Los países emergentes con fuerte dependencia de los flujos de capitales internacionales enfrentan un nuevo escenario. El costo del dinero en el mundo ha comenzado un camino ascendente, por ahora solo en los Estados Unidos, mientras todavía permanece el estímulo monetario en la Unión Europea y Japón.

Si bien este cambio de perspectiva no es dramático, presenta nuevos desafíos en particular a aquellos países que como la Argentina poseen una marcada vulnerabilidad externa, reflejada en la evolución de los déficits gemelos: el fiscal y el de cuenta corriente.

El nuevo escenario no es dramático, pero plantea desafíos para un país como la Argentina que posee una marcada vulnerabilidad externa

El primer test que vivió nuestro país en este contexto desafiante se evidenció en el plano cambiario. Para enfrentar las nuevas escaramuzas, que sobrevendrán en los próximos días, con nuevos bríos, es conveniente repasar y analizar la experiencia internacional en esta materia y, luego de adaptarlas a nuestra idiosincracia, ser capaces de generar una hoja de ruta final para doblegar esta corrida cambiaria. ¿Qué debe hacerse entonces en estas circunstancias?

Hoja de ruta

1. La autoridad monetaria tiene que sorprender minuto a minuto durante la rueda de operaciones, cambiando el ritmo de sus intervenciones en forma permanente. Así, resulta imperioso sobrerreaccionar a las expectativas del mercado con instrumentos simultáneos que permitan poner de manifiesto el "poder de fuego" que se dispone. Más aun, es preciso reflejar un absoluto convencimiento de que el camino seguido es el correcto, sin titubeos.

Resulta imperioso sobrerreaccionar a las expectativas del mercado con instrumentos simultáneos que permitan poner de manifiesto el “poder de fuego” que se dispone

2. Una ejecución rápida y quirúrgica de todas las acciones debe evaluar en todo momento los costos y beneficios de cada uno de los instrumentos en juego; con un solo objetivo: restablecer el equilibrio en el mercado monetario a través de un aumento de la demanda de pesos.

3. Es necesario priorizar la utilización de instrumentos simples, transparentes y fáciles de entender por todo el mundo. Si el público tiene dificultades para interpretar las acciones llevadas a cabo, todo movimiento será contraproducente.

4. El accionar debe ser también secuencial, actuando tanto en la superficie como en la profundidad del mercado. Para lograrlo, se necesitan generar todos los mecanismos que garanticen la provisión de liquidez y así generar estabilidad sistémica. Aquí, resulta clave la creación "on line" de instrumentos adicionales tales como operaciones "repo" contra todos los títulos públicos en moneda extranjera. Pero esto no es suficiente si no se le agrega un accionar sobre toda la curva de los mercados de futuros, en particular en los plazos más largos, marcando presencia aunque nunca estableciendo precios en forma artificial o monopólica.

5. Es necesario tener una cuota de imprevisibilidad. El Banco Central puede correrse en algunos momentos e intervenir fuerte en otros, solo si logra bajar el precio de la divisa. Resulta determinante en estas circunstancias otorgar volatilidad al tipo de cambio de forma tal que el mercado sienta que puede perder en cualquier operación. El movimiento del dólar no debe ser una escalera solo ascendente, pues así se ahuyenta la llegada de nueva oferta privada.

6. El accionar debe ser robusto, cuidando las relaciones técnicas con la evolución del resto de las variables macro y el derrotero de otras monedas de países emergentes. El mercado intentará tantear una y otra vez en la búsqueda de inconsistencias, especialmente en el contexto actual, con un cambio en las carteras por parte de inversores extranjeros y también locales.

7. La comunicación y explicación de cada una de las acciones e instrumentos utilizados son factores determinantes para ganar las batallas diarias. Para "torcerle el brazo" al mercado es preciso persistir con este enfoque de forma contundente durante varias jornadas.

8. Una vez que el mercado de cambios recupere la tranquilidad, el Banco Central debe volver a suministrar la liquidez de moneda local para asegurar la estabilidad financiera y un funcionamiento fluido del sistema de pagos.

La tarea consiste en limitar el impacto de la tensión cambiaria en la actividad económica y normalizar el funcionamiento de los mercados monetarios y financieros

Al final del día, la tarea consiste en limitar el impacto de la tensión cambiaria en la actividad económica y normalizar el funcionamiento de los mercados monetarios y financieros domésticos.

El Banco Central tiene los instrumentos y la idoneidad para superar esta corrida y no tengo dudas de que va a lograrlo. Una vez pasada esta tensión, es preciso complementar las acciones realizadas con un programa económico integral que limite nuestra dependencia de capitales tan volátiles para los tiempos que corren.