Automatización y trazabilidad en la coordinación de carga internacional

Uriel Petrucci, creador de una plataforma de forwarding digital, explica cómo la tecnología reduce errores operativos, mejora la trazabilidad y transforma la coordinación de carga internacional

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Uriel Petrucci es creador de una plataforma de forwarding digital (Foto: Movant Connection)
Uriel Petrucci es creador de una plataforma de forwarding digital (Foto: Movant Connection)

Detrás de cada operación de comercio exterior existe una cadena de procesos repetitivos, datos que se cargan varias veces y errores que se acumulan. Uriel identificó ese problema desde adentro y decidió atacarlo con tecnología. “La idea en todos los modos de transporte es la misma: que el importador pueda saber dónde está su carga en todo momento”, afirma, al describir el cambio que la tecnología trajo a la coordinación de carga internacional.

¿Cómo nació la idea de incorporar tecnología en la coordinación de carga internacional?

La idea surgió cuando trabajaba coordinando carga marítima. Siempre me interesó incorporar herramientas que facilitaran el trabajo del día a día. Veía procesos muy repetitivos, información que podía tener errores por carga manual de datos. Empecé a armar recursos para que ciertos ajustes se hicieran de forma automática.

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Cuando cotizás una carga y después cambia el volumen, antes todos esos ajustes se hacían a mano. Construía herramientas para que se actualizaran solos, sin error, respetando lo cotizado. De ahí nació la idea de crear una plataforma de forwarding digital donde los importadores tengan la información disponible en tiempo real.

Con que el cliente cargue los datos una sola vez, esa información viaja a lo largo de toda la operación sin necesidad de volver a ingresarla. Eso elimina el error humano en cada traspaso y le da al importador una visión consistente del estado de su carga desde el inicio hasta el cierre.

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¿Qué problemáticas operativas siguen siendo un desafío en las importaciones hoy?

Una de las más frecuentes es el cambio en la naturaleza de la mercadería. Le preguntás al proveedor cuánto pesa y cuánto mide la carga, y cuando llega al depósito el volumen cambió porque le sumaron un palet, packaging de protección o strapping. Hay que estar muy atentos a esos ajustes para que no impacten en la liquidación final.

Otro factor es la diferencia horaria, sobre todo con China. Lo primero que activamos a la mañana es el contacto con proveedores de allá, que pueden responder hasta las ocho o nueve de la noche local, que son nuestras ocho o nueve de la mañana.

Si no se logra esa ventana de coincidencia, la respuesta se corre al día siguiente y la operación pierde un día entero. No es un problema que la tecnología resuelva, pero sí uno que hay que anticipar y contemplar en la planificación operativa.

¿Qué nivel de visibilidad tienen hoy los importadores sobre el estado de sus cargas?

Antes el cliente no tenía información sobre dónde estaba el buque, si estaba en tránsito o haciendo trasbordo. Hoy, gracias a una integración con un proveedor de servicios satelitales, la plataforma muestra la posición exacta del buque en tiempo real y permite estimar fechas de arribo con mayor precisión.

Eso tiene un impacto directo en la planificación. Muchos importadores tienen compromisos de fechas con sus clientes: si no los cumplen, los multan o les retienen pagos. Poder anticiparse con información real cambia completamente la capacidad de respuesta. En la parte terrestre también hay trackeo satelital, aunque opera al final de la operación por razones de seguridad.

"La automatización de procesos reduce errores y mejora la visibilidad de la carga en tiempo real", afirma Uriel (Imagen: Shutterstock)
"La automatización de procesos reduce errores y mejora la visibilidad de la carga en tiempo real", afirma Uriel (Imagen: Shutterstock)

En aéreo la dinámica es diferente: por la velocidad del transporte se trabaja por plataforma y se registra si la carga llegó o salió, pero no hay trackeo en tiempo real. La idea en todos los modos de transporte es la misma: que el importador pueda saber dónde está su carga en todo momento. Menos intercambio innecesario de correos, más información disponible cuando se la necesita.

¿Cómo cambia la tecnología la gestión cuando algo sale mal?

Cuando se presenta un problema con una operación, el resto de las cargas activas quedan en segundo plano de alguna manera. Toda la atención va a resolver esa situación. Lo que buscamos es que los equipos puedan monitorear y resolver, no que estén ejecutando tareas manuales de forma permanente.

La plataforma registra hitos a lo largo de cada operación: se aceptó la cotización, se planificó el retiro, llegó al depósito. Eso permite saber en cualquier momento en qué estado está cada carga. Cuando alguien tiene que reportar un problema, la información ya está disponible, no depende de la memoria de nadie. Eso es saludable para el equipo y también para el cliente que confió su operación.

¿Cómo ves la evolución del vínculo entre tecnología y forwarding en los próximos años?

La tecnología y la inteligencia artificial nos ayudan a trabajar mejor, y hoy hasta alguien sin conocimientos de programación puede empezar a automatizar procesos si tiene voluntad. Lo importante es que esa capacidad se use a favor de la calidad del servicio, no para acumular más carga operativa.

Hay una idea que me quedó dando vueltas: lo que antes llevaba dos horas hoy lleva dos minutos. Técnicamente, ese tiempo ya está liberado. La pregunta es qué hacemos con él. Para mí la tecnología tiene que ayudar al humano a repensarse como trabajador y como prestador de servicio. Eso incluye trabajar mejor, pero también vivir mejor. Básicamente para eso tiene que servir.

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