Brasil busca ser referente en la logística del combustible sostenible para la aviación

IATA destacó el potencial del país para convertirse en uno de los principales productores mundiales de combustible sostenible de aviación, una oportunidad que demandará inversiones en nuevas cadenas de suministro

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Según estimaciones de la IATA, las aerolíneas necesitarán alrededor de 500 millones de toneladas de SAF para cumplir con su compromiso de alcanzar emisiones netas cero de dióxido de carbono hacia 2050 (Imagen: Shutterstock)
Según estimaciones de la IATA, las aerolíneas necesitarán alrededor de 500 millones de toneladas de SAF para cumplir con su compromiso de alcanzar emisiones netas cero de dióxido de carbono hacia 2050 (Imagen: Shutterstock)

Brasil podría transformarse en uno de los principales protagonistas de la transición energética del transporte aéreo mundial. Así lo planteó la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) durante su Asamblea General Anual realizada en Río de Janeiro, donde destacó las condiciones que posee el país para desarrollar una industria de combustible sostenible de aviación (SAF) a gran escala.

Más allá del impacto ambiental, el desarrollo de esta industria abre una oportunidad logística de gran magnitud. La producción masiva de SAF requerirá nuevas cadenas de suministro, inversiones en infraestructura, integración entre regiones productivas y una red eficiente para movilizar materias primas, combustibles y productos terminados tanto para el mercado interno como para la exportación.

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Según estimaciones de la IATA, las aerolíneas necesitarán alrededor de 500 millones de toneladas de SAF para cumplir con su compromiso de alcanzar emisiones netas cero de dióxido de carbono hacia 2050. En ese contexto, Brasil aparece como uno de los países con mayor potencial para abastecer parte de esa demanda gracias a la disponibilidad de biomasa y a su experiencia en la producción de biocombustibles.

Actualmente, el país cuenta con uno de los mayores potenciales de materia prima de biomasa del mundo. Las proyecciones indican que podría disponer de aproximadamente 180 millones de toneladas de biomasa para 2050, volumen suficiente para generar cerca de 60 millones de toneladas de combustible sostenible de aviación.

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El desafío de construir nuevas cadenas logísticas

El crecimiento de la producción de SAF no dependerá únicamente de la disponibilidad de recursos naturales. La posibilidad de transformar ese potencial en una industria competitiva exigirá una importante expansión de las capacidades logísticas, de transporte y de infraestructura.

La propia IATA identificó entre las prioridades el fortalecimiento de la infraestructura y la mejora de la logística necesaria para conectar los centros de producción de materias primas con las futuras plantas de procesamiento y refinación.

En el caso brasileño, la magnitud territorial del país convierte a la logística en un factor determinante. La biomasa, los aceites vegetales y otras materias primas utilizadas para producir SAF suelen encontrarse alejadas de los grandes centros industriales y de los principales aeropuertos internacionales. Esto obliga a desarrollar corredores eficientes que permitan reducir costos y garantizar el abastecimiento continuo.

Además, la expansión de la industria podría impulsar inversiones en terminales de almacenamiento, sistemas de distribución e instalaciones de refinación, además de nuevos nodos logísticos especializados en combustibles sostenibles.

De acuerdo con la IATA, hacia 2030 Brasil podría alcanzar una disponibilidad de aproximadamente 18 millones de toneladas de materias primas provenientes de etanol de caña de azúcar, aceites vegetales y residuos. Ese volumen tendría capacidad para generar cerca de 12 millones de toneladas de SAF.

La cifra adquiere una dimensión estratégica si se considera que equivale a cinco veces la producción mundial estimada de SAF para 2026, calculada en alrededor de 2,4 millones de toneladas.

La expansión de esta industria podría impulsar inversiones en terminales de almacenamiento, sistemas de distribución e instalaciones de refinación, además de nuevos nodos logísticos especializados en combustibles sostenibles (Foto: Shutterstock)
La expansión de esta industria podría impulsar inversiones en terminales de almacenamiento, sistemas de distribución e instalaciones de refinación, además de nuevos nodos logísticos especializados en combustibles sostenibles (Foto: Shutterstock)

Un posible nuevo producto de exportación

La experiencia acumulada por Brasil en la producción de etanol y biocombustibles aparece como otra ventaja competitiva para acelerar el desarrollo de esta industria.

Según destacó la IATA, la infraestructura ya existente y el conocimiento técnico del sector energético brasileño ofrecen una base sólida para ampliar la producción de combustibles sostenibles mediante diferentes tecnologías, incluyendo la conversión de etanol en combustible para aviación.

Esto podría permitir que Brasil no solo cubra parte de la demanda doméstica del sector aéreo, sino que también se convierta en un exportador neto de SAF para otros mercados.

En ese escenario, la logística volverá a desempeñar un papel central. La posibilidad de exportar combustible sostenible requerirá integrar cadenas de transporte terrestre, almacenamiento especializado y conexiones portuarias y aeroportuarias capaces de atender una demanda internacional creciente.

La IATA también destacó que el desarrollo de esta actividad podría generar nuevas oportunidades económicas en sectores vinculados a la agricultura, la producción energética, la infraestructura, la logística y la industria de refinación.

Infraestructura e incentivos para escalar la producción

Pese al potencial identificado, la producción de SAF en Brasil todavía se encuentra en una etapa inicial. La organización considera que alcanzar una escala competitiva requerirá políticas públicas que acompañen las inversiones privadas y permitan consolidar las futuras cadenas de suministro.

Entre las medidas consideradas prioritarias figuran incentivos específicos para la producción, mecanismos de financiamiento y la alineación con estándares internacionales de sostenibilidad.

Asimismo, la IATA valoró positivamente la inclusión de certificados negociables de SAF dentro del programa brasileño de Combustible del Futuro, una herramienta que busca facilitar la expansión del mercado y conectar la producción local con iniciativas globales de descarbonización como CORSIA.

Para el organismo, la combinación de recursos naturales, experiencia en biocombustibles e inversiones adecuadas en infraestructura y logística coloca a Brasil en una posición privilegiada para convertirse en uno de los principales polos mundiales de producción de combustible sostenible para la aviación.

De concretarse ese escenario, el país no solo fortalecería su papel en la transición energética del transporte aéreo, sino que también podría desarrollar nuevas cadenas logísticas de alto valor agregado, con impacto sobre el comercio internacional de la región.

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