Nicaragua consolidó un Estado policial orientado al control político, según Expediente Abierto

Una investigación de Expediente Abierto sostiene que la seguridad y la defensa se reorganizaron para reprimir y disciplinar a la población, con opacidad estatal y un rol creciente de estructuras paraestatales

Hombre sentado en escritorio con laptop y papeles, silueta de Daniel Ortega, siluetas de policías, cámaras de seguridad.
Desde la crisis de 2018, las fuerzas de seguridad de Nicaragua orientaron su acción al control del disenso interno y desplazaron la protección frente al crimen común. /(Imagen Ilustrativa Infobae)
Guardar

La investigación “Presupuesto, fuerza y eficacia: resultados del gasto en seguridad y defensa en Centroamérica (2020-2026)”, coordinada por Javier Meléndez para Expediente Abierto, documenta cómo el régimen de Nicaragua ha instaurado un Estado policial institucionalizado que prioriza el control político interno por encima de la seguridad ciudadana tradicional.

El estudio, citado por Expediente Abierto en su último informe, detalla la transformación de las fuerzas policiales y militares en instrumentos de represión y disciplinamiento social, bajo un aparato estatal marcado por la opacidad y la instrumentalización política.

PUBLICIDAD

Según la investigación, la policía nacional, las fuerzas armadas y los llamados policías voluntarios operan bajo una lógica subordinada a los intereses del poder ejecutivo, desmarcándose de los modelos de seguridad presentes en el resto de Centroamérica.

Desde la crisis sociopolítica de 2018, el principal objetivo de las fuerzas de seguridad pasó a ser el control del disenso interno, desplazando la función de protección ciudadana frente al crimen común.

Expediente Abierto subraya que el gasto en seguridad y defensa en Nicaragua debe analizarse como una herramienta de control político y no únicamente como respuesta a desafíos criminales.

El reporte señala la existencia de vínculos sistémicos entre actores gubernamentales y estructuras del narcotráfico, lo que convierte el fenómeno de la criminalidad en parte de una intersección estructural entre élites políticas y redes ilícitas.

PUBLICIDAD

Esta relación se traduce en una convivencia selectiva entre el Estado y el crimen organizado, donde la represión se dirige principalmente contra la disidencia y la oposición política.

Expediente Abierto advierte que la narrativa impulsada por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo sobre seguridad y narcotráfico se apoya en información escasa y poco verificable.
Expediente Abierto advierte que la narrativa impulsada por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo sobre seguridad y narcotráfico se apoya en información escasa y poco verificable.

La percepción de seguridad en Nicaragua ha estado marcada por la narrativa oficial, que promueve la imagen de un país seguro y de un “muro de contención” frente al narcotráfico.

Sin embargo, Expediente Abierto advierte que la información oficial resulta escasa y poco verificable. El estudio destaca la imposibilidad de validar de forma independiente los resultados reportados, como decomisos de efectivo sin detenidos y una reducción en las incautaciones de drogas, elementos que generan dudas sobre la autenticidad de los logros proclamados por el gobierno.

La evolución de las tasas de homicidio también refleja cambios en la dinámica de seguridad. Entre 2020 y 2022, la tasa oficial de homicidios por cada 100,000 habitantes aumentó un 52.27 %, al pasar de 4.4 a 6.7.

Aunque en 2024 la cifra descendió oficialmente a 6.0, el informe advierte que estos datos carecen de mínima confiabilidad por la ausencia de verificación independiente.

Otro mecanismo central en la consolidación del Estado policial es la proliferación de fuerzas paraestatales.

El estudio documenta la existencia de más de 76,000 policías voluntarios, cuyos detalles administrativos y de financiamiento no figuran en los reportes oficiales.

Esta estructura paraestatal refuerza el control territorial y político, con baja trazabilidad fiscal y sin estar sujeta a mecanismos de fiscalización civil o democrática.

La investigación documenta más de 76,000 policías voluntarios en Nicaragua y señala que esa estructura paraestatal opera con baja trazabilidad fiscal y sin fiscalización civil./ (EFE/Presidencia de Nicaragua)
La investigación documenta más de 76,000 policías voluntarios en Nicaragua y señala que esa estructura paraestatal opera con baja trazabilidad fiscal y sin fiscalización civil./ (EFE/Presidencia de Nicaragua)

Expediente Abierto enfatiza que la consolidación del Estado policial en Nicaragua se sostiene mediante un uso estratégico del gasto público en seguridad y defensa.

El informe sostiene que el aparato de seguridad ha dejado de responder a la protección ciudadana y se ha convertido en un sistema de dispositivos institucionales y paraestatales enfocados en investigar y perseguir a la población considerada opositora.

“El concepto de ‘seguridad’ en Nicaragua adquiere un sentido distinto al de los demás países del istmo centroamericano. Más que responder a dinámicas de violencia criminal desbordada, el despliegue de las fuerzas de seguridad y defensa se orienta fundamentalmente a preservar el control político y a disciplinar el comportamiento social”, afirma el documento coordinado por Meléndez.

Según la investigación, la opacidad, la falta de rendición de cuentas y la baja profesionalización de las fuerzas de seguridad dificultan cualquier evaluación independiente sobre la seguridad pública.

El informe de Expediente Abierto concluye que el modelo nicaragüense representa una deriva autoritaria en la región, donde el crecimiento presupuestario en seguridad no se traduce en mayor seguridad democrática, sino en la consolidación de un aparato estatal dedicado a la represión y al control social, con graves riesgos para los derechos y libertades fundamentales.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Últimas Noticias

Exparamilitar nicaragüense detenido por ICE podría ser deportado de Estados Unidos y quedar sin nacionalidad

El expediente enfrenta dos principios difíciles de conciliar y abre una posibilidad inesperada si se otorga una medida limitada, en un contexto de cambios recientes y advertencias de Human Rights First

Exparamilitar nicaragüense detenido por ICE podría ser deportado de Estados Unidos y quedar sin nacionalidad

“Ciegos, sordos, mudos e insensatos”: Rosario Murillo arremete contra periodistas en Nicaragua

La vicepresidenta nicaragüense intensificó su discurso en el Día Internacional del Periodista, mientras organismos documentan agresiones, cierres de medios y expulsiones que empujan a comunicadores a trabajar desde el exilio

“Ciegos, sordos, mudos e insensatos”: Rosario Murillo arremete contra periodistas en Nicaragua

El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo protestó ante Costa Rica por un video de exiliados con menores que piden una intervención militar

La cancillería nicaragüense denunció que niños participaron en la lectura de un comunicado del Movimiento Campesino Anticanal. La propia dictadura es acusada de utilizar sistemáticamente a menores en actos de propaganda oficialista

El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo protestó ante Costa Rica por un video de exiliados con menores que piden una intervención militar

Encapuchados irrumpen en una casa y matan a dos familiares en Nicaragua

Tres sujetos ingresaron a una casa de la comunidad Sonora, en Matagalpa, y balearon a Noel Espinoza Zeledón, de 49 años, y a su padre Roberto, de 92

Encapuchados irrumpen en una casa y matan a dos familiares en Nicaragua

Tensión con Costa Rica sube por un reclamo del régimen de Nicaragua

Managua acusó al Movimiento Campesino Anticanal de promover una acción armada externa y objetó que niñas, niños y adolescentes aparecieran leyendo el mensaje difundido desde territorio costarricense

Tensión con Costa Rica sube por un reclamo del régimen de Nicaragua