una zoonosis y al mismo tiempo como un agente de transmisión interhumana por vía respiratoria, hecho alarmante cuando la afectación adquiere la forma de brote epidémico.

El autor es profesor de la cátedra Enfermedades Infecciosas, en la Facultad de Ciencias Biomédicas de la Universidad Austral.