El éxodo silencioso de la cooperación internacional en Nicaragua ante el cierre de espacios por el régimen de Ortega

Las restricciones impuestas al trabajo de organizaciones civiles y la reducción de donantes tradicionales han llevado a que las acciones de apoyo se gestionen desde el exterior, bajo la supervisión de entidades multilaterales y agencias internacionales

Imagen conceptual de la bandera de Nicaragua desgarrada por manos con alambre de púas, rodeada de micrófonos, periódicos y una tablet con mensajes de censura.
Una representación conceptual de la censura en Nicaragua, mostrando una bandera desgarrada, manos atadas con alambre de púas, y medios de comunicación silenciados, incluyendo radio, prensa y plataformas digitales. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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El cierre progresivo del espacio cívico y la cancelación abrupta de programas vinculados a derechos humanos, gobernanza y sociedad civil han precipitado una transformación profunda en la cooperación internacional en Nicaragua desde 2018. Así lo revela el estudio Cooperación en tensión (2017-2025): Evolución y transformaciones de la cooperación internacional en Nicaragua, elaborado por la Fundación Sin Límites para el Desarrollo Humano, una ONG con sede en Costa Rica, según informó la agencia EFE.

La investigación, publicada este domingo por EFE, detalla cómo el ecosistema de ayuda internacional en Nicaragua experimentó una mutación estructural en los últimos años. El retiro progresivo de donantes tradicionales, el endurecimiento de las condiciones para la sociedad civil y el cierre de al menos 5,700 asociaciones por parte de la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo han remodelado el panorama de la cooperación, según el informe citado por EFE.

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Cooperantes modifican su estrategia ante el cierre del espacio cívico

De acuerdo con el reporte de la Fundación Sin Límites para el Desarrollo Humano, el punto de inflexión se produjo tras el estallido de las protestas contra el régimen en abril de 2018, cuando la dictadura nicaragüense respondió con fuerza y restringió el accionar de organizaciones de la sociedad civil. La cancelación de programas estadounidenses en febrero de 2025 aceleró la retirada de otras agencias y dejó al ecosistema de cooperación en una situación de alta vulnerabilidad.

“La arquitectura operativa de la cooperación mutó de manera notable: el canal estatal fue sustituido por mecanismos alternativos; las operaciones se trasladaron progresivamente fuera del país; los actores intermediarios, como agencias del sistema ONU y organizaciones internacionales, adquirieron un rol cada vez más central”, detalla el documento citado por EFE.

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Según la Fundación Sin Límites para el Desarrollo Humano, una ONG con sede en Costa Rica, el cierre del espacio cívico obligó a la cooperación internacional a modificar su estrategia. Muchas operaciones pasaron a gestionarse desde el exterior y la supervisión de fondos quedó en manos de terceros, especialmente organismos multilaterales.

Caricatura de Daniel Ortega y Rosario Murillo rasgando un cartel de 'Sociedad Civil', con edificios oficiales y papeles cayendo en el fondo.
Caricatura política de Daniel Ortega y Rosario Murillo rompiendo una pancarta con la inscripción 'Sociedad Civil', mientras papeles rotos caen sobre un fondo de edificios gubernamentales. (Imagen Ilustrativa Infobae)

De la cooperación tradicional a la supervivencia

Hasta 2018, la ayuda internacional constituía un apoyo fundamental tanto para el sector público como para el privado en Nicaragua. El informe recuerda que en ese año el país recibió 1,041.3 millones de dólares en cooperación exterior global, de los cuales 657.6 millones se destinaron al sector público y 383.7 millones al sector privado, según datos del Banco Central de Nicaragua.

La situación cambió de forma sustancial en los años siguientes. Para 2023, el último año con estadísticas oficiales disponibles, la ayuda exterior cayó a 813.9 millones de dólares, concentrándose en préstamos y orientándose casi exclusivamente al sector público, que captó el 95.2 % de los fondos (774.6 millones), mientras que el sector privado accedió solo al 4.8 % (39.1 millones), según los datos recogidos por EFE.

El estudio subraya que el resultado es un ecosistema en modo supervivencia, donde los logros pequeños, discretos y seguros valen más que las metas expansivas sin condiciones habilitantes. El nuevo entorno limita la acción de las organizaciones nacionales y reduce la ambición de los proyectos, priorizando la seguridad y viabilidad a corto plazo.

Apuesta por China y Rusia

En medio de la reconfiguración de la cooperación, el régimen de Ortega y Murillo ha reforzado la relación con China y Rusia. De acuerdo con el análisis de la Fundación Sin Límites para el Desarrollo Humano, Nicaragua se ha enfocado en la obtención de préstamos provenientes de Beijing y en acuerdos en materia de seguridad y salud con Moscú, estrategias que marcan un giro en la política exterior del país.

Rusia Nicaragua

La fundación autora del informe asumió el rol de análisis tras la disolución de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides), un centro de pensamiento independiente ilegalizado por el Gobierno. Este reemplazo evidencia el clima restrictivo que atraviesan las organizaciones de la sociedad civil, según la información difundida por EFE.

La publicación anual de reportes oficiales se interrumpió en 2023, lo que dificulta aún más el monitoreo del flujo de ayuda externa y la transparencia en la gestión de fondos.

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