Guerra en Medio Oriente dispara la factura petrolera de Nicaragua en marzo: sube 68.3% en un mes

Las proyecciones apuntaban a un gasto anual por debajo de USD 1.300 millones, pero el barril pasó de USD 87,5 a USD 93,5 en marzo y encareció las importaciones energéticas del país

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Barriles de petróleo apilados bajo un cielo gris, uno con etiqueta roja mostrando cifras '$173.2M' y '68.3%'. Al fondo, la bandera de Nicaragua ondea.
La factura petrolera de Nicaragua alcanzó USD 173.2 millones en marzo de 2026, con un alza de 68.3% frente a febrero. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El impacto más notorio en la economía de Nicaragua en los últimos meses se refleja en el aumento de su factura petrolera, que en marzo de 2026 alcanzó USD 173.2 millones, lo que supone un incremento de 68.3% respecto al mes anterior. Este salto, atribuido al inicio de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero, representa para el país centroamericano el efecto más inmediato del nuevo escenario global en el mercado del crudo y sus derivados.

La variación intermensual cortó con la tendencia a la baja que el país venía mostrando desde 2022, cuando la factura anual había alcanzado un máximo de USD 1,768 millones. Según datos oficiales, la nación logró reducir ese gasto hasta USD 1,430 millones en 2025, una disminución del 19.1% en dos años. Sin embargo, el contexto internacional transformó ese panorama en cuestión de semanas, generando un costo adicional de USD 70.3 millones en un solo mes.

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El mayor incremento mensual se produjo en el segmento de los combustibles, con un alza del 102.7%, mientras que la energía eléctrica importada subió 93.7%. Los lubricantes aumentaron 42.3% y el petróleo crudo importado se multiplicó por 18.0%. Así, el fuel oil utilizado para generación eléctrica creció 185%, el diésel 174.8%, la gasolina regular 41.1% y la gasolina súper 28.3%, según lo reportado por confidencial.digital.

Infografía que ilustra aumentos de precios mensuales en combustibles y energía, destacando fuel oil (185%) y diésel (174.8%) con gráficos e íconos.
Los precios de combustibles y energía experimentaron incrementos notables, con el fuel oil para generación eléctrica subiendo un 185% y el diésel un 174.8% en el último mes. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La factura petrolera nicaragüense está compuesta por cuatro rubros: petróleo crudo, combustibles, lubricantes y energía eléctrica. Cada uno presenta dinámicas y proveedores diferentes, lo que explica la disparidad en los incrementos mensuales observados en marzo de 2026.

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La razón principal de este salto radica en el encarecimiento internacional del barril de crudo tras el estallido bélico: el precio promedio pasó de 87.5 USD por barril en febrero a 93.5 USD en marzo, lo que afectó de manera directa el costo de importación para Nicaragua, país dependiente del abastecimiento externo de hidrocarburos.

A pesar de que la administración mantiene congelados los precios en las estaciones de servicio, el alza en la factura petrolera podría trasladarse a los consumidores por otras vías. Los mayores costos de generación eléctrica y el incremento de gastos en la industria y la agroindustria son los canales más inmediatos para la transmisión de este sobrecosto.

En la práctica, esto implica que, aunque no se observe de inmediato un aumento en el precio del combustible para la población, existe la probabilidad de que el encarecimiento se traslade a la factura de la electricidad o a los precios de bienes y servicios vinculados a insumos energéticos. También es posible que, si la crisis en el suministro global se extiende, surjan dificultades para garantizar el abastecimiento de crudo y derivados en el país.

Mapa del mundo con Nicaragua destacada en azul, una ruta a Medio Oriente mostrando un barril de petróleo a 93.5 USD, y flechas rojas de aumento. Bandera de Nicaragua.
El precio internacional del barril de crudo pasó de 87.5 a 93.5 dólares entre febrero y marzo y encareció las importaciones de Nicaragua. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Hasta antes del conflicto, las estadísticas de enero y febrero sugerían que la factura petrolera anual podría ubicarse por debajo de los USD 1,300 millones en 2026, con importaciones mensuales apenas por encima de los 100 millones de USD. Sin embargo, el escenario internacional modificó esa proyección en apenas unas semanas. La evolución del primer trimestre de años previos mostraba una tendencia de descenso: en 2024, el trimestre inicial había sumado 415.6 millones, mientras que en 2025 la cifra bajó a 331.9 millones.

Estos números incluían petróleo crudo, combustibles y lubricantes, que constituyen más de la mitad de la factura total, además de la energía eléctrica importada, cuyo volumen ha ido en aumento. El cambio abrupto de tendencia en 2026 pone en duda la posibilidad de mantener la reducción alcanzada en los años anteriores.

El contexto de abastecimiento también ha cambiado. Desde 2019, Nicaragua debió buscar nuevos proveedores de petróleo y combustibles, debido a las sanciones impuestas por Estados Unidos a la industria petrolera venezolana. Actualmente, el país importa hidrocarburos de naciones como México, Ecuador y, en ocasiones, Estados Unidos. El barril de referencia WTI —que inició el conflicto por debajo de los 70 USD— superó la barrera de los 90 USD en la primera semana de guerra, e incluso atravesó los 100 y 110 USD en poco tiempo, lo que agravó la presión sobre las economías importadoras, de acuerdo con confidencial.digital.

La situación abre un panorama de incertidumbre para la economía nicaragüense, que deberá afrontar no solo precios más elevados, sino también eventuales problemas de abastecimiento si la crisis se prolonga en el tiempo.

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