El clima altera corredores estratégicos y complica la logística en distintas regiones del país

El cierre de Cristo Redentor interrumpió el tránsito con Chile, las lluvias dañaron accesos clave de Vaca Muerta y la crecida del Paraná mantiene bajo seguimiento a la principal vía fluvial del país

Los fenómenos meteorológicos están generando desde la suspensión inmediata del tránsito y desvíos sobre rutas hasta la necesidad de reorganizar operaciones, monitorear infraestructura y anticipar posibles restricciones (Imagen: Movant Connection)
Los fenómenos meteorológicos están generando desde la suspensión inmediata del tránsito y desvíos sobre rutas hasta la necesidad de reorganizar operaciones, monitorear infraestructura y anticipar posibles restricciones (Imagen: Movant Connection)
Guardar

Las condiciones meteorológicas adversas están generando complicaciones simultáneas en distintos puntos estratégicos para el transporte y la producción argentina. Pasos internacionales, rutas vinculadas con la actividad energética y la principal vía fluvial del país atraviesan escenarios que obligan a seguir de cerca la evolución del clima y su impacto sobre la circulación.

Los principales focos se encuentran actualmente en Mendoza, Neuquén y la cuenca del río Paraná. Mientras la inestabilidad en alta montaña llevó a cerrar el principal corredor terrestre hacia Chile, las lluvias afectaron accesos utilizados por la industria hidrocarburífera en Vaca Muerta y el nivel del Paraná continúa aumentando después de varias jornadas consecutivas de ascenso.

PUBLICIDAD

Cristo Redentor: interrupción del principal cruce hacia Chile

El Sistema Integrado Cristo Redentor permanece cerrado como consecuencia de las condiciones previstas para la alta cordillera. La decisión fue adoptada de manera conjunta por las autoridades de Argentina y Chile luego de analizar los pronósticos meteorológicos y los reportes técnicos de los organismos viales de ambos países.

La barrera de Uspallata, en territorio argentino, cerró durante la noche del domingo y posteriormente quedó inhabilitado el túnel internacional. La medida afecta al tránsito a través de uno de los pasos fronterizos más importantes para la conectividad terrestre entre Argentina y Chile, utilizado tanto por vehículos particulares y colectivos como por el transporte internacional de cargas.

PUBLICIDAD

Las autoridades anticiparon que el próximo informe oficial sobre las condiciones del corredor será difundido el martes 27 de octubre, por lo que hasta entonces la evolución meteorológica continuará definiendo la posibilidad de una reapertura.

La situación vuelve a poner el foco sobre la dependencia que tiene el transporte bilateral de las condiciones de alta montaña. A lo largo del año, las nevadas, el hielo y los episodios de inestabilidad obligaron en diferentes oportunidades a restringir o suspender la circulación y, en algunos casos, a implementar esquemas de reapertura que priorizaron inicialmente al transporte de cargas.

En Neuquén, el Gobierno tuvo que disponer de manera preventiva la suspensión temporal de la circulación en todas las rutas provinciales durante las horas de mayor intensidad del temporal, ante el riesgo de crecidas, derrumbes e interrupciones en las vías terrestres (Foto: Shutterstock)
En Neuquén, el Gobierno tuvo que disponer de manera preventiva la suspensión temporal de la circulación en todas las rutas provinciales durante las horas de mayor intensidad del temporal, ante el riesgo de crecidas, derrumbes e interrupciones en las vías terrestres (Foto: Shutterstock)

Las lluvias complicaron los accesos a Vaca Muerta

Más al sur, las precipitaciones generaron un escenario diferente pero con impacto directo sobre la movilidad. En Neuquén, las lluvias provocaron anegamientos, crecidas de arroyos y arrastre de sedimentos sobre corredores utilizados para conectar las localidades y las áreas productivas de Vaca Muerta.

Uno de los puntos que concentró mayores dificultades fue Rincón de los Sauces, donde las interrupciones viales llegaron a comprometer temporalmente los accesos terrestres. También se registraron inconvenientes en Añelo, otro de los principales centros operativos de la actividad hidrocarburífera, y en distintos caminos utilizados para el movimiento de personal, equipos y suministros.

La Ruta Provincial 5, particularmente en el sector del arroyo Carranza, se convirtió en uno de los puntos críticos. Las lluvias y el aumento del caudal afectaron el cruce y los desvíos existentes en una zona donde se encuentra en construcción un nuevo puente. Vialidad Provincial debió realizar tareas para recuperar la circulación y mantener bajo observación la transitabilidad.

La magnitud del episodio llevó incluso al Gobierno neuquino a disponer de manera preventiva la suspensión temporal de la circulación en todas las rutas provinciales durante las horas de mayor intensidad del temporal, ante el riesgo de crecidas, derrumbes e interrupciones en las vías terrestres. Posteriormente, la circulación general fue restablecida, aunque las autoridades advirtieron que continuaban existiendo sectores comprometidos.

Las dificultades para acceder a algunas localidades también obligaron a recurrir a medios aéreos para garantizar el traslado de medicamentos, insumos sanitarios y pacientes, una situación que expuso hasta qué punto la disponibilidad de rutas resulta determinante para el abastecimiento de los centros urbanos que crecieron alrededor de la actividad energética.

El Paraná mantiene una tendencia ascendente

El tercer punto de atención se encuentra sobre el río Paraná. Luego de más de dos semanas de crecimiento sostenido, el nivel alcanzó los 4,07 metros en el puerto de Santa Fe durante el fin de semana, impulsado por el mayor caudal proveniente de la cuenca alta.

Las lluvias registradas aguas arriba, especialmente en sectores de Brasil, Paraguay y el noreste argentino, comenzaron a trasladarse hacia el tramo medio del río. El fenómeno también se refleja en otros puntos de la cuenca, con niveles elevados en estaciones ubicadas más al norte.

Los registros del Instituto Nacional del Agua (INA) muestran una tendencia ascendente en el tramo Santa Fe-Paraná-Rosario y anticipan que el crecimiento podría intensificarse durante las próximas semanas. El organismo advierte que, hacia la transición entre octubre y noviembre, existe la posibilidad de que los niveles se aproximen a los valores de alerta en algunos puntos del tramo medio.

Por el momento, la crecida no implica una interrupción generalizada de la navegación comercial, por lo que su impacto es diferente al observado en los corredores terrestres de Mendoza y Neuquén. Sin embargo, su evolución resulta especialmente relevante para la logística fluvial y portuaria, debido al peso que tiene el Paraná en el movimiento de las exportaciones argentinas.

Los tres escenarios muestran distintas formas en que los fenómenos meteorológicos pueden repercutir sobre una misma cadena: desde la suspensión inmediata del tránsito y los desvíos sobre rutas hasta la necesidad de reorganizar operaciones, monitorear infraestructura y anticipar posibles restricciones.

En corredores donde existen pocas alternativas equivalentes, cada interrupción puede trasladarse rápidamente hacia tiempos de viaje, abastecimiento y planificación logística.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD